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F056 FARISEOS Y SADUCEOS
FRAGMENTO DE TRANSCRIPCIÓN INEXISTENTE EN LA 1ª EDICIÓN DEL 5º EVANGELIO
TÍTULO EN LA 2ª EDICIÓN DEL QUINTO EVANGELIO DE A.G.E.A.C. (2019):
NECESIDAD DE DESARROLLAR LA MENTE INTERIOR (20:57)
NÚMERO DE FRAGMENTO: F056 (HASTA LA 5ª EDICIÓN: 290)
FUENTE EN AUDIO:DESCARGAR
CALIDAD DE AUDICIÓN:MALA
DURACIÓN:18:36
CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:AUDIO AJUSTA TOTALMENTE A LA TRANSCRIPCIÓN
FECHA DE GRABACIÓN:1975/??/??
LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:ENTREVISTA AL V. M. SAMAEL AUN WEOR
FUENTE DEL TEXTO:INEXISTENTE
¿Cuál es la levadura de los saduceos? Son los conceptos de contenido elaborados con los datos recogidos por los cinco sentidos externos; es la mente de los materialistas, ateos, enemigos del Eterno.
Esa es la levadura de los saduceos.
¿Y cuál es la levadura de los fariseos? Es la doctrina de aquellos que llegan a las puertas de sus templos para mostrar a todo el mundo que han asistido al rito, pero que no trabajan sobre sí mismos. Escuchan las palabras del Evangelio, pero no hacen la obra. Únicamente quieren ser vistos por todos para demostrar que pertenecen a tal o cual secta.
He ahí la levadura de los fariseos.
Mientras uno se contente con la doctrina de los saduceos o de los fariseos, no puede abrir la mente interior.
Para abrir la mente interior, se necesita el pensar psicológico. Cuando uno sabe pensar psicológicamente, abre la mente interior, y a veces, los datos de la Conciencia llegan a la misma y ayuda a pensar en forma diferente.
Entonces comprende, de verdad, los misterios de la vida y de la muerte, habla en términos distintos. Puede hablar sobre La Ley del Eterno Retorno de todas las cosas o sobre La Ley de Recurrencia, pero hablando con convicción perfecta, y con conocimiento profundo de causa.
Se transforma, es distinto en el pensar. Sin embargo, los saduceos lo miran, se ríen o lo tildan de loco, y los fariseos lo excomulgan de sus templos.
Es necesario separarnos de la levadura de los saduceos y también de la levadura de los fariseos; es necesario aprender a pensar psicológicamente.
Solo así podremos abrir nuestra mente interior para que los datos de la Conciencia vengan a la misma.
Eso es lo que se llama tener fe. Tiene fe el que puede hablar con conocimiento de causa sobre los misterios de la vida y de la muerte; es decir, tiene entendimiento para entender; tiene conocimiento de algo que no pertenece al mundo sensual o mundo de los sentidos.
Puede explicar lo que los fariseos no podrían explicar. Tiene claridad en el entendimiento, porque el mismo recibe los datos de La Conciencia.
Eso se llama tener fe. Creencia es algo muy distinto. Se puede creer en lo que se quiera, pero eso no es tener fe. Cada cual es libre de creer lo que quiera, pero eso no es tener fe.
Si yo no tuviera fe, no podría, en este momento, estarles explicando a ustedes los misterios de la vida y de la muerte; no podría estarles explicando con tanta seguridad lo que les estoy explicando; no podría estarles diciendo a ustedes que todavía no hemos llegado al nivel de hombres, que solo somos simples mamíferos racionales; no podría tener, pues, el valor para decirles esto, a sabiendas de que ustedes podrían molestarse.
Pero, ¿Por qué lo digo?, ¿Por qué hablo como he hablado? Porque tengo fe.
Y, ¿Qué cosa es entonces fe?. Es comprensión diferente. Es un modo de entendimiento distinto. Es plena lucidez, claridad, capacidad para entender lo que los sentidos no entienden.
Eso es lo que se llama tener fe. ¿Hay alguna pregunta más?
D. Maestro, ¿Cómo podemos ir adelantando los que no trabajamos con El Arcano A.Z.F. para ir eliminando los Yoes?
M. Pues tú puedes trabajar, sencillamente, usando la vida como gimnasio psicológico. Es en el terreno de la vida práctica donde nosotros nos auto descubrimos, porque en relación con nuestro prójimo, nosotros podemos vernos tal cual somos.
Es obvio que los defectos escondidos afloran, saltan cuando estamos en relación con las gentes, y si permanecemos alertas y vigilantes como el vigía en época de guerra, entonces los atrapamos.
Defecto atrapado, debe ser debidamente enjuiciado; luego, comprendido a fondo. Aquel defecto que ha sido atrapado y enjuiciado puede ser desintegrado si apelas a ese poder secreto que tú tienes, que se llama Kundalini.
Bastaría concentrarte en tu Divina Madre, Isis o Adonía, o como la quieras llamar, simplemente María o Ram—Io; pedirle de todo corazón desintegrara ese defecto que tú ya enjuiciaste, ese Yo que lo personifica, que lo vuelva polvo, ceniza, y ella te concederá eso, destruyéndolo.
Pero se necesita una serie de sucesivos trabajos antes de lograr la aniquilación de tal o cual Yo. Así, trabajando así, tu Conciencia se irá liberando.
Y llegará, por último, el momento en que se te dará una sacerdotisa para que puedas trabajar en La Forja de Los Ciclopes.
El Padre que está en secreto bien sabe qué es lo que tiene que darle a uno,
ÉL nunca lo deja abandonado, ÉL siempre le da a uno lo que uno necesita en un momento dado. Eso es lo que puedo contestarte.
D. Maestro, suponiendo el caso de alguien que entrando en el Conocimiento y estando casado, su mujer no acepta La Gnosis. ¿Qué debe hacer?
M. Se puede decir que has planteado un problema muy grave. Hay dos líneas en la vida: la horizontal y la vertical. Por la línea horizontal, pues andan “Villegas y todo el que llega”, “Vicente y toda la Gente”: Nacer, crecer, desarrollarse, reproducirse, envejecer y morir. En la vertical, solamente andan los revolucionarios, los rebeldes, solo aquellos que verdaderamente quieren convertirse en hombres, después en superhombres; los que de ninguna manera se contentan con el estado en que se encuentran, que quieren ser algo distinto, diferente.
Bueno, obviamente, quienes marchan por la senda vertical no pueden entenderse jamás con los de la horizontal. Y viceversa, los que se van por la senda horizontal odian a los que están en la vertical.
Pues, ¿Qué hacer si un hombre de la vertical está desposado con una mujer de la horizontal o viceversa, si es la mujer la que está en la vertical y el hombre en la horizontal?, ¿Qué hacer en esos casos?
Necesitan transmutar la energía creadora, sobre todo se hace comprensible trabajar en silencio; no hay necesidad de decir, se trabaja y ya; se transmuta la energía creadora durante la cópula metafísica, sin decir.
Los Mantrams, tales como el IAO, se cantan con verbo silenciado, mentalmente. Y hasta debe volverse, en este caso, El Iniciado un poco artista, fingir que está fornicando cuando, en realidad de verdad, no lo está.
Imitar a los fornicarios sin ser fornicario, es decir, convertirse en una especie de payaso—artista para tapar la cosa; sin condenar al cónyuge, pues no se da cuenta de la cuestión. Es respetarle a la persona que sea cónyuge (hombre o mujer) eso del sexo, respetarle sus ideas; cada cual es cada cual y que piense cada cual como le dé la gana, porque cada uno es cada uno. ¿Entendido?
D. ¿Las escenas de estilo sexual son parte del Ego?
M. Pues voy a decirte, todas las escenas sexuales son provocadas por el Ego. Simples Yoes de lujuria fornican incesantemente en el mundo astral, hasta en el mental y hasta en el causal también. Las poluciones nocturnas surgen a consecuencia de tales sueños pornográficos.
Muchos me han consultado a mí sobre esa cosa de las poluciones nocturnas. Siempre les he respondido: las tales poluciones no desaparecen hasta que no se acaben con los sueños pasionarios o morbosos, y ese tipo de sueños no se acaban hasta que no se acabe con todos los Yoes de la lujuria.
Mientras hayan Yoes de lujuria, pues hay sueños pornográficos; y mientras hayan sueños pornográficos, hay poluciones. De manera que no queda más remedio que eliminar los Yoes de la lujuria, para cancelar las poluciones nocturnas, para liquidarlas para siempre; no hay otro remedio.
Cualquier otro remedio resulta absurdo, no sirve.
¿Qué otra pregunta hay por aquí, entre los hermanos? Pregunta…
D. Si la fe no se tiene, ¿Cómo puede fabricarse?
M. Te voy a explicar algo: la fe es entendimiento claro, preciso, no creencia, que es diferente.
He dicho, que cuando nosotros no seguimos la doctrina de los saduceos; es decir, la doctrina de los cinco sentidos, la doctrina del racionalismo subjetivista, sino que, en cambio, aprendemos a pensar psicológicamente, como lo están haciendo ustedes aquí, como secuencia o corolario, se abre la mente interior que nos da la percepción; es receptiva, nos aporta los datos de La Conciencia.
Cuando esa mente interior se abre, cuando se convierte ella en un instrumento de La Conciencia, entonces aparece lo que se llama en ciencia psicológica, la razón objetiva, ese conocimiento claro de las cosas que los sentidos no ven, ese concomimiento claro de los misterios de la vida y de la muerte, etc.
Tal tipo de conocimiento, tal tipo de pensamientos, es lo que de verdad se entiende por fe, la real fe. Distíngase esa real fe, distíngase de la creencia que es completamente distinta. Fe es una cosa, creencia es otra. Absurdo sería confundir la fe con la creencia.
El que duda, el escéptico, es porque no ha abierto su mente interior, y no la ha abierto porque está atrapado con la doctrina de los saduceos, la doctrina de los cinco sentidos; o con la doctrina de los fariseos, los que se contentan con visitar su templo o su iglesia y no hacen La Obra del Padre; y siempre se lavan las manos, son perfectos, ocupan los primeros puestos en las sinagogas , etc.
Pero el que no se contenta con la doctrina de los saduceos ni de los fariseos, aquel que aprende a pensar psicológicamente, es revolucionario, es rebelde, abre su mente interior.
Cuando esta funciona, lo hace siempre con los datos que proporciona la Conciencia.
Una persona así sabe pensar sobre aquello que los sentidos no ven. Una persona así sabe ver lo que los ojos no ven, oír lo que los oídos no oyen, hablar en el lenguaje en que la lengua material no parla. Una persona así se dice que tiene fe. Esa es la fe exactamente, ¡fe!.
¿Hay alguna otra pregunta? Y los que no estén de acuerdo, ¡refuten! A mí me encanta que me refuten, porque de ahí, de esas refutaciones, podemos sacar muchas cosas en claro. Habla…
D. Por ejemplo, una persona fallece, va al panteón el cuerpo, pero más tarde el alma de ese difunto vuelve al mundo sin darse cuenta de este proceso, ¿verdad, Maestro?
M. Al panteón van tres cosas. Primero, el cuerpo físico; segundo, el asiento vital, una especie de fantasma etérico que se va descomponiendo lentamente ante el sepulcro; y tercero, la expersonalidad del muerto.
Nadie nace con la personalidad. La personalidad en sí misma, tiene un principio y tiene un fin. Nadie nace con la personalidad, pero se forma durante los primeros siete años de la infancia y se robustece con el tiempo y las experiencias.
Esa personalidad va al sepulcro; a veces, sale de la fosa sepulcral cuando alguien la visita, cuando alguien le lleva flores, y luego vuelve a su sepulcro.
Hay que tener piedad también por esas sombras de los seres queridos y llevarles sus flores, claro, porque es un consuelo para esas sombras; nuestra caridad debe extenderse también a esas sombras.
Bien, pero hay algo que no va al panteón, ¿Qué será?. Los Yoes. Dentro de cada Yo hay un pequeño porcentaje de Esencia, de Conciencia. Esos Yoes ambulan por el mundo astral, parecen fantasmas inconscientes, dormidos, andan como sonámbulos. Si uno los toca, los siente fríos, porque nunca despertaron El Fuego Sagrado. Ellos viven en el mundo astral.
Mas llega un momento en que, después de la muerte, tenemos que revivir o revisar la vida que acaba de pasar. Todos esos grupos de fantasmas que constituyen el Ego, a veces se penetran y compenetran entre sí, formando una personalidad de fachada, espectral, fría, sonambúlica.
A veces, esos Yoes se dividen y andan separadamente los unos de los otros.
Es decir, a veces se juntan y forman una personalidad de fachada; a veces se retiran y cada uno anda por su cuenta.
Por lo general, revive ese Ego en su totalidad la vida que acaba de pasar, la revive en forma retrospectiva. Está el ejemplo de nuestros hermanos que han desencarnado hace poco. Tenemos a nuestro hermano M., el padre aquí de nuestro hermano Eduardo, un gran paladín del Movimiento Gnóstico, el cual iba a hacer una gran misión a los Estados Unidos. Desafortunadamente, desencarnó. Seguramente, es la obra del Padre.
En principio, al revisarlo, al observarlo psicológicamente, nos dimos cuenta de que estaba siempre en la casa donde falleció, pero ha ido repasando su vida en forma retrospectiva. Hace poco lo vimos ya repasando su vida, a la edad de los cincuenta y tantos años, en que vivía en una casa por allá fuera de México; lo vimos en una recámara oscura, de ahí salió reviviendo su vida.
No es un hermano inconsciente, no; goza de un treinta o cuarenta por ciento de Conciencia, se da cuenta que algo pasó, porqué en vida trabajó sobre el Yo. Y como secuencia o corolario, está consciente de que sí desencarnó, de que está muerto.
Bien, este hermano, astralmente, tendrá que seguir sus procesos de recapitulación de la vida que acaba de pasar. A medida que vaya repasando su vida en forma retrospectiva, astralmente, se irá viendo en su rostro, en su faz, este drama.
Se irá apareciendo con edades de 45, de 40, de 35, de 30, de 25, de 20, de 15, de 5, hasta llegar a verse como un niño recién nacido.
Cuando eso sea, ante La Esencia se presentan tres caminos. Primero: que la Esencia viva unas vacaciones, desembotellándose del Ego, y entre en las esferas superiores del universo y del cosmos. Unas vacaciones y se regresa al Ego para una nueva recurrencia o retorno.
Lo segundo: bajar a los Mundos Infiernos. Nuestro hermano M. ya no necesita bajar, porque resulta que está en el camino de la Autorrealización.
Tercero: retornar en forma mediata o inmediata.
¿Quién se quedará en forma mediata en las dimensiones superiores?
Quien bien se merece un descanso.
Esos son los tres caminos que se presentan ante todo desencarnado. Cuando llegue la hora del regreso o del retorno, tenemos que saber qué es lo que retorna, qué es lo que regresa, qué es lo que se reincorpora.
En todo ser humano existe un tres por ciento de Esencia, de Conciencia libre y un noventa y siete por ciento de Esencia embutida entre los diversos Yoes. Entonces, lo que viene a impregnar el huevo fecundado es el tres por ciento de Conciencia libre; lo impregna para desarrollar un nuevo cuerpo.
Así pues, cuando nace un niño, lo único que hay dentro de un niño es
La Esencia. Por eso es que el niño es Autoconsciente.
Uno cree que el niño es inconsciente; uno cree que el consciente es uno, cuando uno es un pobre tonto por ahí, y se equivoca; el niño nos ve a nosotros como somos, como auténticos monstruos que somos, como los difuntos que somos, porque cada uno de nosotros es un montón de fantasmas con cuerpo de carne y hueso, porque cada uno de nosotros es un difunto con cuerpo de carne y hueso.
Es una realidad, y así nos ve el niño; el niño está Autoconsciente porque allí está La Esencia.