Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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LOS “YOES” Y SUS EFECTOS EN EL ORGANISMO

RESUMEN DE UNA CONFERENCIA DEL MAESTRO NO TRANSCRITA

NÚMERO DE ESCRITO CORTO: 0080

FECHA DE LA CONFERENCIA:1975/05/22

LUGAR:NO CONSTA

CONTEXTO:TERCERA CÁMARA

FUENTE DEL TEXTO:RESUMEN DE LA CONFERENCIA EXTRACTADO DE LOS “APUNTES DE CONFERENCIAS” DE VÍCTOR MANUEL CHÁVEZ CABALLERO

No hay enfermedad, sino enfermos con enfermedades. Hay necesidad de acabar con el orgullo y la vanidad, distintos “yoes” y sus efectos. Si estudiamos las enfermedades, descubrimos causas psíquicas. Los nervios alterados sin control producen diabetes; cuando no hay control nervioso se enferma el páncreas, el hígado, el corazón, porque produce alteraciones, alta presión con sus consecuencias. Se dice que Napoleón Bonaparte murió de orgullo, lo llevó al fracaso. La fornicación produce cáncer, desde el punto de vista psíquico, si una niña padece cáncer, es producido por un microbio y deviene de la constelación del mismo nombre, parece escarabajo ese microbio, se llama “cancro”. El cáncer es producido por una bacteria, por un microorganismo; la niña padece el cáncer por Karma, porque en vidas anteriores hubo abuso sexual. Hoy en día, los judíos en Israel lograron aislar el microbio del cáncer, los hombres de ciencia no quieren que lleve ese nombre de “cancro”, y es visible ese microorganismo.

Existe una intima relación entre las causas y los síntomas, los médicos curan efectos, pero no las causas y eso es gravísimo.

El orgullo es algo muy profundo, pertenece al Ego, aunque la vanidad pertenece, o está más relacionada con la personalidad, también al Ego. El orgullo cae avergonzado, la vanidad es demasiado superficial, es muy charlatana; el orgullo es muy silencioso. Por estos tiempos la gente anda muy nerviosa, muere mucha gente en EE.UU. por infartos. El orgullo produce las alteraciones de los nervios, es esa multitud de “yoes” que constituyen el mí mismo.

La ira: si ahondamos, vemos que una persona que parezca apacible, no irritada, puede en su interior cargar el defecto de la ira y eso es bastante claro. Hay que reflexionar, claro que la ira tiene muchas metamorfosis, porque los “yoes” se encuentran ubicados en los más diversos niveles. Algunos no sospechan que tienen ira y sin embargo padecen diabetes, es urgente comprender íntegramente. Alguien dice: “no tengo ira”, y no se le ve la más ligera muestra de ira, pero es que los “yoes” están demasiado hondos y provocan la diabetes.

El odio es negro y la viruela es provocada por el mismo odio. La lepra: hay proceso de corrupción de la sangre, achacarla a la corrupción de los “yoes” depravados, que cometieron errores de corrupción sexual. La ceguera: por crueldad de vidas anteriores, los “yoes” de crueldad pueden producir la ceguera. Las gentes que se han dedicado a la Magia Negra en vidas anteriores pueden llegar hasta la locura, en pérdida del sentido.

De manera que las causas psíquicas originan enfermedades. Gentes obesas, gordas, si ponemos atención vemos al “yo de la glotonería”, ninguna persona gorda es sana, están propensas a las enfermedades. No es suficiente que se cure el organismo, desde el punto de vista psíquico hay que eliminar los “yoes” que producen enfermedades, hay necesidad de eliminar las causas, los diferentes “yoes”, vale la pena que nos preocupemos por la disolución de los “yoes”.

Si estamos enfermos del hígado, es porque la persona es iracunda, y hay que eliminar toda la serie de “yoes de la ira”. Que otro hermano sufre de diabetes, no basta que tome insulina, no, tiene que eliminar la causa de los “yoes de la ira” para que mejore, porque de otra manera muere. Si se acaba con la glotonería, se acaba con la diabetes y habría que eliminar también, para que ese páncreas trabaje bien, todos los “yoes” que causan alteraciones nerviosas: miedo, amor propio, que producen sobresaltos en el sistema nervioso. El estado de depresión o de dolor puede alterar el sistema nervioso y producir enfermedades como diabetes, hay que eliminar los “yoes de la ira”, del miedo, amor propio. El estado de depresión altera el sistema nervioso. Las emociones negativas, si uno elimina el amor propio, la ira, los celos, el escepticismo, la intolerancia, obviamente va eliminando las causas que dañan al cuerpo. El escepticismo produce lesiones al cerebro. La intolerancia que hace reaccionar al sistema que no está de acuerdo a su intolerancia, el sistema nervioso es como un instrumento musical y si es alterado, viene la enfermedad. Si no tuviéramos Ego, las enfermedades dejarían de existir en el organismo humano, si no tuviéramos Ego y elimináramos todos los elementos que llevamos en nuestro interior, dejarían de existir las enfermedades que padece el organismo humano.

Las preocupaciones: El centro emocional trabaja al centro intelectual con sí y no, negando y afirmando, afecta mucho al cerebro y el centro motor se mueve, así la vitalidad está siendo arruinada, no hay que hacer caso al centro intelectual y no habrá preocupación. ¿Cómo se acaba con una preocupación? No hacerle caso al centro intelectual, no batallar.

Al centro motor hay que controlarlo, acostarse, inhalar, relajar al cuerpo, y así controlando la mente, en reposo profundo y controlando al centro motor, queda controlado el centro emocional, queda relajado por sí solo, debe quedar completamente quieto. Controlando esos centros, después viene la calma, así pues, los “yoes” lo matan a uno, así que estamos ante un dilema: o nosotros eliminamos a los “yoes” o los “yoes” nos eliminan. Cuando los “yoes” surgieron, a consecuencia del error, la vida se fue acortando. Hoy, los “yoes” están muy fuertes, la causa de las enfermedades son los “yoes”, hay que eliminar los “yoes causas”; la eliminación de estos elementos es largo. Cuando estamos enfermos, hay que auto-explorarnos, y ver qué “yo” nos está afectando.

El mal de ojo, el que los padece es por el “yo de la brujería”, el “yo de la brujería” existe en cada uno de nosotros, el “yo de la brujería” produce dolores en el cerebro, dolor de cabeza, nuestro “yo de la brujería” causa daños a otros y a nosotros mismos.

El “yo del escepticismo”, lo tenemos cada uno de nosotros, porque en el pasado, todos fuimos mentirosos, farsantes. La mentira peca contra el Padre, el odio contra el Hijo, y la lujuria contra el Espíritu Santo. El “yo de la mentira” produce el escepticismo. Una persona que ha mentido mucho y ha sido un farsante, es un escéptico, se le cierran las puertas de los mundos internos. La duda surge del escepticismo y este “yo” lo creó cuando fue embustero, farsante, así pues, se cerró las puertas de los mundos superiores. El escepticismo destruye el cerebro, crea la parálisis, el escepticismo llevado al exceso, produce, o mejor dicho, provoca la sífilis, tuberculosis, locura, y todos tenemos al “yo de escepticismo” y hay que desintegrarlo con la Divina Madre Kundalini, hasta entonces podremos gozar de la ciudadanía de los mundos superiores y este “yo” se eliminará solamente trabajando con la Divina Madre Kundalini.

El diabético está así por el enojo, por la ira, por el amor propio, escepticismo, preocupaciones… glotonería, con la curva de la felicidad… necesitamos comer, pero no debemos aceptar la gordura, la gordura trae enfermedades y acusa glotonería.