Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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F026 LA CONCIENCIA

FRAGMENTO DE TRANSCRIPCIÓN INEXISTENTE EN AMBAS ED. DEL 5º EVANGELIO

NÚMERO DE FRAGMENTO: F026

FUENTE EN AUDIO:NO DISPONIBLE

CALIDAD DE AUDICIÓN:INVALUABLE

DURACIÓN:INVALUABLE

CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:INVALUABLE

FECHA DE GRABACIÓN:1972/04/19

LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:TERCERA CÁMARA

FUENTE DEL TEXTO:TRANSCRIPCIÓN CUASI-LITERAL EXTRACTADA DE LOS “APUNTES DE CONFERENCIAS” DE VÍCTOR MANUEL CHÁVEZ CABALLERO

Incuestionablemente, todos los seres humanos tienen la Conciencia dormida, sin embargo, ellos se creen a sí mismos despiertos. Cuando a alguien se le enfatiza la idea trascendental de que está dormido no lo acepta y hasta se enoja, cuando alguien acepta la tesis incontrovertible de que tiene la Conciencia dormida, es indicio claro de un posible despertar. Ejemplo: los dementes. Ningún demente cree que lo es, todo loco cree que está sano, cuando en el manicomio algún loco acepta que está realmente enfermo de la mente, es señal inequívoca de que está ya mejorando, lo mismo en la vida práctica con relación a la Conciencia, cuando alguien acepta que sí esta dormido, es señal de que sí quiere despertar. Lo difícil es darse cuenta de que sí está dormido, eso es trabajoso, como quiera que no hay ningún dato en la mente sobre lo que es estar despierto, resulta casi imposible poder verificar en sí el hecho concreto de que estamos dormidos.

En los cuatro Evangelios se insiste en la necesidad de despertar, pero en los cuatro Evangelios no se dice cómo. Pablo de Tarso dice: hay necesidad de que despertemos y resucitemos para recibir al Cristo, poseer al Cristo, pero no explica la técnica, no da una didáctica. El despierto puede ver, oír, tocar y palpar las grandes realidades de los mundos superiores, empero, he visto también que debemos nosotros ser analíticos, porque cualquier médium del espiritismo se consideraría despierto, cualquier sujeto en trance pensaría que es un despierto, hay gentes que sueñan que están despiertas pero no están despiertas. Es tan distinto esto de estar despierto para lo que la gente cree que es estar despierto, pues se necesita una gran capacidad analítica y una comprensión de fondo para saber realmente qué cosa es eso de estar despierto. Nosotros necesitamos despertar aquí y ahora, es obvio que quien despierta aquí y ahora, despierta en todos los rincones del Universo.

Empero esto del despertar hay que estudiarlo, no es posible despertar sin conocernos a sí mismos, por algo fue que en el templo hay una inscripción que dice: “noscete ipsum” “conócete a ti mismo”. No es posible despertar sin conocernos a sí mismos, hay que estudiarnos a sí mismos y conocerás al Universo. Desafortunadamente son tantos los que creen que se conocen a sí mismos. Mientras uno no se conozca a sí mismo no conoce uno al Universo ni a los Dioses, mientras uno no se conozca a sí mismo no puede despertar, desafortunadamente son tantos los que creen que se conocen a sí mismos y podían presumir de despiertos cuando en verdad de verdad, no se conocen.

Muchos que se conocen a sí mismos hablan de sí propio, cosas inefables, pero realmente no se conocen, cuando alguien se conoce a fondo no habla de sí maravillas, al contrario, se siente algo apesadumbrado, no piensa de sí mismo lo mejor, conoce sus debilidades, no se siente un Dios, se cree un diablo. Cuando alguien se conoce a sí mismo sabe los elementos subjetivos que lleva dentro, no ignora las 49 regiones que son guaridas de su propio subconsciente, con profundo dolor reconoce que su Conciencia está embutida en sus agregados psíquicos que constituyen el mí mismo, el “yo”, el Ego, no se auto-alaba, al contrario se auto-humilla, porque reconoce su propia miseria y nada más. Desafortunadamente, no piensan así todos, por lo común, creen que se conocen a sí mismos, piensan de sí lo mejor, dicen “yo soy un iluminado”, “yo soy un Mahatma”, “yo anhelo la luz”, “yo resplandezco en las tinieblas”, etc., aunque lo que llevan dentro de sí mismo sea horroroso; el Ego [es] tenebroso, las radiaciones resultan siniestras, abominables, izquierdas. Así pues, vean qué distinto es llegar a conocerse a sí mismo, y no es posible, aunque me haga cansón repetirlo, llegar a la iluminación, a despertar, sin llegarse a conocer a sí mismos.

Ante todo, debemos comprender lo que es esta máquina orgánica. Tiene cinco cilindros extraordinarios, ya lo sabemos: el centro director, el centro del movimiento, el de la emoción, el centro instintivo y el sexual; lo grave es precisamente que permitimos que lleguen a nuestros cinco sentidos diversas representaciones en forma inconsciente y esto nos mantiene dormidos. Aclaro para que entiendan mejor, por ejemplo: en el Centro Intelectual, nosotros permitimos que lleguen a nuestra mente diversas teorías que nosotros las acatamos muchas veces como indiscutibles, sin haberlas experimentado jamás en sí mismas. Para no ir tan lejos, digamos el caso de la teoría de la Reencarnación de las Almas, he leído bastantes obras de tipo pseudo-esotérico y pseudo-ocultista. Creemos estar muy bien informados, nos volvemos eruditos y decimos: “yo conozco a fondo la Doctrina de la Reencarnación de las Almas” y hasta la preconizamos, un caso de inconsciencia del centro magnético y el hecho de permitir en nuestro centro intelectual esos estados de inconsciencia nos ayudan a mantener dormidos. ¿Qué saben sobre el Karma? Han estudiado a diversos autores y se creen eruditos en la materia, y muchos se atreven a discutir, pero no les consta, nunca han tenido en la vida su propio Libro del Destino, desconocen su debe y el haber, jamás han estado conscientes en un Templo del Karma, pero eso sí, dicen, discuten; se critica ese estado de inconsciencia lamentable… Es claro que por eso los mantiene en el sueño más profundo, nosotros debemos ser más auto-reflexivos, es decir, cumplir con el deber Parlock del Ser, es decir, no aceptar en nuestra mente nada. Todo lo que venga a nuestros sentidos, debería ir acompañado de la auto-reflexión, de la meditación, es un deber, el deber Parlock del Ser.

Pasemos pues, a otro centro, estudiemos el Centro del Movimiento. Todos nos movemos en distintas direcciones o practicamos deportes, etc., desafortunadamente, vamos de aquí para allá sin reflexionar, nos olvidamos de sí cuando caminamos, cuando jugamos al fútbol o al tenis, o cuando nadamos no nos hacemos conscientes de la actividad del propio Centro del Movimiento, no reflexionamos del por qué tanto ir y venir, no se nos ocurre reflexionar del por qué manejamos automóvil, no se nos ocurre jamás reflexionar conscientivamente, ser conscientes de las Leyes que rigen el movimiento cósmico. Entonces, ¿qué sucede? Que ayudamos a mantener la inconsciencia dentro de nosotros mismos por falta de reflexión, por falta de meditación.

Pasemos al Centro de las Emociones. Estas nos arrastran aquí, allá y acullá, en forma totalmente inconsciente. Vean ustedes a las multitudes en una plaza de toros, cómo gritan, se levantan, se sientan en sus butacas, etc., exaltados por terribles emociones, en forma completamente inconsciente, porque cada uno de los asistentes, de los espectadores, está olvidado de sí mismo en forma radical y es claro, no se acuerda de Sí Mismo. A tal grado que ustedes lo habrán podido evidenciar muchas veces y aunque suene un poco vulgar lo que voy a decir, ustedes saben muy bien que en medio del frenesí delirante, [al] torero tiran sus zapatos, sus mantas, diabluras así por el estilo, en loco frenesí, completamente olvidadas de sí mismas, cosas que no harían ellas jamás en su vida privada. Emociones sin control, son lamentables, ¿por qué no hemos de reflexionar, por qué nos hemos de olvidar de Sí Mismos ante una corrida de toros? ¿Por qué nos hemos de olvidar de Sí Mismos ante una película? ¿Por qué nos hemos de dejar llevar por las emociones la mar de horrendas en una sala de baile? ¿Por qué aceptar esos estados de inconsciencia dentro de nosotros mismos, por qué no nos hacemos más reflexivos, por qué no cumplimos con el deber Parlock del Ser? ¿Por qué no permitir que los centros de nuestra máquina trabajen conscientemente?

Allá en la Atlántida, la Lemuria, los seres humanos no estaban tan retirados, jamás permitían que representación alguna llegara a centro cualquiera de la máquina orgánica sin haber cumplido ellos con el deber Parlock del Ser, es decir, sin haber ellos utilizado la meditación, la reflexión. Del hundimiento de la Atlántida para acá, se precipitó la degeneración del ser humano, fue grave el perjuicio que recibió la humanidad con la sumersión del viejo continente. Entró pues, dijéramos, en la psiquis, elementos subjetivos indeseables, en la psiquis humana.

Continuamos con el Centro de los Instintos. Las gentes se mueven por impulsos instintivos, actúan instintivamente, que el centro de conservación, que el instinto de reproducción, que el instinto de vivir, todos esos instintos que llevamos dentro son aceptados inconscientemente, sin reflexionarlos. No reflexionamos en un estado de desesperación, movidos por el instinto ese horrible de conservación, hacemos diabluras. Recuerdo el caso de tal vez unos quince años atrás, se derrumbó pues el techo por un terremoto, estaba lleno el cine, todos salieron como locos, desesperados del cine y murieron, no tenían por qué morir; estaba temblando y nada más. ¿Que necesitaban salir? Hubieran salido ordenadamente, no tenían por qué morir, todos movidos por el instinto de conservación, pero sin reflexión alguna, muy mal usado. Eso precisamente ayuda a conservar la inconsciencia dentro de nosotros mismos.

Y en cuanto al Centro Sexual, ya sabemos demasiado los abusos que se han cometido. Se reproducen y se siguen reproduciendo por pura pasión animal, abusan del sexo en forma completamente inconsciente, desconocen completamente lo que es el valor de la energía creadora del Tercer Logos; únicamente quieren lo que es la satisfacción de la pasión animal y nada más, en forma concretamente inconsciente, eso es abominable. Así pues, la humanidad se encuentra completamente dormida.

Cierta dama, cuyo nombre no menciono, después de una conferencia que fue completamente contra la fornicación, ella dijo, comentó y le contestó el Maestro que siguiera el Sahaja Maithuna y la senda del filo de la navaja, su senda. Como ella no había recibido anteriormente ninguna información, dijo entonces: “¿para qué voy a realizar el Sahaja Maithuna si no voy a tener el goce animal?” Le expliqué que era para transmutar la energía creadora y hacer ascender el Kundalini y llegar a la Auto-Realización Intima del Ser, se quedó francamente anonadada, asombrada. Es que todos los seres humanos piensan que el acto sexual solo es para la satisfacción pasional, a ninguno se le ocurre pensar que con esa fuerza extraordinaria puede uno llegar a la liberación final. Todos suponen que el acto sexual es exclusivamente para gratificar los sentidos, he ahí el error.

Así pues, mientras nosotros aceptemos representaciones en cualquiera de los cinco centros de la máquina, sin reflexión ninguna, es obvio que viviremos completamente inconscientes, dormidos. Mas si nosotros nos ponemos reflexivos, si aprendemos a meditar sabiamente, si no aceptamos en forma inconsciente nada en la mente, ni en las emociones, ni en los movimientos, ni en los instintos, ni en el sexo, el resultado es que deviene el despertar de la Conciencia.

Es pues, urgente hacernos conscientes pues de la actividad de cada uno de los cinco cilindros de la máquina. Sólo así marcharemos por la senda que nos ha de conducir al despertar, necesitamos conocernos a sí mismos. Existen algunos ejercicios que coadyuvan al despertar de la Conciencia. Ya hemos hablado muchas veces de lo que es la división de la atención en tres partes: Sujeto, Objeto y Lugar.

Sujeto: No olvidarse de sí mismo ante ninguna representación. Cuando uno se olvida de Sí Mismo cae en la fascinación y después en el sueño más profundo de la inconsciencia. Si uno se olvida de Sí Mismo en la presencia de un insultador, resulta insultando también. Si uno se olvida de Sí Mismo frente a la copa, resulta bebiendo también y emborrachándose. Si uno se olvida de Sí Mismo en presencia del sexo opuesto, pues resulta fornicando. No debe uno olvidarse de Sí Mismo, jamás.

Objeto: Donde quiera que nosotros lleguemos, observar bien los objetos. Si hay algún objeto extraño, debe servirnos como motivo de reflexión, porque podría ser que estuviésemos en astral y si no reflexionáramos ante el extraño objeto, pues sencillamente perderíamos una oportunidad para despertar Conciencia.

Lugar: ¿Por qué estamos aquí? ¿No estábamos en nuestra casa hace…? Ese debe ser siempre un motivo de reflexión.

Recuerdo algo muy interesante: hace muchos años, 30 ó 40 años, estábamos en una reunión, todos sentados en la sala. Como quiera que jamás me olvido de Mí Mismo, observé los objetos y reflexioné sobre el lugar, entonces a sí mismo me hice esta pregunta: “¿bueno, no estaré acaso yo en estos instantes en Cuerpo Astral? ¿Por qué aparezco así, en este lugar? ¿qué tengo que ver yo con esta sala?” Los que salieron iban vestidos en trajes civiles y sin embargo, me dije: “voy a comprobar”, y salí al jardín y di un saltito en la atmósfera y al hacerlo quedé flotando y entonces me dije: “estoy en Cuerpo Astral”. Regresé otra vez a la sala y me dirigí a todas aquellas personas y les dije: “he de informarles a ustedes que en estos instantes nos encontramos en Cuerpo Astral, espero recuerden bien que se acaban ustedes de acostar a dormir hace un rato y ahora se ven aquí, ¿no se les hace raro? Observen bien la casa y los juguetes que hay en ella”. Aquellos no le entendieron, tenían la Conciencia tan dormida que parecían sonámbulos, y uno de ellos que parecía el más despierto me dijo: “no es posible, ¿cómo vamos a estar en astral si estoy aquí con mi abrigo, estamos en carne y hueso”, y les dije: “lamento que ustedes no me hayan entendido y me retiré”. Entonces me fui a California, con el propósito de investigar la escuela llamada “Ocean Sain de California”. Por cierto que en el camino hallé a un hombre desencarnado, alguien que había sido un simple cargador y llevaba un fardo sobre sus espaldas, no era más que una cosa imaginaria, y él le dijo: “para qué llevas ese fardo sobre tus espaldas” y le contestó: “estoy trabajando”. “¿Cómo es posible que se te ocurra cargar fardos a estas horas de la vida, tú ya estás desencarnado, a estas horas de la vida su cuerpo ya hasta se pudrió en el panteón. Hace mucho tiempo que está desencarnado, eso que usted carga sobre las espaldas no es más que una forma mental”, y él, con ojos de sonámbulo me miraba. Resolví flotar con mi Cuerpo Astral y dar vueltas con el propósito de llamarle la atención y haciéndolo reflexionar un poco. Sí se extrañaba de que flotara, pero continuaba como un sonámbulo, jamás en su vida se había preocupado por despertar Conciencia, vean ustedes. Continué mi viaje a investigar lo que tenía que investigar, después regresé al cuerpo.

Así las gentes viven dormidas en los mundos internos, con la Conciencia dormida. Pero, ¿por qué viven las gentes dormidas en los mundos suprasensibles? Sencillamente porque en el mundo físico nunca se preocuparon por despertar Conciencia. Si uno se preocupara por despertar Conciencia aquí y ahora, despertaría en todos los mundos, en todos los rincones del Universo. Cuando uno en vida…