Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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302 TEOTIHUACÁN

CONFERENCIA INEXISTENTE EN LA PRIMERA EDICIÓN IMPRESA DEL 5º EVANGELIO

TÍTULO EN LA 2ª EDICIÓN DEL QUINTO EVANGELIO DE A.G.E.A.C. (2019):

REVELACIONES EN LAS PIRÁMIDES DE TEOTIHUACAN (1:02:03)

NÚMERO DE CONFERENCIA: 302 (HASTA LA 5ª EDICIÓN: 293)

FUENTE EN AUDIO:DESCARGAR

CALIDAD DE AUDICIÓN:REGULAR

DURACIÓN:1:02:12

CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:AUDIO AJUSTA TOTALMENTE A LA TRANSCRIPCIÓN

FECHA DE GRABACIÓN:1977/??/??

LUGAR DE GRABACIÓN:TEOTIHUACÁN, (SITIO ARQUEOLÓGICO A 78 KmDE CIUDAD DE MÉXICO)

CONTEXTO:EXCURSIÓN DE INTERÉS ANTROPOLÓGICO

FUENTE DEL TEXTO:2ª EDICIÓN IMPRESA DEL QUINTO EVANGELIO

Maestro. Bueno, es una laguna por donde circulaban antiguamente los difuntos desde la pirámide del Sol >II< hasta la pirámide de la luna; >FI< que conducía hasta allá, si eran hembras, para hacer los ritos, ceremonias; y si eran hombres, aquí se les hacían pues ritos, ceremonias. Claro que se cultivaban los misterios ahí, solares; y en la pirámide aquella, los misterios lunares.

Discípulo. Lo que extraña es que no está una frente a la otra.

D. Que no están de frente, Venerable.

M. No, están colocadas de acuerdo con las posiciones planetarias cósmicas de aquella época: época de >PI<, es claro. Las cuatro plataformas que representan al Tetragrámmaton, la trinidad dentro de la unidad de la vida, el santo y misterioso Tetragrámmaton. Siguamos pues, por ahí…

El Brahma de cuatro caras de la religión brahmánica, las cuatro plataformas, o sea, el Tetragrámmaton, la trinidad dentro de la unidad de la vida. El Brahma de cuatro caras de la religión hindú es la trinidad dentro de la unidad de la vida.

Bien sabemos nosotros que el Demiurgo Arquitecto del Universo es tríuno, que emana de entre el Espacio Abstracto Absoluto, de entre el seno del Eterno Padre Cósmico Común; esa trinidad dentro del seno de la unidad es el Tetragrámmaton. Por eso tiene que haber cuatro plataformas, es el misterio del Santo Cuatro.

D. ¿y el número de gradas?

M. Yo no le veo mucha importancia, porque el número de gradas a veces va aumentado, a veces va disminuido, todo de acuerdo con las reestructuraciones ¿no?. No siempre ha tenido el mismo número de gradas, pues bien sabemos nosotros que estas pirámides han sido muchas veces reedificadas, restauradas, de manera que no es el número de gradas >CM< era en forma de «T»; ahí está todavía en la parte akáshica. Todo eso lo destruyeron cuando llegaron los españoles, no se pudo conservar todo eso. Los españoles eran un problema: tenían que tapar, cubrir todo eso; mucho fue destruido. Hay una pirámide que fue toda cubierta con tierra.

D. Pero en estas pirámides no se puede penetrar, ¿o sí se puede penetrar? Por allá arriba tienen unas puertitas.

M. Por dentro tienen sus estructuras, sus pasillos, como las pirámides de Egipto, como la Gran Pirámide.

D. Pero ¿no lo saben los profanos?

D. ¡Afortunadamente!

M. —Si no ya hubieran profanado también eso; gracias a Dios no lo saben. Sin embargo, por ahí, unos suizos descubrieron un nuevo salón.

D. Hay un subterráneo que tiene cuatro cámaras en forma de trébol de cuatro hojas, así sucesivas, en la parte baja de la pirámide.

M. Pues claro; Todo por dentro tiene sus pasillos, sus corredores, sus salones, todo eso.

D. ¿Como la pirámide de Egipto?

M. >CM< van a quedar ahora bajo el agua. El fuego quemará y calcinará, nada más; pero quedarán bajo el fondo del océano.

D. ¿Esta pirámide?

M. Sí, todo esto quedará bajo el fondo del océano. Solamente, en la Séptima Gran Raza, volverá a quedar al descubierto todo esto.

D. ¿En la séptima?

M. Resurgirá de entre el fondo del mar.

D. ¿La sexta no irá a descubrir esto como se ha descubierto la Atlántida?

M. En la sexta estará esto cubierto por el mar.

D. No digo, pero así como la Atlántida, que ya ha sido descubierta, ¿esto no irá a ser descubierto también?

M. No, quedará sumergido entre el océano.

D. ¿Terminantemente?.

M. Terminantemente.

D. ¿Sin descubrirse?.

M. Sin descubrirse y sin nada, bajo el fondo del mar; ahí van a vivir los peces.

D. ¿y va a ser el polo norte?

M. Todo eso quedará bajo el fondo del océano, calcinado, porque el fuego que va a haber va a brotar por todas partes, calcinará todo.

D. Pero la piedra, es muy difícil que el fuego la pueda …

M. No, la calcina.

D. Maestro, ¿y esta misma pirámide tenía la piedra de toque igual que la pirámide de Egipto?

M. ¿Piedra de toque? ¿Qué quieres decir con eso? Explícalo.

D. Pues la última piedra, que parece que es triangular; la piedra que le hace falta a la pirámide de Egipto.

M. Voy a decirte: tenía una piedra, allá en todo el centro, donde ahora les voy a mostrar, y sobre esa piedra existía un templo, un santuario, un pequeño sanctum, pero todo eso desapareció. >CM<

Mi insignificante persona no vale nada, lo que importa es el Dhyani-Buddha. El Dhyani-Buddha dirá: “A mí lo que me interesa —dirá él— será el Adi-Buddha” ¿entendido? Bueno. No sé si entendieron, yo creo que no entendieron «ni papa» [risas]. >CM<

Pues sí, captaban cierto tipo de fuerzas cósmicas, rayos solares.

D. ¿Como antenas así?

M. Sí.

D. Pero de piedra.

M. Claro.

D. ¿será tan precisa su construcción como las egipcias, Maestro?

M. Por el estilo, la misma cosa. Afortunadamente, lo que hay aquí dentro está todavía sin descubrir.

D. Pero en cierta ocasión fue metido un barreno para ver si eran sólidas o huecas. Y se dice que se ha empezado a descuadrar con el agua, el sol, la intemperie.

M. Eso está tan profundo, ese templo, toda esta masa; que los científicos no darán con eso.

D. Esto lo hicieron los atlantes, ¿verdad, Maestro? y la hicieron antes que las de Egipto, ¿verdad?

M. Claro, estas son anteriores a las egipcias.

D. ¿Y cómo hicieron para hacer las pirámides así en filita?

D. ¿Los arquitectos atlantes serían auxiliados por los «dioses azules», igual que en el viejo Egipto?

M. Sí es esos habitantes de la raza azul han ayudado mucho a los terrícolas. Los habitantes de la raza azul han venido de la Galaxia Azul y ayudaron mucho en Egipto. [comentarios sobre la marcha de la excursión]

D. ¿Cómo se explica la construcción de esas pirámides maestro, siendo de que son tan altas?

M. Bueno, estas pirámides…

D. ¿Qué tipos de cálculos?

M. Tipos de cálculos hechos por los atlantes. Cálculos no solamente matemáticos… —No, ya con ese >PI< te agradezco—, haber: tipos de cálculos no solamente de matemáticas finitas, sino hasta de transfinitas.

D. Y ¿cómo se podría explicar matemáticamente, Maestro, el número infinito o la parte infinitesimal?

M. ¿La parte infinitesimal?

D. ¿Cómo se podría representar?

M. La parte infinitesimal está representada siempre por las matemáticas finitas, pero las matemáticas transfinitas ya no necesitan de números para su representación, sino de otros equivalentes.

D. Pero ¿cuáles?

M. Pues dejarían de ser transfinitas.

D. ¿se desfigurarían?

M. ¡Pues claro! Por eso te digo que, en lo que se conoce, en los símbolos de los números transfinitos, en lo que se conoce está el «Santo Ocho».

Bueno, aquí están ustedes ante algo muy interesante, vean. Por aquí, hacia el fondo, hay un templo; hacia el fondo, hay un salón del templo, un salón que pertenece a la pirámide, muy bonito. Las plantas son artificiales, ¿no?, pero luce en ellas el brillo de las piedras preciosas: esmeraldas, diamantes, oro.

Tienen sus copas de oro, sus cetros y todas las cosas de oro. Claro, nunca darán los científicos con eso, porque eso está dentro de la cuarta dimensión. Pero ese es el auténtico tesoro de Cuauhtémoc.

D. Por más que le hubieran quemado los pies

M. Él no podía revelar eso porque es muy sagrado, pertenece a los Misterios. ¿cómo podría revelar eso?

D. Oiga, Venerable, y aquí la estructura de la pirámide tenía una semejanza de niveles, ¿verdad?

M. ¿Qué niveles?

D. Como son las estructuras ahora, todas son de pisos.

M. Sí, así es, y ahí dentro hay niveles, pasillos y salones, todo está adentro.

D. ¿Y cada nivel tiene su importancia maestro?.

M. Claro que sí. Es muy interesante todo eso. Por aquí voy a mostrarles algo que es interesante ver; se ve perfectamente bien…, por ejemplo, allá. ¿Ven ustedes esa plataforma, no?. Ahí había sacrificios de animales y de todo, y ya cuando estaba en decadencia la civilización de Anáhuac, —¡fíjate, ahí por ejemplo!—, en esa otra roca, allí había sacrificios de animales, y allá una piedra de sacrificio que ahora ha desaparecido. También allí cuando ya se cayó esa civilización, se hicieron sacrificios humanos. Pero por esa puerta de entrada, por allí esta puerta que hay de entrada, había dos columnas: una de un lado y otra de otro lado, y por ahí entraban todos los Iniciados, entraban cuando iban a oficiar. Y esa terraza —¿no te fijas que tiene una parte que es como hueca?— es hueca por dentro, donde se vestían y se desvestían para cambiar sus vestiduras para los oficios sagrados. Entonces, en aquella época, todo esto estaba lleno de… rodeado de árboles, había una gran vegetación, y esta vegetación desapareció; me parece que desde que quitaron a Chalchiuhtlicue de aquí, de la Pirámide de la Luna.

D.* Chalchiuhtlicue, la de la «falda de jade», la de la «falda de esmeralda», la virgen.*

M. Sí, desde ahí para acá, las aguas se fueron.

Aquí había muchas aguas y había una vegetación muy densa, muchos árboles; esto era preciosísimo.

D. Pueden ver la estatua de Chalchiuhtlicue en el museo de aquí a la entrada.

M. Sí ahí está.

D2. ¿de Antropología?

D. —Aquí a la entrada.

M. Sí es que nos tocó entrar debido a que no nos dejaron entrar por la carretera que hay adentro. Nos tocó entrar por otra vía.

¡Ahí por donde están esos jóvenes!, hacia adentro está la puerta.

D. ¿ahí donde están esos jóvenes taparon eso?

M. ¡Sí!

D. ¿es un hoyo?

M. Es hueco por dentro.

D. ¿Eso lo taparon entonces, o después?

M. Bueno, no sé si lo taparían después, pero por dentro, >II< es más baño de gente joven [se escucha mal, igual no es eso]

D. >PI< >FI<

M. Sí, hacia adentro es un hueco, hacía adentro, y ahí se desvestirían y se revestían de sus hábitos sagrados los sacerdotes.

D2. Venerable, y estas construcciones que tenemos a la vista ¿qué objeto tenían o qué parte venían a ser de este conjunto de construcción?

M. Bueno, había muchas casas para los sacerdotes; estaban ubicados en esas casas, donde vivían sencillamente, viviendas.

D. Una ciudadela, entonces.

M. Sí. Es que este es un lugar sagrado; entonces pues no se permitía la vida de la gente común y corriente. La gente común y corriente vivía mucho más allá. Pero aquí, esto es sacerdotal todo.

D. Todo era sacerdotal, iniciático…

M. Sí.

D. Y el templo de Quetzalcóatl, Maestro, ¿se encuentra por allá?

M. ¡Ah!, bueno, tenemos que ir a la ciudadela por el lado de allá. Vamos a ver si vemos la pirámide; bajamos, vamos a comer; y luego >II< desde allí a, pues al templo de Quetzalcóatl, porque ya el tiempo está medio feo >PI< >CM< Votan [no hay seguridad que sea eso lo que dice, se oye mal]

D. ¿mande?

M. Votan. Votan cumplió una terrible misión sí >PI<

D. Porque cuando llegaron aquí, a esta >PI<

D2. La historia, yo la he leído.

M. >PI< los españoles …

D2.* No, no, no, no, no, no, no, dice: «Los toltecas vinieron del norte, de un lugar llamado Huehuetlapallan. Venían guiados por un sabio sacerdote llamado Hueman». ¿Qué importancia tenía?*

M. ¿Hueman? Sí, era un Iniciado. Todas esas tribus, cada una de ellas, tenían Iniciados.

D2. Cuando llegaron a la laguna descubrieron el águila devorándose a la serpiente, pero dice Hueman que encontraron un pajarito que les habló y les dijo que ya estaban cerca, según la historia.

M. Aquí estás ante un antropólogo.

D2. No, no no, bueno yo les estoy diciendo lo que he leído, y que claro, sin ninguna investigación, es un comentario; y mi exposición, pues no tiene objeto más que dar a conocer lo que he leído.

D. No no no es eso lo que sucede, resulta que es simbólico. Fíjate que el pajarito ese, se decía en Nahuatl >PI< ahí dice kiwi, kiwi *[¿colibrí?] ¿qué pajarito es ese?*

D2. Bueno pues si es simbólico, pues bien. Yo me estoy refiriendo, pues a lo que la historia escribe.

M. Todo eso es pura alegoría. La realidad es que estaba guiado el gran sacerdote; por el Espíritu Santo, por el Logos. Y lo de la serpiente y el nopal, todo eso es simbólico, el águila devorándose a la serpiente. El águila es el Logos que tiene que tragarse la serpiente. Pero antes de que el águila pueda tragarse la serpiente, la serpiente tiene que tragarse al hombre. De manera que el águila, cuando se devora la serpiente, sencillamente, da origen a Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada. Así es como se entienden las alegorías.

D. Maestro, ¿por qué en los antiguos tiempos prohibían hablar del Arcano? ¿Por qué al que hablara o escribiera esto lo mataban?

M. Porque esas son cosas sagradas. Lo que es sagrado es sagrado. Indudablemente que el Gran Arcano de los nahuas, zapotecas, toltecas, etc., se ha guardado siempre bajo siete sellos. Aún hoy en día, que se está divulgando públicamente, debe saberse divulgar en forma, dijéramos, muy científica y no en forma vulgar, porque la forma vulgar lo profana. >CM<

Vamos, vamos a hablar un poco, pues ¿Ustedes están viendo Teotihuacán o están viendo otra cosa?

D. Sí, estamos viendo.

M. ¡Claro, correcto! Están viendo, sí, los restos de una poderosa civilización desaparecida, pero ustedes no han visto el Teotihuacán secreto.

D. Ja, ja. No maestro.

M. Eso es lo que cuenta, en el Egipto secreto o en la India secreta. Así, está el Teotihuacán secreto, es lo que cuenta. Ese está bajo tierra.

De manera que por dentro, bajo tierra, bajo estas pirámides, hay un Teotihuacán secreto. Y hay también un lago de purificaciones, un centro iniciático donde antiguamente se recibían Iniciaciones. Pero la entrada no está exactamente por acá; la entrada hay que buscarla en otro lugar, en la Delegación de Nezahualcóyotl. Por allá, por donde queda la Delegación de Nezahualcóyotl, por allá está la entrada.

D. Oiga, Venerable, y el lago de purificación está aquí entre las Pirámides del Sol y la Luna, ¿no?

M. Bajo el suelo.

D.* ¿En este perímetro?*

M. Sí, dentro de este perímetro. Y la ciudad secreta también, bajo tierra. Y ese es el Teotihuacán secreto.

D. Ese es el verdadero. >CM<

[aquí hay unos minutos de charla más o menos intrascendente que no se han transcrito].

M. Por aquí, hacia dentro, está la entrada.

D. ¿La entrada?

M. Sí La pirámide por dentro tiene sus pasillos —como la Gran Pirámide— sus salones, sus lugares de probaciones de fuego, de aire, de agua, de tierra, todas esas cosas, y en el fondo, viene a quedar comunicada con el Teotihuacán secreto. Así que, en realidad de verdad, esto por dentro es hueco, y la entrada está por acá. Claro que uno, en cuerpo astral, puede también entrar. Con el cuerpo físico, solamente si estuviera descubierto; pero con el cuerpo astral, se puede entrar. Vale la pena intentarlo.

D. ¿Hay algún mantram para entrar?

M. Pues tantos mantrams hay. Si te concentras en Quetzalcóatl y pides en nombre de Quetzalcóatl la entrada, te puede ser concedida. Pero hay que concentrarse en Quetzalcóatl. Es interesantísima esa entrada. Desde aquí se ve todo el valle de Teotihuacán. Veo [la palabra] «dios» en todas las teogonías. Interesante resulta que aquí, precisamente, Teotihuacán tiene el «teo», el «theo» de los griegos, el «theo»: ‘dios’; y por eso se le dice «la ciudad de los dioses», lo que resulta bastante interesante. Claro, en otros tiempos, en estas pirámides, oficiaban los grandes Maestros. En las épocas del Egipto de los faraones, nosotros veníamos por acá, los Iniciados de la Atlántida; veníamos hasta acá en peregrinaciones, llegábamos exactamente en varias jornadas.

D. Por tierra seca

M. Sí, en varias jornadas. Y entonces había muchos árboles; todo esto tenía una hermosa vegetación en los tiempos antiguos mucha vegetación, muchos árboles. Y cuando llegábamos, desde lejos, veíamos las antorchas de los Iniciados, que subían y bajaban con sus antorchas; y luego, cuando nos acercábamos nos rodeaban todos para darnos la bienvenida. Eso era cuando Teotihuacán cumplía su misión, cuando todavía esta poderosa civilización no había caído.

Pero después, cuando ya cayó esta poderosa civilización, pues, ya todo degeneró: comenzaron los sacrificios humanos. Fueron terribles, y mucha gente fue sacrificada en esta pirámide. Aquí mismo, sobre la altura de esta pirámide, mucha gente fue sacrificada.

D.* Bueno, sobre ese tema, Venerable, han comentado de ochenta y cuatro mil en un solo día.*

M. No. Lo exageran; sencillamente, lo exageran.

Sí, había sacrificios, pero no así en la cantidad como quieren pintarlo, sobre todo los españoles, que exageran la nota.

D. ¿Para justificar lo que hicieron en aquella época?

M. Sí, los sacerdotes; los españoles exageran la nota. Sí, había sacrificios humanos, pero no en esa forma tan exagerada. Eso fue cuando ya declinó la civilización, cuando ya cayó la civilización. De manera que cuando los españoles llegaron aquí, ya la civilización había caído.

D. Ese fue el karma, ¿verdad, Venerable?

M. Ese fue el karma. Sí, eso es así. Ahora vamos a hacer un poco de meditación, ¿qué tal?

D. ¿Qué tal una cadena de amor para que los Dioses solares ayuden a todos los hermanos de la fraternidad?

M. Todo eso es hermoso >CM<

Ahora voy a exponerles una cátedra. Procuren grabarla, a ver. Empezaremos, pues, el tema ya ¿Están listos ya?

D. Sí Venerable.

M. Ante todo, debemos nosotros tratar de entender a fondo qué es esto de Teotihuacán. «Teo» ya dijimos que significa ‘dios’, y Teotihuacán es «la ciudad de los dioses». Se dice entre los antiguos que cuando nada existía, cuando no había Tierra ni el universo existía, se reunieron los Dioses allá, en Teotihuacán.

¿No les parece curioso eso? Si no existía la Tierra, si el universo no existía, ¿cómo es que se reunieron los Dioses allá en Teotihuacán? De manera que la palabra Teotihuacán es más trascendental. Se refiere claramente al Ejército de la Palabra, al Sol Central; el verdadero Teotihuacán es el Sol Central.

El Sol Central es la residencia de los Dioses, de los Dioses inefables, la residencia de los Dioses santos es el Sol Central. De manera que, por simple deducción lógica se llega a la conclusión de que el Teotihuacán al que aluden los antiguos nahuas es el Sol Central.

Esta ciudad es una representación o un símbolo del Sol Central Espiritual. Obviamente, del Sol Central emanan todos los Dioses nahuas, zapotecas, toltecas, etc. Todos ellos forman el Ejército de la Voz, la Gran Palabra.

Quetzalcóatl, propiamente, tiene un significado muy hondo. «Quetzal» es el ‘Logos’; «coatl», ‘serpiente’. Quetzalcóatl es, pues, una verdadera serpiente de sabiduría, una «Serpiente Emplumada»: Quetzalcóatl.

Desde un punto de vista más profundo, diríamos que hay dos «Unos». El uno es Adi-Buddha. Moisés lo denomina Aelohim. Aelohim, que es el uno inmanifestado, que no se puede cincelar ni se puede burilar ni alegorizar de ninguna manera. De ese uno inmanifestado, emana la inteligencia universal. Esa inteligencia está representada por Fohat, es decir, el Fuego, y todos los creadores de este universo son fuego vivo, son el Fohat, las inteligencias ígneas, las llamas que hicieron posible esta Creación. Obviamente Adi-Buddha no interviene directamente en la Creación, es «el Inmanifestado». Quien interviene en la creación es «Theo», es decir, el «Dios Manifestado».Y se dice que los dioses se reunieron allá, en Teotihuacán. Quiere decir que el dios Manifestado, el Ejército de la Palabra, el Logos, el Verbo, los Chohans, creadores de mundos, se reunieron en el Sagrado Sol Absoluto. Allí trazaron sus planes, sus programas para crear el universo, y luego entraron en actividad.

Así pues, ellos están trabajando muy intensamente en la creación de este universo.

Los Chohans son muchos, y todo el Ejército de los Chohans es Quetzalcóatl, es Osiris, es Ra, es la Gran Palabra, Kuan-yin, la «Voz Melodiosa». Obviamente que si no hubiera sido por los Dioses santos que se reunieron allá en Teotihuacán, la Creación no habría sido posible. ¿Cómo se habría creado?, ¿quién habría creado? Todos los Dioses reciben un nombre único: se les dice «Dios», pero Dios no es un individuo en particular; es un Ejército, es la Gran Palabra, es el Verbo de San Juan. Y esas llamas, entonces, entraron en actividad, creando y volviendo nuevamente a crear.

Fecundaron la materia caótica para que surgiera la vida, y la vida surgió. La Tierra esta, en principio, era una simple idea nada más, una ideación cósmica de los Chohans. Después se convirtió en una realidad: se formó mental, más tarde se formó astral, más tarde cristalizó en el mundo etérico y ahora la tenemos física, material.

Pero en principio, no fue más que una idea de los Dioses que se reunieron allá en Teotihuacán, una idea y nada más que una idea. Pero esa idea se plasmó, tomó forma y existe.

En cuanto a la humanidad, la humanidad fue hermosa en los tiempos antiguos. En las primeras épocas del mundo, la Primera Raza fue una humanidad protoplasmática que podía asumir figuras gigantescas o empequeñecerse al tamaño de un átomo, andrógina, divina. En la época hiperbórea, se hizo un poquito más gaseosa. En la época lemúrica, ya los seres humanos pudieron caminar sobre la faz de la Tierra, y a finales de la Lemuria, se dividieron en sexos opuestos.

Todavía en la Lemuria, era hermosa esta Tierra.

No me refiero solamente aquí, al valle de Teotihuacán, ¡no!, sino a todo el planeta Tierra en general.

Existieron varios continentes donde vivió la humanidad. En épocas pasadas, vivió la humanidad en el continente polar del norte, en la Isla Sagrada, la Isla de Cristal. En la segunda gran época, existió en el mundo hiperbóreo: ese casquete de tierras que están alrededor del polo norte. En la tercera gran época, la Lemuria, en el Pacífico. La Atlántida, en el océano Atlántico; y ahora esta raza, en estos continentes donde vive la Raza Aria. Pero tenemos que ser un poquito más reflexivos, mis estimables amigos. Realmente, no solamente existieron estos continentes que actualmente se conocen, no. Existieron también algunas islas muy grandes, que si no nos atrevemos a llamarlas continentes es porque sería una herejía de acuerdo con la antroposofía de un Rudolf Steiner o con la antropogénesis de una Blavatsky.

Sin embargo, fueron suficientemente grandes para decir que fueron cuasi continentes, donde vivieron humanidades extrañas que nadie ni remotamente sospecha, donde hubo civilizaciones desaparecidas que hoy en día ni remotamente se conocen, y donde los seres humanos de otros planetas aterrizaban en sus naves y convivían con la humanidad. Gran parte también de gentes de esas tierras, que no forman parte de ninguno de los clásicos cinco continentes, emigró, se fue a otros mundos. Todo eso no guarda plena concordancia con la antropogénesis. Como les digo, sería una herejía todavía hasta para muchos brahmanes, pero, en realidad de verdad, esas tierras extrañas existieron; lógico. Lo que más perjudicó a nuestro mundo Tierra, ¿saben ustedes qué fue? Lo que más perjudicó a este nuestro mundo Tierra fue el choque que hubo con el cometa Kondur —no se olviden, es casi como decir uno “cóndor”, pero en lugar de decir “cóndor”, le pone una doble «o» y dice «Kondur»—. Fue un cometa que chocó con el planeta Tierra por equivocación de algunos Individuos Sagrados.

Hay matemáticas transfinitas, y resulta que algunos «sujetos» de la Voz, de la Gran Palabra, algunos Individuos Sagrados erraron en algunos cálculos —los Dioses también se equivocan; además, tienen derecho a equivocarse—, y hubo un choque. Chocó el cometa Kondur con el planeta Tierra, y como resultado de eso quedaron tan movidos los continentes, las tierras entonces conocidas, no solamente Lemuria, sino algunos cuasi continentes que existieron en el Pacífico y en el Atlántico. Los terremotos se convirtieron en el plato del día, nunca estaban quietas las capas geológicas del mundo.

Fue entonces cuando una altísima comisión de Individuos Sagrados, entre los cuales estaba el Arcángel Sakaki, resolvió dejar plena libertad al Señor Lucifer en cada ser humano para que se desarrollara, mediante la combinación del sexo con ciertos ritos, el abominable Órgano Kundartiguador. Este Órgano Kundartiguador lo tenía todo ser humano. El Fuego, entonces, se precipitó desde el coxis hacia los bajos infiernos atómicos del hombre, y no solamente se precipitó, formando una cola astral, sino que se revistió de carne y hueso. Así, todos los seres humanos parecieron simios por un día.

Esto permitió que las fuerzas que penetraban en los organismos, las fuerzas del Megalocosmos, se transformaran, y al entrar dentro de las capas interiores de la Tierra, pudieron estabilizar todo el planeta.

Pero nueva equivocación: erraron en la cantidad de tiempo que se debía tener el abominable Organo Kundartiguador. Ese error —que fue bastante grave—, a su vez, se hizo patente cuando el Organo Kundartiguador despareció.

Sucedió que, entonces las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador, es decir, los agregados psíquicos, quedaron depositados en los cinco cilindros de la máquina orgánica. Pero lo peor de lo peor es que como en nuestro mundo Tierra todo se procesa de acuerdo con la Ley Sagrada Heptaparaparshinokh, es decir, la Ley del Siete, entonces esos agregados psíquicos se desarrollaron en nuestra constitución de tipo psicológico y hasta psicofisiológico o psicobiológico en forma séptuple. Esto ha sido un gran >CM< pues entonces se ha hecho dificilísima la desintegración de los agregados psíquicos en los siete niveles del Ser, se ha vuelto espantosamente difícil.

¿Ustedes saben lo que es desintegrar los agregados psíquicos en siete niveles? Es casi imposible para los pobres seres humanos lograr la desintegración total de todos los elementos psíquicos indeseables dentro de nuestra naturaleza. Porque muchos logran en un nivel, en dos, en tres, pero en siete niveles es muy difícil; y sin embargo para poder uno llegar a ser un Buddha de Perfección tiene que desintegrar todos los elementos psíquicos indeseables, y en siete niveles del Ser, lo que es casi imposible. Por eso es por lo que la mayor parte de la humanidad fracasó, y muchos iniciados avanzan hasta cierto punto, pero no logran alcanzar el séptimo nivel. Y aun los que han alcanzado el séptimo nivel tienen que sufrir mucho antes de que el cristo íntimo resucite en su interior.

Es cuasi imposible debido, precisamente, a que todo en este mundo se procesa de acuerdo con la Ley Sagrada Heptaparaparshinokh, o sea, la Ley del Siete.

Ahora van comprendiendo los hermanos mucho, y es lamentable que, desgraciadamente, sean precisamente los mismos Individuos Sagrados los que hayan cometido semejantes errores tan garrafales que hayan dado origen al fracaso de esta pobre humanidad. ¡Eso es gravísimo! Si hubieran calculado bien las cosas los Creadores, se habrían dado cuenta de que al implantar en la naturaleza orgánica del ser humano el abominable Órgano Kundartiguador, el resultado sería fatal, porque las malas consecuencias se desarrollarían en siete niveles de acuerdo con la Ley Sagrada Heptaparaparshinokh. Pero, desafortunadamente, la altísima comisión que vino a trabajar, o las altísimas comisiones que visitaron este planeta no calcularon bien las consecuencias que tendría el abominable Órgano Kundartiguador para la humanidad.

Eso sí, el que consigue la eliminación absoluta, total, de los agregados psíquicos en los siete niveles, y se convierte en un Buddha de Contemplación, será salvado. Quetzalcóatl, nuestro Señor Quetzalcóatl es un Buddha de Contemplación. La mayor aspiración que tiene Quetzalcóatl es servir a la humanidad, y no hay duda de que en la futura Sexta Gran Raza vendrá a ayudar a la humanidad, y hasta en la futura Séptima Gran Raza vendrá a servir a la humanidad.

El que alcance el estado búddhico contemplativo tiene dos caminos: o sumergirse directamente en Adi-Buddha, su propio Adi-Buddha, el Eterno Padre Cósmico Común Adi-Buddha; entre el seno de eso que no tiene nombre, o continuar como Cosmocrator. Si se continúa como Cosmocrator, se llega a ser creador de planetas y de soles y de constelaciones y de galaxias y, al fin, un día, después de ser un Dios de infinitos esplendores, podrá sumergirse entre el seno de su propio Adi-Buddha dentro de lo Inmanifestado, dentro de lo Incognoscible, en el primer Uno, más allá del universo y de los universos y de los Dioses.

Así pues, queridos hermanos, sepan que el Espíritu Universal de Buddha reina en todo lo que es, ha sido y será. Pero nosotros tenemos que aspirar no solamente a conocer el cuerpo de doctrina, sino que se hace necesario que desintegremos las malas consecuencias del abominable Órgano Kundartiguador, es decir, los agregados psíquicos.

Si ustedes logran la desintegración total de sus agregados, un día serán Buddhas y entonces se abrirá ante ustedes el mundo del Espíritu Universal de Vida, el mundo del supremo Parabrahman, el mundo del Gran Océano de la Luz, que no tiene ni límites ni orillas.

Aquí, desde la altura de esta pirámide, quiero hacerles comprender la necesidad de trabajar con el fuego creador. Solo mediante el fuego, es posible quemar, incinerar todos esos agregados psíquicos que se procesan en siete niveles de acuerdo con la Ley Sagrada Heptaparaparshinokh. Es un poco triste tener que decirles a ustedes que tenemos que libertarnos de las consecuencias de una equivocación de los Dioses santos. Es bastante duro tener que afirmar eso, pero es la verdad. Siendo tan santos, tienen derecho a equivocarse; se equivocaron cuando nos dieron el abominable Órgano Kundartiguador. Se consiguió la estabilización de las capas geológicas, pero no se pudo evitar las malas consecuencias. Estamos en la «ciudad de los dioses», y parece como si nos hubiéramos reunido nosotros, viles gusanos del lodo de la tierra, para enjuiciar a los Dioses santos. No pretendo llegar tan lejos, no; ellos también tienen derecho a equivocarse. Ahora nosotros tenemos que ver cómo nos salvamos de sus equivocaciones. Bueno hasta aquí mis queridos hermanos.

D. Maestro, quería preguntarle algo sobre la liberación del Lucifer interior.

M. En días pasados, tuve una instrucción muy interesante sobre Lucifer. Precisamente, me concentré en mi lucifer interior particular con el propósito de recibir instrucción, y la recibí. Resultó interesante eso. Me hallé entonces dentro de un templo; ordené a un iniciado subir, pero aquel Iniciado estaba terco, no quería obedecer y, al fin, subió al paso de tortuga —le hacía al «tortuguismo»—. Claro que le hablé en forma bastante severa para hacerle ver lo malo de su conducta. Pero yo quería que subiera y la orden era dictatorial. Al fin, se detuvo frente a frente ante mí y me contesto: —Venerable Maestro, yo siempre estoy dispuesto a obedecer, pero le ruego que me permita la libertad de elección, porque ante todo soy un ciudadano y tengo la mayoría de edad para saber lo que debo hacer. Me parecería que el venerable debería limitarse a la orden; la otra parte, la obediencia, queda por mi cuenta.

Pues tienes razón, tienes razón —le dije—. Yo doy la orden y tú tienes libertad para obedecer o no obedecer, porque así mandan los dioses santos ¿no? “Haz tal cosa —dicen—, empero tú verás”.

Claro que el discípulo, si obedece le va mejor ¿no?, si no obedece, tiene que atenerse a sus consecuencias.

En una reunión política, vi cómo trabajaba Lucifer. Muy interesante. Había problemas económicos bastante graves y entonces los asociados resolvieron apelar ante las autoridades principales, y como las autoridades no les obedecieron, decidieron crear una corriente política para tener fuerza, una corriente que les permitiera abrirse paso. Todas esas son actividades de Lucifer. Jehová Dios, que no es sino el «Yod-Heve», nuestra parte divina espiritual, nos crea como hombres, pero el Cristo nos salva. Pero Lucifer hace de nosotros ciudadanos libres, y así, Cristo y Lucifer se complementan. Lucifer está dentro de cada ser humano, es el reflejo del Logos dentro de nosotros, el reflejo del Logos dentro de cada uno de nosotros. Es un desdoblamiento del mismo Logos dentro de nosotros para nuestro bien; nos da el libre albedrío, hace posible que nosotros trabajemos en la Fragua Encendida de Vulcano y, por último, cuando ha logrado su objetivo, se integra con nosotros y nos convierte en arcángeles. Ese es el mérito de Lucifer, ¿qué tal les parece? Nos convierte en ciudadanos libres del cosmos.

D. ¿Cuándo se puede saber, Maestro, que es la expresión del agregado psíquico o la reflexión íntima del Lucifer interior?

M. Eso es para iluminados. >CM<

… intercambio ¿no? Por ejemplo, si tú pasas los átomos de esta radio acá; todos los átomos de acá, acá, ¿qué sucede?

D. Quedo con lo dos.

M. No. Tú pasas la totalidad de los átomos acá, y la totalidad de los átomos de aquí pasan acá, ¿qué sucede?

D. Hay intercambio.

M. Eso es lo que se está haciendo con el cuerpo egipcio. Estoy retomando el cuerpo egipcio mediante el intercambio atómico. Eso en esoterismo se llama «reencarnación en Yao».

D. ¿Hay algunos estudiantes gnósticos, Maestro, que tienen momias egipcias?

M. Sí, los hay, y también les está reservada la «reencarnación Yao», a condición de que trabajen sobre sí mismos, claro está que sí >CM< … en una cripta; somos doce. Yo soy el único que está comenzando ya a cargar el cuerpo egipcio.

D. ¿Pero hay otros que lo tienen, pero no han llegado a ese punto, maestro?

M. Todavía no, tienen el vehículo egipcio abandonado en Egipto, desgraciadamente. Sí, todavía lo tienen abandonado.

D. ¿Ni se acuerdan que lo tienen?

M. Sí, están olvidados; andan caídos por ahí, tomando cuerpos, sin acordarse siquiera de que tienen una momia. Así, con ese objetivo, fue que los antiguos egipcios momificábamos nuestros cuerpos. Propósito: poderlos tomar más tarde.

D. Maestro, entonces los peruanos también lo hacían, pero en forma de posición de nacimiento: pegaban las rodillas a la mandíbula.

M. También. También hacían eso en el Perú.

D. ¿y están en estado de hibernación completamente, Maestro? ¿Son momias que pueden ser levantadas en cualquier momento?

M. Pues sí, están bien conservadas. Si yo les digo que me estoy reencarnando en Yao, significa eso que, mediante un intercambio atómico continuo y sin interrupción, al fin tendré el cuerpo egipcio todo aquí, nuevamente para platicar con ustedes.

D. ¿para qué año sería, maestro?

M. No, pues estamos en eso; es un proceso largo, ya llevo dos años en ese proceso, reencarnándome en Yao.

D. Pero toda su cabeza, Maestro, ¿ya es de la momia?

M. Sí ya. Gran parte de la cabeza, el cuello, pero falta lograr el resto a través del tiempo y de los años.

D. Maestro, ¿podría decirnos por dónde pasaba el río que separaba la «tierra de los dioses»?

M. ¿El río que separaba la «tierra de los dioses»? Pues hombre, hay un lago subterráneo aquí, no un río, un lago. Un lago subterráneo sí, en el Teotihuacán subterráneo.

D. ¿Será otro cenote, Maestro?

M. Sí, un cenote sagrado. >CM<

D. ¿será esto recurrencia Maestro, lo que estamos viviendo con usted?

M. Todo esto es recurrente. Todo esto pertenece a los antiguos tiempos. Todos los que hoy andan conmigo anduvieron en el pasado. Todos formamos un grupo, un grupo de bastante gente, de algunos cuantos millones que vamos y venimos. Es un grupo recurrente.

D. Una gran familia.

M. Sí, una gran familia recurrente. >CM<

… pero lo del Kondur fue un cometa, un cometa que hizo bastante daño, chocó con la Tierra.

D. Sí porque se dice que muchos asteroides que quedan entre Saturno y Júpiter fueron el producto de esto.

M. Sí. Pero en lo que sí se han equivocado algunos autores es en pensar que la Luna también es producto de eso. Eso no es exacto.

D. La luna son…

M. Que fue un pedazo de Tierra desprendido al espacio, no es cierto. La Luna pertenece a la pasada cadena lunar. Fue un mundo más antiguo que la Tierra y tuvo rica vida mineral, vegetal, animal. La Luna es independiente. >CM< carbono catorce.

D. Los científicos saben que la Luna es más antigua que la Tierra.

M. Las pruebas del carbono 14 lo demuestran.

D. Oigan, y la tierra… ¿no se conoce la edad de la luna?

M. >PI< la tierra.

D. >PI< torbellinos magnéticos.

M. >PI< A ver distinguidas damas [risas].

D. Nuestro sistema solar tiene trece planetas.

D2. Venerable, entonces ¿hay ahí algunas derivadas muy profundas?

M. >IC< … nuestro sistema solar tiene trece planetas: Tierra, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, Vulcano, Perséfone y Clarión, son trece.

D. Y ¿empieza a aparecer el “planeta amarillo” maestro?

M. Con el planeta amarillo eran catorce, pero ese “planeta amarillo” lo destruyeron sus mismos habitantes.

D. ¿Con ciencia?

M. Los habitantes destruyeron el “planeta amarillo”, sí, con sus explosiones atómicas, y la tontería esa de los sabihondos, sí.

D. ¿Al estilo de la Lemuria?

M. En la Atlántida sucedió lo mismo; las explosiones atómicas y todo acabaron con el “planeta amarillo”.

D. ¿eran 14 con el planeta amarillo?

M. Con el planeta amarillo eran 14. >FA<