Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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EL CUERPO DE DOCTRINA LO TRAIGO DE LOS MUNDOS SUPERIORES

TEXTO DE INTERÉS DOCTRINARIO NO PROCEDENTE DE TRANSCRIPCIÓN

NÚMERO DE ESCRITO CORTO: 0075

FECHA DE REDACCIÓN:1974/09/??

LUGAR DE REDACCIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:APARTES DEL MAESTRO DE LA REVISTA ABRAXAS I.

FUENTE DEL TEXTO:ABRAXAS INTERNACIONAL Nº 41 / SEPTIEMBRE 1974

P.- Venerable Maestro: ¿A qué atribuye usted el hecho de que haya una cifra tan elevada de hermanos que abandonan el Camino y se retiran del Movimiento Gnóstico?

R.- Debemos pensar ante todo, en el centro de gravedad permanente. Incuestionablemente muy pocas son las personas que han formado en sí mismo tal centro. Es claro que el Ego en sí mismo está compuesto por una multiplicidad de yoes, es decir, no tenemos un yo singular sino plural y nuestra Conciencia, es decir, la Esencia, se encuentra embotellada entre esa multiplicidad de Elementos Inhumanos que constituyen el Ego. Todos esos elementos psíquicos luchan por la supremacía. El elemento que hoy, por ejemplo, jura lealtad al Movimiento Gnóstico, es desplazado instantes después por otro que no tiene ningún interés por tal Movimiento y entonces el sujeto se retira. Si las gentes comprendieran que dentro de uno no existe una sola persona, sino muchas personas, también entenderían la causa por la cual existe tanta variedad en los caracteres. El hombre que hoy jura lealtad a una mujer, no es el mismo todas las veces. Sucede que aquel que ha hecho juramento no es más que uno de sus tantos yoes, desplazado el mismo, cuando ya otro toma el control de la máquina humana, el juramento de amor queda sin fundamento. El sujeto se va, se ausenta y la mujer queda decepcionada.

Dentro de un mismo cuerpo humano habitan muchos yoes, el que hoy está resuelto a hollar la Senda del Filo de la Navaja es desplazado por otro que no le interesa esta Senda y obviamente vemos que tarde o temprano, la persona se retira. Es decir, dentro de uno mismo existen muchas personas: una que se interesa por la Gnosis, otra que se interesa por los negocios, otra que se interesa por el amor, otra que odia la Gnosis, etc., etc., etc. Son muchas las personas que existen dentro de nosotros. Si tuviéramos una sola persona, si tuviéramos un solo yo individual, jamás nos retiraríamos del Movimiento Gnóstico, eso es obvio. Así pues, no nos extrañemos de que las gentes se retiren de la Gnosis, no tienen centro de gravedad permanente y en tal forma sería imposible que tuvieran continuidad de propósitos.

P.- ¿Cree usted que el Movimiento Gnóstico, después de 25 años de labor, ha avanzado exitosamente hasta el máximo, o por el contrario, cree que podría haber avanzado más?

R.- Bueno, el Movimiento Gnóstico se ha desarrollado y desenvuelto enormemente. Lo iniciamos públicamente en el año de 1950 y estamos actualmente en 1974. Mucho antes habíamos trabajado en una forma muy reservada; tiene nuestro Movimiento más de 25 años. No quiero decir que nuestra labor haya llegado a su conclusión, absolutamente. El Movimiento se ha desenvuelto en México, donde cada día va creciendo extraordinariamente. Marcha también victoriosamente en Guatemala, en San Salvador que se ha convertido en una verdadera fortaleza Gnóstica, en Honduras, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Brasil. Claro está que en estos momentos, gracias a la labor de algunos hermanos como por ejemplo G.H.T., aquí en México, A.M.M. y una hermana de Estados Unidos, se ha conseguido la traducción de unas obras nuestras y muy pronto haremos circular nuestros libros en los Estados Unidos, país donde pensamos establecer fuertes bases antes de lanzarnos a las campañas de Europa. Por todas estas cosas digo: no podemos menos que llegar a la conclusión de que nuestra labor en vez de estar terminando, está iniciándose. Téngase en cuenta las diversas razas del mundo, lenguas, países, etc. Nuestra labor es mundial. Estamos, repito, comenzando.

P.- Venerable Maestro: Un vaticinio suyo dice que “los gnósticos se multiplicarán por millones en todo el mundo, pero serán perseguidos a muerte…” ¿Cuándo se cumplirá esto?

R.- Estamos en los tiempos del fin ya predichos por los grandes Maestros del pasado; la hora de la gran apostasía ha llegado, el Anticristo se manifiesta con todo su poder y claro, no podemos menos que aguardar persecuciones. A propósito del Anticristo diré que no es un sujeto venido del centro del Asia como suponen algunos. El Anticristo se halla vivo dentro de cada persona, es la antítesis de Cristo en la psiquis de cada sujeto, es lo contrario al Cristo Intimo y resulta de hecho terriblemente perverso, espantosamente materialista, enemigo de todo aquello que tenga sabor a espiritualidad. Se ha venido manifestando intensamente en cada persona y por ende en las multitudes. conforme avance el tiempo, antes del cataclismo final se manifestará más y más el Anticristo y es obvio tienen que venir persecuciones para todos lo que seguimos el Camino del Cristo.

P.- Venerable Maestro: Para poder llegar a la liberación final, ¿es necesario asistir a los lumisiales gnósticos y pertenecer al Movimiento Gnóstico?

R.- El Movimiento Gnóstico es el vehículo mediante el cual estamos propagando las ideas gnósticas. Los lumisiales son organismos vivos encargados de laborar de acuerdo con esas ideas en bien de la humanidad. Cada centro gnóstico es un organismo íntegro, cada hermano de un determinado santuario por ende, resulta un órgano de ese organismo que se llama lumisial o santuario. Cuando un lumisial trabaja en forma armoniosa se parece a un organismo que trabaja también en forma coordinada y maravillosa, el resultado es siempre benéfico para los miembros de tal lumisial. Es claro que como esos miembros son semejantes a los órganos de un cuerpo, cuando trabajan coordinadamente, cuando no hay arritmias o inarmonías de ninguna especie, el intercambio de fuerzas entre todos los hermanos, resulta en resumen muy necesario para el desenvolvimiento interior de cada cual. Mas cuando hay arritmias, es decir, cuando los miembros de ese lumisial, los órganos de ese organismo no trabajan en forma coordinada, entonces es claro que se producen fuerzas perjudícales para todos. Considero muy necesario pertenecer siempre a un lumisial porque el intercambio de fuerzas es benéfico para todos. Mediante un lumisial conseguimos nosotros que la Esencia se desarrolle; que eso que se haya en estado incipiente se desenvuelva.

Se llega a la liberación cuando se trabaja sobre sí mismo y conviene siempre para el principiante, para el que anda en la Senda, en fin, pertenecer a un organismo esotérico con el propósito de ser reforzado íntimamente en el Trabajo Secreto. Eso es todo.

P.- Venerable Maestro: ¿Cuándo se retira usted para las montañas para seguir el trabajo por la pobre humanidad doliente?

R.- Ahora me toca estar en la ciudad, entre la humanidad precisamente, enseñándole a las gentes el cuerpo de doctrina. Habrá épocas en las que estaré viviendo en los bosques más profundos. Se hace necesario, por ejemplo, crear en la Sierra Madre un centro magnético o subterráneo, con el propósito de trabajar esotéricamente por la Gnosis en Estados Unidos. Esas labores son ya, trascendentales. Eso es todo.

P.- Los hermanos del Movimiento Gnóstico, se preguntaran a menudo cuál es la razón por la cual usted no puede salir de la República de México, siendo que todos los Iniciados viajaron mucho… ¿Es usted una excepción?

R.- En alguna ocasión estando en ese estado que se llama Nirvi Kalpa Samadhi hice la misma pregunta a mi Divina Madre Kundalini. La respuesta fue:

-“Porque que ese cuerpo que a la Naturaleza le ha costado tanto trabajo crearte, lo destruirían”. Entonces yo objeté así:

-“Qué importa que me destruyan el cuerpo, yo amo a la humanidad. Estoy dispuesto a dar hasta la última gota de sangre por la humanidad”. La Madre Divina Kundalini, escuchaba mis palabras y añadió:

-“Es que no solamente destruirían tu cuerpo, sino el de muchos otros y eso no sería amor; recuerda que tú eres el Avatara de la Nueva Era Acuaria y que tendrás que entregarle a la humanidad una enseñanza completamente distinta a todo lo que en el pasado se entregó. Una doctrina totalmente revolucionaria para la Nueva Era”.

Oídas estas razones me limité a decir:

-“Obedeceré”.

P.- Maestro: A muchos les ha llamado la atención el hecho de que libros como “El Matrimonio Perfecto” (primera edición, kínder), y otros, están llenos de diatribas, criticas severas, y afirmaciones en contra de ciertos autores esoteristas; no faltan quienes encuentran una contradicción en esta actitud y la Doctrina del corazón de la que usted habla en numerosas obras. ¿A qué se debieron estos ataques? ¿Por qué ya no los utiliza?

R.- El agricultor que va a sembrar tiene primero que quemar la hojarasca, los cardos, las espinas y todo lo que no sirva, para luego plantar el grano de donde habrá de salir la vida. Los obreros que van a levantar una casa, tienen que romper el suelo, excavar en la dura tierra, a fin de establecer los cimientos firmes para la misma. También a mí (que me ha tocado entregar el Mensaje para la Nueva Era de Acuario), me tocó la labor dura de cualquier agricultor u obrero: señalar, indicar el obstáculo, mostrar el peligro, el error, antes de poder echar el grano cultural de la Nueva Era que en estos momentos se inicia, entre el augusto tronar del pensamiento.

P.- Maestro: Los lectores de “Abraxas” queremos saber cómo hace usted para escribir sus obras, de dónde saca tanta información, quién le ayuda, cuántas obras debe escribir para cumplir su misión…

R.- Ciertamente todavía no sé cuántas obras habré de escribir. La información la obtengo de los mundos superiores de conciencia cósmica. Uso normalmente el Nirvi Kalpa Samadhí en estado de Manteya, arrobamiento, éxtasis o como se quiera llamar; recabo la información, la obtengo y la traigo al mundo físico. La parte verdaderamente ardua y difícil para mí consiste en tener luego que adaptar al ambiente cultural contemporáneo en que nos movemos, toda la información traída de los mundos superiores. Obviamente me es necesario documentar la enseñanza y lo hago naturalmente con infinita paciencia.

Así pues, la cruda realidad de los hechos es que el Cuerpo de Doctrina lo traigo de las dimensiones superiores de la naturaleza y del cosmos. Así pues, la labor de escribir obras resulta espantosamente difícil. Cuando pensamos en que debemos coordinar el aspecto espiritual con las cuestiones meramente retóricas, gramaticales, filosóficas, etc., la labor se torna dispendiosa y delicada.