Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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195 ¿QUIÉNES SOMOS? ¿DE DÓNDE VENIMOS? ¿HACIA DÓNDE VAMOS?

TÍTULO EN LA EDICIÓN IMPRESA ORIGINAL DE A.G.E.A.C.:

REALIDAD Y FANTASÍA DE NUESTRA PSICOLOGÍA (1ª PARTE)

NÚMERO DE CONFERENCIA: 195 (HASTA LA 5ª EDICIÓN: 1ª PARTE: 013 2ª PARTE: S/N)

FUENTE EN AUDIO:DESCARGAR

CALIDAD DE AUDICIÓN:BUENA

DURACIÓN:1º PARTE: 30:02, 2ª PARTE 20:32

CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:AUDIO AJUSTA TOTALMENTE A LA TRANSCRIPCIÓN

FECHA DE GRABACIÓN:1976/??/??

LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:CONFERENCIA PÚBLICA

FUENTE DEL TEXTO:1ª PARTE: 1ª EDICIÓN IMPRESA DEL QUINTO EVANGELIO2ª PARTE: EQUIPO DE www.gnosis2002.com

PRIMERA PARTE

>IA< Amigos, ha llegado la hora de Autoexplorarnos para conocernos en realidad de verdad, y saber quiénes somos, de dónde venimos y cuál es el objeto de nuestra existencia…

Ustedes están sentados aquí para escucharme, y yo también estoy aquí, listo, para hablarles.

Entre ustedes y yo debe existir una verdadera comunión de Almas, si es que de verdad queremos comprendernos.

¿Quiénes somos realmente? Cada uno de nosotros es un enigma para sí mismo. ¿De dónde venimos? ¿Para qué existimos? ¿Por qué? A mí me parece, hermanos, a mí me parece, amigos, que vivir uno así, por vivir, sin saber quién es ni de dónde viene, ni por qué existe, no vale la pena.

Se necesita que seamos claros consigo mismos y que nos comprendamos de verdad, a fondo; que nos conozcamos. Cuando uno se AUTOEXPLORA, se puede también AUTODESCUBRIR.

La Gnosis enseña que el cuerpo físico no es todo. Un cuerpo está formado por órganos, los órganos por células y éstas, por átomos. Si fraccionamos cualquier átomo obtendremos Energía. En última síntesis, el cuerpo físico se resume en determinados TIPOS Y SUBTIPOS DE ENERGÍA.

Los Rusos, hace poco, descubrieron el CUERPO VITAL. Le dieron el nombre de “Cuerpo Bioplástico”. Tienen lentes poderosísimos para ver tal cuerpo. Es obvio que los Indostanes (a dicho vehículo etérico) le denominan “Linga Sharira”.

En todo caso, la mecánica fisiológica, el organismo en general, no podría funcionar si no tuviera un Asiento Vital.

Los científicos han estudiado la mecánica de la célula viva, pero nada saben, en verdad, sobre el Cuerpo Vital. Ya Don Alfonso Herrera, el sabio Mexicano (gloria, pues, de nuestra patria), logró fabricar una célula artificial, pero esa célula nunca tuvo vida. Los científicos podrían fabricarse la semilla de cualquier vegetal, pero sería una semilla muerta, no germinaría.

Ya se sabe que en Alemania fabrican huevos artificiales. Eso de fabricar “blanquillos” artificiales, resulta, en verdad, chistoso; pero los fabrican y los exportan. Sin embargo, nunca jamás ha salido un pollo de entre un “blanquillo” de esos.

Juegan los científicos con los transplantes, hacen experimentos de toda especie, pero no fabrican vida. Injertar una planta, no es fabricar vida: Es jugar con lo que ya está hecho. Existe la inseminación artificial, pero esto no es fabricar vida.

Yo pondría, sobre la mesa de un laboratorio, los elementos necesarios para fabricar un zoospermo y un óvulo, mas estoy seguro de que si se unen ambos (y se fabrican el zoospermo y el óvulo y ambos se unen para ser más claros), tampoco saldrá de allí una criatura.

Mas sí pueden, los científicos, sacar un zoospermo de una glándula sexual y juntarlo con un óvulo en una matriz para que nazca una criatura. Pero ESO ES JUGAR CON LA MECÁNICA DE LOS FENÓMENOS. Eso no es jugar con la vida.

Lo interesante sería, que ellos fabricaran un par de gametos, y luego, de allí, uniéndolos, saliera una criatura humana. ¡Hasta no lo han logrado ni lo lograrán jamás! De manera que las Teorías Materialistas en boga, no tienen basamento de ninguna especie, ¡son huecas, artificiosas, absurdas! En la misma Rusia Soviética, el Materialismo Dialéctico ya pasó de moda. La mayor producción de PARAPSICOLOGÍA, viene ahora de la URSS Soviética. Rusia está entrando en una época de Experimentos Psíquicos.

Afortunadamente, con esos poderosos lentes que tienen ahora, pueden ver el Cuerpo Vital.

Saben que el Cuerpo Físico no es todo; saben que el Cuerpo Físico no puede existir sin un Cuerpo Vital. Pero no nos detengamos nosotros aquí únicamente, vamos más al fondo…

Incuestionablemente, todos pensamos y sentimos, deseamos, amamos, etc. No hay duda…

>CM< …puerta y nos preguntan:

*– ¿Quién es? *Nosotros respondemos:

¡Yo!

Ese Yo de la Psicología, es digno de AUTOEXPLORACIÓN, de AUTOCONOCIMIENTO. Incuestionablemente, estamos llenos de múltiples defectos: Ira, Codicia, Lujuria, Orgullo, Envidia, Pereza, Gula, etc., etc., etc. Todos estos defectos, nos hacen entender que el Yo no existe en forma meramente individual; nos hacen comprender que no tenemos un Yo autónomo. El Yo es un montón de Yoes. Es decir, tenemos un YO PLURALIZADO.

Quiero decir, de otro modo, que el cuerpo físico está manejado por múltiples Yoes: Yo amo, Yo odio, Yo envidio, Yo quiero, Yo no quiero, etc., etc., etc.

DENTRO DE CADA PERSONA VIVEN, MUCHAS PERSONAS; y eso está demostrado: Nadie permanece siendo el mismo siquiera media hora. El Yo que hoy jura amor eterno a una mujer, es más tarde desplazado por otro Yo que nada tiene que ver con tal juramento. Entonces, el sujeto se retira y la pobre mujer queda decepcionada. El Yo que hoy jura amor eterno por una causa, mañana es desplazado por otro Yo y la persona se retira…

Esto nos invita a comprender que dentro de toda persona hay muchas personas. Cada una de las mismas tiene su propia mente, su propia voluntad, sus propios sentimientos. Entonces, nuestra persona física no es más que una MARIONETA, un muñeco, un robot controlado por muchas personas que llevamos dentro.

Tales personas interiores, luchan por la supremacía, se combaten entre sí, se odian mutuamente.

Cuando uno de ellas logra controlar el CEREBRO, el CORAZÓN y el SEXO totalmente, entonces se siente siendo la única. No tenemos, pues, sentido de responsabilidad moral: Somos unas máquinas controladas por mucha gente.

Muchas veces, allá arriba, en el Cosmos infinito, un planeta choca contra otro, y eso es una catástrofe: Las ondas que llegan a la Tierra nos hieren, y como máquinas nos lanzamos a los campos de batalla, enarbolando banderas, lemas, etc., etc., etc. Millones de máquinas se lanzan contra millones de máquinas; ¡ésa es la guerra!

Lo más grave, es que nosotros creemos que tener una Individualidad verdadera, y no la tenemos. ¡Somos máquinas!

Y, ¿qué es la MUERTE? ¡He ahí el enigma! Bien vale la pena saber qué es lo que nos aguarda del otro lado. Se nos ha dicho, y es verdad, que *“la muerte es una resta de quebrados; terminada la operación matemática, quedan los Valores”, *los resultados, los Yoes; ellos continúan en la Dimensión Desconocida. Se los traga la Eternidad.

Obviamente, al panteón van tres cosas: primera, el CUERPO DE CARNE Y HUESO, que se pudre entre el sepulcro; segunda, el CUERPO VITAL, o Cuerpo Bioplástico (como lo llaman los Rusos y que flota cerca del cadáver), se va descomponiendo poco a poco, conforme el cuerpo físico también se va descomponiendo; pero hay otra cosa más que va al panteón, me refiero, claramente, a la PERSONALIDAD.

La Personalidad no es el cuerpo físico. La Personalidad es energética, no se puede ver con los ojos físicos, ¡pero existe!

Cuando uno viene al mundo no trae Personalidad. Ésta se forma con el ejemplo de los padres, con lo que uno ve en la escuela, con las experiencias de la vida, etc., etc., etc.

En realidad de verdad, la Personalidad se forma durante los primeros siete años de la infancia, y se robustece con el tiempo y las experiencias.

A la hora de la muerte, la Personalidad humana también va al sepulcro; entra y sale dentro del mismo, va y viene. Es perceptible para los Clarividentes. Cualquier persona que tenga un poquito de Extrapercepción, podrá ver a la Expersonalidad. Se disuelve, lentamente entre el panteón.

Me viene a la memoria, en este caso, ahora al hablar aquí con ustedes, un asunto, un momento insólito: Por ahí en un baile, en una “pachanga”, por allá en el Distrito Federal, algunos jóvenes estuvieron danzando muy alegres con cierta dama muy coqueta. Bailaron con ella hasta las tres de la mañana. A esa hora, la dama manifestó que quería irse a su casa. Ellos, muy galantes se ofrecieron para conducirla en su carro, mas ella dijo que tenía frío y que ¿cómo haría para ir a la calle con tal frío?.

Uno de ellos, le ofreció su chamarra. La dama se la colocó en su cuerpo; y al carro. La llevaron exactamente hasta su casa, allí la dejaron. Mas olvido el dueño de la chamarra, pedírsela, y sólo se vino acordar de la misma ya en la mañana.

Entonces, junto con sus amigos, fue a golpear en la casa de la dama. Una anciana salió de allí; el joven dijo:

*– ¿Está la señorita “fulana de tal”? Vengo en busca de mi chamarra, se me olvidó pedírsela. *La señora, una anciana muy notable, le respondió:

Pues tendrá usted, jovencito, que ir a buscar esa chamarra por allá al panteón, porque la hija mía murió ya, hace tanto tiempo.

– ¡Imposible, señora!, eso no lo puedo creer yo; usted me está vacilando.

– No señor, yo no lo estoy vacilando. Si me quiere creer crea, y si no, pues que no crea, allá usted.

Lo cierto fue que aquel joven, confundido, junto con sus amigos resolvió ir al panteón. Y ciertamente, halló la sepultura de la dama y encima de la sepultura, ¡la chamarra! Esto parecerá a ustedes, a los incrédulos, a los escépticos, como cuestión de cuentos para niños pequeños, pero no parecerá lo mismo para el que experimentó esa terrible realidad. Porque una es conceptuar sobre algo en lo que no se cree, y otra es experimentarlo en el propio pellejo. ¡Lo que sucedió, sucedió!

Ahora bien, ¿qué fue lo que se hizo visible y tangible para estos jóvenes? ¿Qué fue lo que danzó con ellos allá en medio de la pachanga? Pues, realmente, la Expersonalidad. Ésta suele, a veces, hacerse visible y tangible, aunque ustedes no lo crean; es verdad.

Ahora bien, no todo va al panteón. Hay algo que no va para el panteón. Eso que no va la panteón son los VALORES… Los valores, tanto los Positivos como los Negativos (los YOES BUENOS y los YOES MALOS).

Ya les expliqué a ustedes que dentro de toda persona hay muchas personas, es decir, muchos Yoes. Porque una cosa es el Yo envidio, y otra el Yo no envidio; una cosa es el Yo amo, y otra el Yo no amo; una cosa el Yo odio, y otra cosa es el Yo no odio. Todos esos Yoes no van al panteón.

También hay algunos Yoes Buenos que no van al panteón. Conclusión: Lo que continúa más allá del sepulcro es un montón de Yoes.

Estos se sumergen entre la Eternidad. Estos se atraen y repelen, de acuerdo con la Ley de la Imantación Universal. Si ustedes quieren comprobarlo, pues, es fácil. Aprendan a salir del cuerpo físico a voluntad.

Nosotros tenemos métodos para investigar eso que se llama “el Más Allá”. Uno de esos métodos se llama “DESDOBLAMIENTO”. Es fácil desdoblarse uno a voluntad, basta con acostarse uno con la cabeza hacia el Norte; convertirse en el espía de su propio sueño; relajar el cuerpo físico, y cuando ya se encuentre en ese estado de transición que existe entre Vigilia y Sueño, entonces, identificarse con lo Espiritual, sentirse siendo Espíritu, sentirse siendo Alma. Y suavemente, en tal estado de adormecimiento, levantarse de su cama.

Esto que he dicho, “levantarse”, debe traducirse en forma de hechos. No se trata de pensar que se va a levantar; traduzca en forma de hechos: ¡Levantarse! Y si ustedes se levantan y luego vuelven a mirar a su cama, verán que entre la misma, el cuerpo físico ha quedado dormido.

Esto es algo parecido a lo que haría el dueño de un automóvil, que después de llegar a donde debe llegar, sale de su carro y lo mira desde afuera.

No asustarse, es decir, no espantarse, no tener miedo, es fundamental. Luego, posteriormente, salir del cuarto con valor, salir de verdad a la calle; flotar entre el ambiente circundante dentro la Dimensión Desconocida, dentro de la Quinta Coordenada.

Quien eso haga, podrá investigar, por sí mismo, lo que estamos diciendo sobre la muerte; verá a los difuntos, a aquellos que ya abandonaron el cuerpo físico, podrá conversar con ellos, cara a cara, verlos, tocarlos, palparlos.

Los escépticos se reirán de todo esto, pero, qué importa a la Ciencia y qué a nosotros. “El que ríe de lo que desconoce, está en el camino de ser idiota”…

Así pues, los invito a experimentar para que puedan ver, tocar y palpar del otro lado, en eso que se llama el “Más Allá”.

Continuando con esto diremos: La Eternidad se traga a los que se marchan de este mundo.

Pero a la larga los vomita (para qué los quiere por allá, ¿acaso sabemos nosotros manejar las Fuerzas Universales?). A su tiempo y a su hora, retornamos, regresamos, volvemos a este mundo.

No será muy grato volver, ¿verdad? ¡Pero, volvemos! Ésa es la LEY DEL ETERNO RETORNO DE TODAS LAS COSAS: Regresan los planetas a su punto de partida, después de unos cuantos años; los átomos dentro de la molécula, regresan a su punto original de partida; las estaciones de Primavera, Verano, Otoño e Invierno regresan cada año. ¡Todo retorna, todo vuelve! ¿Por qué habríamos de ser nosotros una excepción?

Incuestionablemente retornamos, nos reincorporamos en un nuevo organismo. Sucede que, a la hora de la muerte, se escapa de nuestra psiquis un DISEÑO ELECTROMAGNÉTICO. Tal diseño de la Expersonalidad, viene, más tarde, a tomar forma, a cristalizar en el huevo fecundado. Y así es como reconstruimos, con el tiempo, nuestro propio cuerpo. Es decir, renacemos, volvemos a tener un nuevo cuerpo de carne y hueso.

No estoy hablándoles a ustedes de Reencarnación, eso es más elevado. Estoy hablando de la Ley del Eterno Retorno de todas las cosas, y esa Ley está demostrada.

Al volver a este mundo, tenemos que crear una nueva Personalidad. Ésta se forma con el tiempo y las experiencias. Al volver a tener un cuerpo físico, se reincorpora otra vez, quiero decir, los Yoes vuelven a tomar posesión del nuevo cuerpo, y entonces se repiten las mismas escenas, los mismos dramas, las mismas comedias, las mismas tragedias.

¡Qué bello es un niño! Durante los primeros años de la vida del infante, solamente existe dentro del organismo, una pequeña parte del Alma del inocente. Todavía los yoes no han tenido oportunidad de meterse dentro de ese cuerpo. Ellos dan vueltas alrededor de la cuna, van y vienen aguardando el momento. Más tarde, incuestionablemente, los distintos yoes vuelven a tomar parte en la escena de la vida, se meten entre el cuerpo. El niño empieza a ponerse iracundo, celoso, etc. etc. etc. Y al fin, todos estos yoes que abandonaron el pasado cuerpo, vuelven a expresarse tal como son, se repiten los mismos dramas, las mismas escenas, las mismas comedias, esa es la ley de recurrencia.

Es necesario que ustedes entiendan lo que es esa gran ley. Todo lo que nos está sucediendo en la vida, ya nos sucedió en el pasado. Aquí estamos todos reunidos en esta gran sala de la cultura de nuestro país, aquí nos encontramos. Y no hay duda de que en un pasado más remoto, también nos habíamos encontrado. La vida es una incesante repetición de acontecimientos, de sucesos.

El destino de los seres humanos, se debe precisamente a los yoes. Supongamos que en la pasada existencia, a la edad de 30 años tuvimos una aventura amorosa. El yo de tal aventura, por el hecho de haber participado de la misma, incuestionablemente seguirá existiendo después de la muere. Al volver, al tomar un nuevo cuerpo físico tal yo aguardará a la ansiada edad esa de los 30 años, y exactamente al cumplirse esa edad, saldrá a buscar a la mujer de sus ensueños, a su vez, el yo de tal mujer, al llegar a esa época saldrá a buscar al hombre de sus anhelos, y telepáticamente se pondrán en contacto los dos hasta reencontrarse físicamente, entonces se repetirá la misma aventura amorosa.

Supongamos que a la edad de los 40 años tuvimos un pleito en una cantina, más tarde, vino la muerte. En la nueva existencia, al retornar, al regresar, el yo aquél de la cantina también volverá, y a la edad de los 40 años buscará la cantina otra vez, sino la misma por lo menos otra, dirá: “voy a buscar a aquél hombre con el que tuve el pleito en la cantina”, y lo buscará, y telepáticamente se encontrará con él, y vovlverá a repertirse los mismos acontecimientos, el mismo pleito. Para cada escena, para cada drama, para cada tragedia, para cada comedia, existen actores; si nosotros disolviéramos esos yoes, esos actores, la repetición de comedias, dramas, tragedias, se haría completamente imposible, desgraciadamente, nosotros rara vez nos preocupamos por disolver tales yoes. Venimos aquí a este mundo muchas veces a repetir lo mismo, y siempre, en forma más decadente.

Desde el amanecer de la vida, nosotros no hemos evolucionado, al contrario, cada día estamos peores.

Si estudiamos el génesis, en principio encontramos belleza, el paraíso terrenal, etc. Y luego vemos como la humanidad ha venido involucionando, degenerando, más y más y más.

Si disolviéramos a esos actores que cargamos dentro, al yo de la ira, al de la codicia, al de la lujuria, al de la envidia, al del orgullo, al de la pereza, al de la gula, etc. La repetición de tales comedias, dramas y tragedias se haría imposible, entonces nuestra vida se conver >FA< >IC< tiría en … >FC<

SEGUNDA PARTE

>IA< … realidad de la vida, trabajamos, luchamos, buscamos el dinero para comer, para vivir, para sostener la familia, etc. y al fin morimos, infelizmente, sin saber realmente para qué hemos vivido, ni por qué hemos vivido.

Ha llegado el momento en que nosotros nos volvamos más serios, porque hasta ahora, no hemos aprendido a ser serios.

Somos el producto del ambiente, repetimos los que otros dicen, hacemos lo que otros hacen, verdaderas máquinas sin ton, ni son, leños arrojados entre el furioso mar de la existencia.

Tenemos nosotros métodos en nuestra escuela, por medio de los cuales ustedes podrán ver, oír, tocar y palpar esto que estamos diciéndoles. Los invitamos de verdad a venir a nuestros estudios. Si ustedes ingresan a nuestros estudios no les pesará, porque se conocerán a sí mismos, y podrán transformarse radicalmente.

Un hombre es lo que su vida, si un hombre no cambia su vida, está perdiendo el tiempo miserablemente. Uno no puede cambiar su vida, si no trabaja sobre su propia vida. Solamente es posible cambiar cuando disolvemos todos esos yoes que llevamos dentro, todas esas personas que somos, que viven dentro de nuestra persona. Si así procedemos, veremos cómo se terminará la ley de recurrencia para nosotros.

Lo más digno, lo más decente que tenemos en el fondo de nosotros mismos, es la esencia, la conciencia. Desgraciadamente esta se halla embotellada entre todos esos yoes, entre todas esas personas que dentro de nuestra misma persona viven. Cuando nosotros quebrantemos esos yoes, entonces nuestra conciencia quedará liberada. Una conciencia liberada puede ver, oír, tocar y palpar las grandes realidades que están más allá de la muerte. Una conciencia liberada, puede desatar las tempestades, provocar los huracanes, caminar sobre el fuego sin quemarse, etc. Nuestra esencia liberada, es la conciencia iluminada, es la conciencia de un superhombre, es la conciencia de un dios, poderoso, con poderes terribles sobre la vida y sobre la muerte.

Desgraciadamente hoy por hoy, nosotros no somos sino máquinas, máquinas y nada más que eso. Ha llegado la hora de dejar de ser máquinas, ha llegado la hora de auto-observarnos para auto-conocernos en el terreno de la vida práctica, ya sea en la casa, en la calle, en la escuela o en el templo, etc. Podemos autodescubrirnos.

Si uno se encuentra en el estado de alerta percepción, alerta novedad, verá en medio de las circunstancias diversas de la vida, los defectos que llevamos escondidos afloran espontáneamente, y entonces los vemos. Defecto descubierto debe ser enjuiciado analíticamente, y una vez enjuiciado, debemos entonces desintegrarlo, reducirlo a polvareda cósmica. Incuestionablemente, la mente no puede alterar fundamentalmente ningún defecto. La mente puede rotularlo con distintos nombres, pasarlo de un departamento a otro, más jamas alterarlo radicalmente. Necesitamos de un poder que sea superior a la mente, afortunadamente ese poder existe en el fondo de cada uno de nosotros. Quiero referirme en forma enfática al poder de Kundalini. Palabra extraña para muchos que jamás han leído nada sobre esoterismo, o yoga, o algo por el estilo. En todo caso, Kundalini entre los indostanes es el fuego sagrado. Dentro de cada uno de nosotros hay un fuego sagrado que puede entrar en actividad. Tal fuego, en los tiempos antiguos fue representado por Isis, María, Adonía, Insoberta, Rea, Cibeles, Tonantzin, ect. Ese fuego es maternal, es la divina madre cósmica en nosotros, es dios madre en el fondo más íntimo de nuestro corazón. Si apelamos a ese fuego divinal, si apelamos a ese kundalini de los indostanes, entonces, podemos pedirle elimine el defecto que ya hemos enjuciado y observado previamente.

Kundalini, la madre cósmica, simbolizada por la vírgen de todas las religiones antiguas, procederá eliminando de nuestra psíquis el tal defecto, destruyendo el yo que lo personifica, reduciéndolo a cenizas, a polvareda cósmica. Cuando esto sea, el porcentaje de conciencia allí embotellado, enfrascado, se liberará, se emancipará, y sí continuamos con este procedimiento psicológico trascendental, revolucionario, podremos en verdad desintegrar a todas esas múltiples personas que llevamos en nuestro interior; cuando eso se cumpla, cuando toda la totalidad del yo haya sido reducida a cenizas, convertida en polvareda cósmica, la esencia, la conciencia quedará libertada. Será entonces cuando gozaremos de verdadera y auténtica felicidad. Será entonces cuando en verdad conoceremos la libertad, será entonces cuando en verdad estaremos iluminados, será entonces cuando podremos experimentar por sí mismos y en forma directa, eso que es la verdad.

Muchas teorías se han escrito sobre la verdad, algunos dicen que la verdad es aquella, o esotra, o estotra; más la verdad solamente la puede experimentar aquél que ha muerto en sí mismo aquí y ahora. La verdad solamente es asequible a aquél que ha logrado de verdad despertar.

Hoy por hoy, todos ustedes sin excepción tienen la conciencia dormida. Esta se encuentra enfrascada, embutida, entre el “mí mismo”, entre “el sí mismo”, entre el ego.

Aquellos que rinden adoración al ego, son ególatras.

Hay muchas escuelas que enfatizan en forma definitiva, que dentro de cada uno de nosotros mismos, existe un “yo superior” y un “yo inferior”.

Hay quienes suponen que el “yo superior” debe controlar al inferior, hasta triunfar; y que entonces nos convertiremos en Mahatmas, en Dioses. Quienes así proceden, desconocen que inferior y superior son dos secciones de una misma cosa. El ego, tiene un principio; el ego, tiene un fin. Lo importante para nosotros no es el ego, el yo, sino EL SER.

EL SER es EL SER, y la razón de Ser del SER, es el mismo SER.

Nuestro SER es Divinal, nuestro SER es DIOS mismo, nuestro SER no tiene principio, ni tiene fin. En nuestro SER está La Plenitud, está La Perfección, está El Sentido de La Bienaventuranza.

Nuestro SER puede darnos esa Felicidad Inagotable. Nuestro SER puede darnos esa Dicha inconfundible, que nada tiene que ver con los vanos placeres de la vida. Nuestro SER puede conducirnos a esa Fuente de Aguas Puras de Vida, quien bebiere de esa Agua, nunca jamás podrá tener sed y Ríos de Agua brotarán de sus vientres.

Por eso, dijo El Cristo, que ÉL es La Luz, que ÉL es La Vida. El Cristo realmente hay que buscarlo en la profundidad de nosotros mismos, en lo hondo de nuestro SER. ÉL es El Salvador, pero no está en otra parte, sino en las profundidades del SER.

Los adoradores del ego, aquellos que rinden culto al “mí mismo”, los ególatras, los mitómanos, piensan del ego lo mejor. Hay quienes se dedican a fortificar todos esos “yoes”, que en su conjunto constituyen el “mí mismo”. Esos inevitablemente se convierten en potencias tenebrosas.

No está de más decirles a ustedes, en Nombre de La Verdad, que a nosotros, a cada uno de los que estamos aquí, se nos asignan siempre 108 existencias.

Si durante esas 108 vidas, no disolvemos el “yo”; si durante esas 108 existencias, no despertamos; entonces, no se nos da más cuerpo físico. Y posteriormente ingresamos en la involución sumergida de los mundos infiernos.

El Dante escribió una obra extraordinaria, quiero referirme en forma enfática a “La Divina Comedia”.

Los Nueve Círculos Dantescos tienen realidad, el infierno del Dante es cierto, pero simbólico, alegórico. Las almas involucionan dentro de los mundos infiernos.

Si en vida no fuimos capaces de reducir a polvo al ego, al “yo”, al “mí mismo”, al “sí mismo”, después de la muerte, en la 108 existencia, ingresamos dentro de las entrañas de La Tierra, en las infradimensiones de la naturaleza y del cosmos. Allí, dentro del mundo soterrado, hemos de sufrir lo indecible. Allí tendremos que involucionar en el tiempo, hasta que las fuerzas centrífugas desintegren el “mí mismo”, reduzcan a polvo al ego.

Entre Los Nahuatl, sabios cual ninguno, se habló del Mixtlán. Se dijo que habían 9 círculos, se aseguró que los difuntos pasarían por entre esos 9 círculos. Y que allí serían probados, para más tarde ingresar en los paraísos elementales de la naturaleza.

El México antiguo, tiene La Sabiduría de La Eternidad. Aquí, en La Tierra Sagrada de Los Nahuatl, de Los Toltecas, de Los Mayas, de Los Zapotecas, existen verdades trascendentales que deben ser estudiadas, analizadas, conocidas, comprendidas.

Quien logre pasar por Los Nueve Círculos Dantescos, después de la muerte segunda, se emancipa El Alma, La Esencia Pura, resurge a la superficie, a la luz del Sol, para reiniciar un nuevo proceso evolutivo, que ha de comenzar por el mineral, continuar en el vegetal, proseguir en el animal, hasta reconquistar el Estado de Humano, que otrora se perdiera.

Entonces se le asignan al Alma, un nuevo Ciclo de Existencias, 108 vidas más, para que se Autorrealice. Y si no lo logar, entonces se repite el mismo proceso. Por todo hay tres mil Ciclos.

Aquellas Almas que en tres mil Aeones o periodos de tiempo, no consigan La Maestría, después de la última muerte segunda, en el Ciclo 3.000, se sumergirán para siempre, entre El Seno del Espíritu Universal de Vida, convertidas en simples Elementales de La Naturaleza.

No en Mahatmas, no en Hierofantes, no en Gurús, no en Dioses, no en Ángeles, sino en simples Elementales de La Naturaleza. Pero situémonos en el presente.

Aquí estamos todos reunidos, por donde quiera hay guerras y rumores de guerras, y habrán guerras mientras que dentro de cada uno de nosotros existan los elementos de la discordia, y del egoísmo.

Dentro de cada uno de nosotros, existe un infierno. Nosotros cargamos el infierno. Debemos trabajar sobre Sí Mismos, necesitamos transformarnos radicalmente. Necesitamos emanciparnos. Necesitamos convertirnos en seres inefables.

Así pues, todos los aquí presentes, deben entender la necesidad de Auto-conocerse profundamente y en todo abundantemente.

Al venir al Mundo, se nos da la oportunidad para transformarnos.

Cargamos dentro de “sí mismos” lo más decente, lo más digno, que es La Esencia, eso que se llama Alma. Repito, la tenemos enfrascada, entre el ego.

En esencia, esa Alma, originalmente viene de La Vía Láctea. Ahí resuena espléndidamente la nota “LA”. Pasa después, esa Alma, por la nota “SOL”, al atravesar El Disco Solar. Sigue descendiendo y atraviesa la nota “FA”, que hace vibrar Los Planetas alrededor del Sol. Y continuando en su descenso con la nota “Mí”, entra en un nuevo cuerpo físico.

Al venir La Esencia, al regresar a éste Mundo, se le ha dado la oportunidad, para descubrir siquiera, el rasgo psicológico principal que le caracteriza. Si siquiera eso lográramos, no fracasaríamos en la vida. Desgraciadamente las gentes, ni siquiera conocen el Rasgo Psicológico Principal, que les caracteriza. Y eso es lamentable.

Algunas personas se distinguen por la ira, otras por el odio, otras por la pasión sexual, estotras por la envidia, etc.

Si siquiera conociéramos El Rasgo Psicológico Principal, y desintegráramos el “yo” que le corresponde, es obvio que desencarnaríamos triunfalmente; habríamos dado un paso en el Camino de La Emancipación.

Desgraciadamente, nosotros no nos preocupamos ni siquiera por conocer cuál es nuestro Rasgo Psicológico Principal. Cuando uno descubre cuál es su defecto más gordo, se hace fácil, en verdad, desintegrar los otros. No quiero decir que esto sea como soplar y hacer botellas. Pero en verdad, es más fácil desintegrar los distintos elementos que constituyen el “yo”, cuando se descubre El Rasgo Psicológico Principal.

Desgraciadamente las gentes se van, después de haber hecho esfuerzos inútiles. Se van, después de haber sufrido mucho, en este Valle de Lágrimas. Se van, después de haber perdido el tiempo inútilmente. La Eternidad se los devora, y luego regresan, retornan, para repetir la misma historia.

La vida es como una película, >PI< [¿retornamos?] al principio de la vida, al punto de partida original. A la hora de la muerte, nos llevamos ese Rollo de La Vida, y cuando volvemos, lo proyectamos otra vez, tal como es.

De manera que cada hombre vive su propia vida.

Cada hombre al volver a este Mundo, repite su misma vida, y si no trabaja sobre su vida, si no la transforma, si no hace de la misma Una Obra Maestra, está perdiendo el tiempo miserablemente.

Lo más importante, repito, en nosotros, es nuestra propia Vida.

Hasta aquí mis palabras.

¡¡¡PAZ INVERENCIAL!!! >FA<