Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales

Descargar este texto

UN CASO INSÓLITO

TEXTO DE INTERÉS DOCTRINARIO NO PROCEDENTE DE TRANSCRIPCIÓN

NÚMERO DE ESCRITO CORTO: 0089

FECHA DE REDACCIÓN:1976/??/??

LUGAR DE REDACCIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:APARTES DEL MAESTRO DE LA REVISTA ABRAXAS I.

FUENTE DEL TEXTO:ABRAXAS INTERNACIONAL Nº 50 / 1976

El Anticristo de la falsa ciencia hace esfuerzos inauditos para ocultar todo aquello que en una u otra forma le trate de eclipsar. Tal es el extraordinario caso sucedido en el Cerro de las Tres Cruces, en las poblaciones de Cruz Alta y Villa Real, Estado de Puebla, México, lugar que para ser escalado se necesitan dos o tres días de camino, dado el estado tan complicado del terreno.

Una nave cósmica de 25 metros de diámetro descendió, forzosamente, debido a fallas mecánicas, en el mencionado lugar geográfico. La nave estaba tripulada por cuatro extraterrestres; hubo un muerto, un herido que fue atendido por la ciencia médica y dos ilesos que fueron capturados y llevados a los Estados Unidos. No está demás afirmar, en forma enfática, que el precioso navío fue llevado a este país con fines y propósitos inconfesables.

Durante varios días el ejército montó un cordón de seguridad alrededor de la Nave. Los dos tripulantes que resultaron ilesos fueron vistos por el pueblo. Tenían una estatura promedio de 2.50 metros; sus trajes eran de una blancura inmaculada y su silencio era absoluto, puesto que no hablaban con ninguna persona que se les acercaba.

Estamos hablando de hechos concretos, claros y definitivos. En estos momentos las gentes del pueblo temen hablar. Obviamente las fuerzas anticrísticas luchan por amordazar al pueblo, no quieren que se conozca la verdad, odian mortalmente todo aquello que en una u otra forma demuestre la falsedad de la ciencia materialista.

En instantes en que escribo este artículo, declaro que no sabemos la suerte que hayan corrido los dos sobrevivientes en manos de los terrícolas. Tampoco hemos vuelto a saber nada sobre el herido, e ignoramos si el cadáver de aquel que resultara muerto fue sepultado o conducido a un laboratorio especial.

Con este desafortunado accidente ha quedado demostrada hasta la saciedad la existencia real de las naves cósmicas, tema que el autor de este escrito iniciara desde el año 1950 y que entonces rechazaban los ignorantes ilustrados de siempre.

Me cabe el alto honor de haber sido el primero en hablar sobre los extraterrestres y sus naves. Hoy con este insólito acontecimiento trágico, queda debidamente comprobado todo lo que dije en el año 1950.

No me importan las represalias que se puedan tomar por escribir este artículo porque lo que me interesa es dar a conocer al mundo la verdad, cueste lo que cueste.