Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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186 PLÁTICA EN TEATRO LA AMISTAD

CONFERENCIA INEXISTENTE EN LA PRIMERA EDICIÓN IMPRESA DEL 5º EVANGELIO

TÍTULO EN LA 2ª EDICIÓN DEL QUINTO EVANGELIO DE A.G.E.A.C. (2019):

LA ESENCIA DEL SALVADOR SALVANDUS (19:12)

NÚMERO DE CONFERENCIA: 186 (HASTA LA 5ª EDICIÓN: 294)

FUENTE EN AUDIO:DESCARGAR

CALIDAD DE AUDICIÓN:REGULAR

DURACIÓN:19:12

CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:AUDIO AJUSTA TOTALMENTE A LA TRANSCRIPCIÓN

FECHA DE GRABACIÓN:1975/10/29

LUGAR DE GRABACIÓN:HOTEL HILTON GUADALAJARA (MÉXICO) (“TEATRO LA AMISTAD” parece referirse a la compañía que actúa durante un evento en la sala de congresos del hotel)

CONTEXTO:1er ENCUENTRO DE LA CULTURA HERMÉTICA 1975

FUENTE DEL TEXTO:EQUIPO DE www.gnosis2002.com

>IA< Voy a dar una descripción práctica, concreta.

Lo cierto es que mi insignificante persona no vale absolutamente nada. Yo mismo no daría, francamente, por mi personita de carne y hueso ni un peso, ni cinco centavos para ser más claro.

De manera que no hay que darle importancia a lo que no tiene importancia.

Otra cosa es El Instructor del Mundo, el Hijo. Él es, en verdad, el Cristo.

Él es Unidad Múltiple Perfecta.

Arriba tenemos el Padre; el Logos viene después con relación al Padre, y el sacratísimo Espíritu Santo que es el tercer aspecto.

Abajo, en el mundo de los sentidos, tenemos también representaciones vivas: El aliento con relación al Padre; está también, como representando al Hijo, la sangre; y representando al Espíritu Santo, está el agua.

Vean ustedes el Sello de Salomón: Arriba, el Padre, el Logos y el Espíritu Santo; abajo, el aliento, la sangre y el agua. Estos dos triángulos enlazados constituyen el Sello de Salomón.

En la Alquimia se dice: Arriba, el Padre; después, el Hijo, y luego, el Espíritu Santo.

En el mundo de la manifestación: El aliento, el azufre y el mercurio.

El azufre, obviamente, es el Fuego Sagrado, y el mercurio es el alma metálica del esperma.

Con azufre y mercurio realizamos toda La Gran Obra, animados siempre por el aliento del Padre. Obviamente, el Chrestos, el Logos, es Unidad Múltiple Perfecta; eso es claro.

¿Quieren saber quién da las enseñanzas? Les digo: El Instructor del Mundo.

Él se expresa a través de mi insignificante persona, como se pudo expresar también a través de otras personas del pasado: Se expresó a través del tres veces grande Dios Ibis de Thot, se expresó a través de Gautama, se expresó a través de Pitágoras, etc.

Hace unos cuantos años recibí La Iniciación de Tiphereth, es decir, la Iniciación Venusta. Entonces, obviamente, pude convertirme en el establo donde ÉL nació.

El nació entre los elementos inhumanos, entre los animales del deseo. En principio, poco se pudo notar, casi nada; pero a medida que pasaron los años, ÉL fue creciendo y desarrollándose en mi anatomía oculta.

Comencé a sentir algún cambio.

Mucho más tarde en el tiempo, el Señor de Perfecciones, ante el cual yo tengo que hincarme, y ustedes también, como todos los que lo aman, vivió dentro de mi propia psiquis, el Drama Cósmico.

Así pues, ese drama no pertenece exclusivamente a un pasado de hace 1975 años. Ese drama es para vivirlo dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

Y el Señor de Perfecciones se hizo cargo de mis procesos mentales, emotivos, sentimentales, sexuales, etc. Se convirtió prácticamente, en un hombre entre los hombres, tuvo que sufrir como hombre las tentaciones por las que los hombres tenemos que pasar.

Él es mi Salvador, o el Salvador de cada uno de ustedes. Él siempre salva desde adentro. Esa es la esencia del Salvator Salvandus.

El Drama Cósmico es formidable. Judas (el demonio del deseo), Pilatos (el demonio de la mente) y Caifás (el demonio de la mala voluntad), traicionan siempre al Cristo Íntimo dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.

Multitud de Yoes, personificando diversos defectos psicológicos, gritaron: ¡Crucifixia, crucifixia, crucifixia!

Obviamente, no tengo por qué sentirme orgulloso al hablar esto. Más bien me siento ante ustedes bastante apenado, porque en otros tiempos, ya pasados, me había por fin liberado. Ahora, después de haber tenido un gran fracaso en la meseta central del Asia, hace alrededor de unos veinticinco mil años, quedé sometido a la rueda de nacimientos y de muertes, como cualquiera de ustedes.

Y en esta existencia, otra vez El Adorable fue expuesto a vituperios, a sufrimientos, por mi insignificante personita que no vale nada. Y por último, subió al Gólgota del Supremo Sacrificio.

Obviamente, me sentí integrado con ÉL y ÉL conmigo. Posteriormente, descendió al Santo Sepulcro. ÉL, con su muerte, mata a la muerte.

Ahora, estoy aquí, aguardando el momento glorioso de la resurrección del Adorable en mí. Aún falta un breve tiempo, unos dos años y algo más, para que El Señor de Perfecciones resucite en mí y yo en ÉL.

Así pues, ÉL, El Adorable, es quien hace el trabajo en La Obra.

Yo solo soy el siervo de ÉL. ÉL se expresa a través de mí. Y yo no me considero jamás digno de servirle de instrumento; más, ciertamente, estoy sirviendo de instrumento al Adorable.

Ese es El Cristo Íntimo del cual les vengo hablando. Un día ustedes también lo recibirán. La segunda venida del Cristo a la Tierra es interior, es profunda.

Él viene a nosotros desde el fondo mismo del alma, desde el fondo mismo de la Conciencia del Ser.

Así pues, la resurrección debe realizarse en carne y hueso, personalmente, aquí y ahora.

Ahora respondo a los que quieran preguntar, mis hermanos.

D. Maestro, ¿son los vapores seminales el vehículo del Espíritu Santo?

M. Ciertamente, el Tercer Logos es extraordinario, el sacratísimo Espíritu Santo, el agua, el mercurio. Obviamente, ese vapor seminal, que se levanta de entre nuestros órganos creadores, es también la manifestación del Espíritu Santo, el Tercer Logos.

En nombre de la verdad he de decir que ese mercurio, esos vapores seminales que deben subir mediante la transmutación hasta el cerebro, esos vapores seminales, ese mercurio fecundado por el Fuego Sagrado, por el Fuego Divino, cuando cristaliza en nuestra naturaleza, se convierte en el cuerpo astral. En una octava más alta, cristaliza convirtiéndose en el cuerpo mental. Mucho más tarde, viene a cristalizar en el cuerpo de la voluntad consciente. Así pues, cuando un hombre posee esos vehículos se convierte en hombre de verdad y recibe los principios anímicos y espirituales.

Pero bueno, lo que quiero decirles aquí, es que el Tercer Logos, el Espíritu Santo viene a cristalizar en nosotros, en cada uno de estos cuerpos. ÉL viene, propiamente a darnos fuerza y la sapiencia, el conocimiento maduro, la sabiduría. Ese Espíritu Santo, cristalizado en nosotros, nos convierte en el gentil hombre de sapiencia. Hace a un Saint Germain, a un Cagliostro, a un Hermes Trismegisto.

En cuanto al Segundo Logos, el Cristo, surge en el fondo para cristalizarse en nosotros también. Y en cuanto al Padre, ÉL también debe cristalizar en nosotros. Así pues, estas Tres Fuerzas: El Primer Logos, El Segundo Logos, El Tercer Logos; o sea, Padre, Hijo y Espíritu Santo, son los tres ingredientes que deben de tomar forma en nosotros para hacer de nosotros verdaderos Hombres Solares, en el sentido más completo de la palabra.

El Sagrado Sol Absoluto quiere cristalizar en nosotros las Tres Fuerzas y nosotros debemos, realmente, trabajar sobre sí mismos para que estas Tres Fuerzas tomen forma en nosotros y nos transformen radicalmente.

Mi Padre que está en secreto, obviamente, es la Mónada regente del planeta Marte. Indubitablemente, ÉL es quien trabaja, junto con el Cristo Íntimo, y a través de estos vehículos que fueron creados hace muchas eternidades.

Hay necesidad de acumular fe. La fe, realmente, se ha perdido en muchos, pero esto se debe a que la Esencia, es decir, la Conciencia, está embotellada entre el Ego, entre los Yoes. Así, en esas condiciones, pues no es posible tener una fe completa. Para que nazca la fe, pues hay que desembotellar a la Esencia. Mientras esté embotellada, ¿de dónde se va a sacar la fe?

Cuando la Esencia era libre en las épocas paradisíacas, la fe era absoluta, fe solar, total, integral, divinal. Mas cuando la Esencia quedó embotellada dentro de todos los agregados psíquicos que personifican nuestros errores, caímos en el mundo del escepticismo.

Desde el siglo XVIII para acá, la fe se fue perdiendo aún más, de tal forma que ya es difícil encontrar a alguien que tenga fe. Si quieren ustedes llegar a tenerla, disuelvan los agregados psíquicos con los procedimientos que les he enseñado y la tendrán, eso es obvio.

Por otra parte, todos los hermanos, como decía esta mañana a los hermanos venezolanos, necesitan ser ayudados. Por mi parte, estoy dispuesto, en cuerpo astral, ir a dondequiera que se me llame con el propósito de que les saque en astral.

Públicamente, aquí les digo que todo está en saber concentrarse. Les aconsejo que se acuesten con la cabeza hacia el norte y fijen su concentración en mí. Llámenme cuando quieran aprender a salir en astral, y yo entonces concurriré, y les doy mi palabra de honor, de que les sacaré del cuerpo físico.

Al despertar de su sueño normal, practiquen el ejercicio retrospectivo para recordar sus experiencias astrales. Los que tienen mala memoria deben practicar el ejercicio retrospectivo diario hasta que perfeccionen su memoria. Conforme la vayan perfeccionando, tendrán la conciencia de que sí les he cumplido con la palabra. Bueno, reflexionen en esto.

Bien sabemos que en el año 1976, en el Mes de Octubre, vamos a celebrar aquí un Concilio Sacerdotal Gnóstico a nivel internacional, al cual quedan invitados todos Los Gnósticos de La América Latina.

Feliz estoy y lleno de júbilo por la asistencia de todos y de cada uno de ustedes.

¡Paz Inverencial! [Aplausos]. >FA<