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118 LAS CUATRO EDADES DE LA RAZA ARIA
CONFERENCIA INEXISTENTE EN AMBAS EDICIONES IMPRESAS DEL 5º EVANGELIO
NÚMERO DE CONFERENCIA: 118
FUENTE EN AUDIO:NO DISPONIBLE
CALIDAD DE AUDICIÓN:INVALUABLE
DURACIÓN:INVALUABLE
CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:INVALUABLE
FECHA DE GRABACIÓN:1974/04/18
LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:TERCERA CÁMARA
FUENTE DEL TEXTO:TRANSCRIPCIÓN CUASI-LITERAL EXTRACTADA DE LOS “APUNTES DE CONFERENCIAS” DE VÍCTOR MANUEL CHÁVEZ CABALLERO
A fin de poder extirpar de nuestro interior hasta las íntimas raíces del mal, no debe quedar en cada uno de nos, absolutamente ningún elemento de esos de tipo subjetivo o animal. Repito, necesitamos ser desconsiderados con nosotros mismos, despiadados, crueles, no para con los demás, no para los demás debemos ser crueles, sino para con nosotros mismos, hasta sangrar, si es que queremos realmente eliminar nuestros elementos indeseables que cargamos dentro, eso es obvio. Esto implica, naturalmente muchísima comprensión, y no solo comprensión, sino también aprehensión, captura del hondo significado pues, de lo que es, de lo que significa, de lo que representa la disolución de los elementos inhumanos que forman el Ego.
Las condiciones más adversas resultan favorables. Sabemos el caso de un iniciado en la Atlántida, nació en un medio ambiente magnífico, tenía un Dharma brillantísimo, en su casa no había la más ligera desarmonía, todo era paz, amor, felicidad, la miseria jamás se conoció, la pobreza se consideraba una mala palabra, que nadie se hubiera atrevido a pronunciar, gozaba de una altísima inteligencia, etc., sin embargo, él se dio cuenta de que necesitaba eliminar algunos elementos inhumanos, todavía no había logrado la muerte total, quería lograrla, a fin de conseguir la resurrección, porque si no se logra la muerte absoluta, ¿de qué manera se puede resucitar? ¿Cómo? Empero aquel ambiente, con todo y ser tan hermoso, pues no le ofrecía las condiciones necesarias como para el entrenamiento psicológico, no era un gimnasio, ¿qué hizo aquel bueno hombre? No le quedó más remedio que abandonar la casa de sus padres e irse por ahí, por el mundo, para vivir en otro lugar, en condiciones adversas, entre penurias y dificultades; era el ambiente, era el gimnasio que él necesitaba. Mediante ese gimnasio pudo auto-descubrir sus propios errores.
Es obvio que en contacto con el ambiente que nos rodea, sea en la casa, sea en el trabajo, sea en la calle, los defectos que llevamos escondidos afloran y si estamos alertas y vigilantes como el vigía en época de guerra, entonces los descubrimos tal cual son. Defecto descubierto, pues debe ser trabajado con la técnica de la meditación. Objetivo: comprensión y más aún todavía, aprehensión o captura del hondo significado. Una vez que hemos logrado pues, la captura o la significación profunda de cada error, podemos proceder a su eliminación, así lo hacía aquel hombre y logró lo que quería, murió completamente en sí mismo y al fin, vino la resurrección mística, se convirtió pues, en un adepto más de la Fraternidad Oculta, en un Mahatma, en un Hierofante. Así pues, las condiciones adversas nos ofrecen las mejores oportunidades, eso es obvio. Nosotros tenemos que saber aprovechar las peores dificultades, saber extraer de las mismas lo mejor, es por medio de esas que nos auto-descubrimos.
P.- (hermana María Shapard).
R.- Así pues, está bien el esfuerzo que estás haciendo hermana, para poder extirpar de ti misma los errores psicológicos. Por medio de eso logra uno conocerse mejor a sí mismo, errores que actualmente se expresan en nosotros tienen su raigado en vidas anteriores. Conviene conocer el origen de tales errores, existen innumerables elementos inhumanos en nuestro interior, todos los elementos en su mayoría son traídos de vidas pasadas. Es interesantísimo saber cómo se originaron, en qué circunstancias, por qué se fortificaron, conociéndose uno mejor puede trabajar también en forma más eficiente sobre sí mismo, es útil el ejercicio retrospectivo.
P.- Clara.
R.- Si éste fuera así, tan dulce, la cosa sería así agradable ¿no? Pero la verdad es que el camino es amargo como la hiel, bastante amargo, se necesita una serie precisa de trabajos intencionales y sufrimientos deliberados hasta conseguir verdaderamente el éxito. Cierto autor decía que uno debería sentir alegría con el trabajo, sí, yo estoy de acuerdo en sentir alegría con el trabajo, sobre todo cuando uno elimina los elementos inhumanos, pero en el proceso de eliminación de nuestros errores el trabajo en sí mismo no es alegre, es muy doloroso, se trata de que ante todo, exista un verdadero arrepentimiento íntimo en los errores cometidos y en eso hay dolor.
He podido notar en algunos autores y en gentes de bien, en personas muy lúcidas intelectualmente una marcada tendencia a la abolición del remordimiento y eso es gravísimo. Ante todo ¿de dónde viene el arrepentimiento? Sucede que las partes más elevadas de nuestro Ser, en estado dijéramos de éxtasis, ante el Sagrado Sol Absoluto descubren el contraste en sus partes inferiores, descubren el error, advierten los defectos que poseemos en las partes inferiores del Ser. Cuando la parte superior hace confrontaciones de lo elevado con lo que no es elevado, de lo estable con lo inestable, de lo perfecto con lo imperfecto, el resultado de tales confrontaciones se traduce en forma de remordimientos; así pues, el remordimiento es necesario y es doloroso. Cuando uno hace extirpación de errores debe sentir el remordimiento; aquellos que son incapaces de sentir el remordimiento, nos están revelando que se hallan demasiado lejos de las emanaciones del Sagrado Sol Absoluto Solar. Cuando una persona ya es incapaz de sentir el remordimiento por una mala acción, es porque se ha vuelto cínica. El caso del cínico es el del sujeto que ya está demasiado alejado del Sagrado Sol Absoluto, ya no le alcanzan a tocar las emanaciones del Sagrado Absoluto Solar, está demasiado desviado hacia la izquierda, es pues, ya un caso perdido. Así pues, la extirpación de nuestros errores, cuando se hace justamente, rectamente, como debe ser, va acompañada de remordimiento, y esto es doloroso, ¿verdad? Entre más grande sea el remordimiento, más grande es el choque psíquico, pues tanto mejor para la extirpación de nuestros defectos. Así pues, el trabajo en sí mismos es doloroso, pero solo a través de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios, deliberados, intencionales, podemos lograr la muerte del mí mismo, del sí mismo, esa es la cruda realidad de los hechos.
Así pues, hay que perseverar con gran esfuerzo hasta triunfar, tú continúa ahora pues, con ese ejercicio profundo, esforzándote por recordar tu vida anterior. Te damos cierta ayudita, piensa, por ejemplo, que eras un poco más alta, delgada, del color como el actual, piensa en el nombre, en el apellido que tenías, Susana, te llamabas Susana Sánchez, piensa en eso, identifícate con eso y trata de revivir, sobre esa base puedes trabajar, es una ayudita bastante buena. Conviene recordar vidas anteriores para conocernos mejor a sí mismos, eso es claro.
P.- Julia.
R.- Bagavan Aclaiva es el Gran Maestro Director, Patrón de la Orden Sagrada del Tíbet. Ciertamente hay que imaginar un ocho y con los dedos índice, medio y pulgar, como quien está haciendo el saludo gnóstico y luego fijarlo en la imaginación. Adormecerse uno, concentrado en Bagavan Aclaiva, claro, pero pronunciando el nombre de él mentalmente y trazando el santo ocho, hasta que obtengas la respuesta. Claro, en caso tuyo, no te llevará a ningún templo, sino a un mercado, al mercado de la vida, queriendo indicarte cierto Karma que tienes, que lo has estado pagando conjuntamente con tu marido. Bien, sin embargo, algún día pasará ese Karma, no podrá demorar toda la vida, tiene que pasar, para que pase hay que hacer mucho bien. En cuanto al perro, es el Mercurio de la Filosofía Secreta, haciendo uso de la espada flamígera, hiere al perro, como quien dice, hay que vencer a las pasiones animales para poder triunfar esotéricamente y eso es verdad. El perro es un animal maravilloso, representa al Mercurio, es el instinto sexual que ha de conducirnos hasta la Auto-Realización Intima del Ser. Pero nos toca vencer al Ego animal, destruirlo, desintegrarlo.
Por ahora, te toca pagar cierto Karma, por otra parte, hay que intensificar la eliminación de los elementos inhumanos que hay adentro. Continúa trabajando con Bagavan Aclaiva, que ataquen las entidades tenebrosas eso es normal en este camino, es la senda del filo de la navaja, los tenebrosos atacan incesantemente con el propósito de sacarlo a uno del real camino. Uno debe armarse de una voluntad de acero, para no dejarse sacar, perseverar hasta el fin, hasta llegar a la meta, cueste lo que cueste, hay que recordar que nuestro lema divisa es Thelema, es decir: voluntad.
La invocación de Salomón, los exorcismos del fuego, de los aires, del agua, de la tierra, ¿de qué nos sirve todo eso si no nos lo sabemos de memoria? Pues a la hora que necesitamos echar mano de eso, si no nos acordamos y tenemos que ir a buscar al librito, ¿y si el librito no aparece? Pues estamos amolados, ¿verdad? Empecemos por esto.
Mucho se ha hablado por ejemplo, sobre los elementales, está bien, son preciosos los elementales, ¿pero acaso puede uno ir a manejar los elementales de los aires, así como así? Dijéramos, si no domina uno los silfos atómicos de su propia mente, tampoco podrá dominar los silfos que viven en el mundo, los silfos del aire. Si uno no domina las ondinas de su propio licor seminal, de sus secreciones sexuales y de su linfa y de su líquido encéfalo raquídeo, ondinas atómicas, mucho menos va a dominar las ondinas de los océanos, lagos, de los estanques. Si uno no domina a las salamandras que carga dentro, las de los glóbulos rojos, las de los ardores sexuales, etc., mucho menos va a poder tener fuerza sobre las salamandras de los volcanes de la tierra. Si uno no domina los gnomos de sus huesos y de sus carnes, si no ha sometido su cuerpo a su voluntad, a la Voluntad del Espíritu, mucho menos va a dominar a los gnomos que viven dentro de las entrañas de la tierra.
El Maestro Gargha Kuichines, en Suramérica, no les está enseñando a los hermanos a que dominen los volcanes, no les está enseñando a los hermanos a que dominen, a que ellos se hagan amos directamente sobre las ondinas, no, él les enseña la petición, que es muy distinto. A los genios elementales, por ejemplo, invocan a Paralda, el de las nubes, para que las disipen, puede que obtengan el favor y se las disipe, ¿por qué no? Pero no es uno, es Paralda, puede uno solicitarlo, y en eso está de acuerdo Gargha Kuichines, ¿no? En que podemos solicitarle a Agni en un momento dado, apague un incendio y pues, Agni, apagarlo, pero eso de que alguien le haya concedido a uno un servicio, no significa que uno vaya a poder dominar las salamandras del fuego. Gargha Kuichines les enseña por ejemplo, que se puede trabajar por medio de Varuna sobre las aguas, esa es la enseñanza que él les ha dado, y está correcta, claro, y muchas veces a sucedido que logran que la lluvia se disipe, pidiéndole a Varuna, y él mismo hace las cadenas rogando a Varuna. Muchas veces trabajan con Gob, sobre los gnomos, que les enseña a muchos estudiantes a percibir, dijéramos, a los elementales, todo eso está correcto, ya nada tengo que objetar a esas enseñanzas de Gargha Kuichines.
Lo que estoy aclarándoles, y eso es otra cosa muy distinta, es que en lo personal, uno no es dueño de los elementales de la Naturaleza, hasta que no sea dueño de los elementales de su cuerpo. Por ejemplo, si uno no tiene dominio sobre las pasiones sexuales, o sobre las ondinas que viven en el esperma sagrado, que son atómicas, que constituyen los mismos átomos de todas esas secreciones sexuales, mucho menos va a tener poder sobre las hadas, ni las nereidas del inmenso mar, sobre las ondinas de las cataratas, etc., es imposible, ¿cómo? Eso no quiere decir, que uno no le pueda pedir en un momento dado a Varuna que te quite una lluvia, te concede y te la quita, pero tú no eres el que la ha quitado, tú hiciste una plegaria, te la concedieron, tuviste suerte, Varuna llegó y te disipó la lluvia, ¡correcto! Y eso es lo que hace Gargha Kuichines, ¿pero tener uno el poder? Uno sin Varuna, ya sin Paralda, sin Agni, sin Gob, uno por su cuenta y decirle uno al elemental: “¡quítate de ahí, porque yo voy para allá!” Pues eso no es posible hasta que no seamos capaces de dominar los elementales de nuestro propio cuerpo. ¿Y cómo aprende uno a dominar los elementales de su propio cuerpo? Tengamos el caso: todos ustedes son hombres y mujeres, todos ustedes tienen sus órganos sexuales, todos ustedes saben que tienen pasiones sexuales, ninguno de ustedes me viene a decir que es santo o santa. Así por ejemplo, se suscita una tempestad sexual dentro de nosotros, obviamente, tenemos que increpara a esas ondinas que están ahí molestando, a esas ondinas atómicas de las propias secreciones sexuales, de las aguas seminales sexuales, increparlas, conjurarlas, ¿con qué las vamos a conjurar? ¿Dónde están las herramientas? Obviamente, con el exorcismo del agua, ¿verdad? ¿Cuáles de ustedes se saben el exorcismo del agua? Díganme, ¿ninguno? ¡Entonces no ha habido verdaderamente interés de ustedes por el estudio de los exorcismos, de las conjuraciones!
Es sencilla: “Fiat firmamentum in medio aquarum et separet aquas ab aquis, quae superius sicut quae inferius, et quae inferius sicut quae superius ad perpetranda miracula rei unius. Sol ejus pater est, luna mater et ventus hanc gestavit in utero suo, ascendit a terra at coelum et rursus a chelo in terram descenit. Exorciso te, creatura aquae, ut sis mihi speculum Dei vivi in operibus ejus, et fons vitae, et ablutio pecatorum. Amén”.
Uno tiene que tenerlas aquí [en la memoria], son las herramientas con las que está trabajando, entonces, ¿con qué se va a defender? Mientras uno no comprenda algo, es muy difícil que se le quede aquí [en la memoria]. ¿No ven que el latín es mántrico en un ciento por ciento? Es el mantram del latino, el latín, la iglesia de Roma comenzó a derrumbarse porque les quitaron a los curas el latín, ahora se amolaron, ahora van para abajo, los estaba sosteniendo el latín, ahora se amolaron.
¿De qué manera va uno a actuar sobre las salamandras, sobre esos ardores sexuales? No me pueden decir que ustedes son estatuas de mármol, que no sienten nada. San Agustín, siendo San Agustín, ¿cuántos sufrimientos no pasó al pie de la cruz? Y el es el Patriarca de la Iglesia Gnóstica.
¿Qué hacer en ese momento, por ejemplo, de un ataque, dijéramos, de una fuerte tormenta sexual? Ya conjuró a las ondinas, ahora, las criaturas del fuego ¿cómo las conjura? Pues ahí hay que sintetizar, ahí ya no se necesita aprender, señores, todo de memoria, ¿qué es lo que se necesita ahí? ¿Echar mano de quién ahí? Del Padre-Madre, que es el que tiene poder sobre las salamandras, no más. Ahí no se necesita aprender ningún exorcismo de memoria, sino suplicarle a su Divina Madre y a su Padre que está en secreto, sobre todo a su Divina Madre en ese momento que está más cerca; bueno, el Padre también, bueno, a ambos, al Padre-Madre que actúe sobre las salamandras, que las ponga en orden, que no molesten más y ordenarles a esas salamandras obediencia y obedecerán las salamandras: se acabó la tormenta sexual. Pero supongamos que tienen en la mente multitud de pensamientos de lascivia y todo, ¿qué hacer? Pues habrá que conjurar, ¿a quienes? A los silfos atómicos de la mente, a que no molesten, a que abandonen, ¿qué hacen insubordinadas? Hay que conjurarlos, ¿con qué? Ahí sí hay que apelar a las conjuraciones de los exorcismos del aire. ¿Quién de ustedes sabe la conjuración de memoria?
“Spiritus Dei ferebatur super aquas, et inspirávit in faciem hominis spiraculum vitae. Sit Michael dux meus, et Sabtabiel servus meus, in luce et per lucem. Fiat verbum halitus meus, et imperabo spiritibus, aeris hujus, et refrenabo equos solis voluntate cordis mei, et cogitatione mentis meae et nutu oculi dextri. Exorchiso igitur te, creatura aeris, per pentagrammaton, et in nomine tetragrammaton, in quibus sunt voluntas firma et fides recta. Amén. Sela fiat. Que así sea”.
Todo eso tiene uno que tenerlo aquí [en la memoria], ¿cómo es que va uno a buscar el librito? ¿Y cómo es que dice? Luego faltan los gnomos, ¿qué hacer con los gnomos? Esos están controlando la carne, los huesos, cuando están sublevados están molestando y muy de acuerdo con las ondinas, ¿vamos a dejarlos ahí, que sigan de vagabundos? Sí, al cuerpo hay que someterlo y ponerlo al servicio del Espíritu. Si uno no es capaz de someter a su propio cuerpo, mucho menos puede uno ir a someter al planeta Tierra, eso es imposible, ¿cómo le van a obedecer a uno los gnomos que viven entre las entrañas de la Tierra si uno no es capaz de someter su propio cuerpo, si uno no es capaz de someter los gnomos que viven en su carne y en sus huesos? Se les ordena a los gnomos:
“En nombre del clavo de imán que atraviesa al corazón del mundo, en nombre de las doce piedras de la Ciudad Santa, por el nombre de los siete metales que corren entre de las entrañas de la Tierra, yo les ordeno a todos ustedes, gnomos, que viven en mi carne y en mis huesos que me obedezcan”.
Les ordena uno y obedecen, hay que sintetizar uno, resume el significado de muchas oraciones, la oración de los gnomos es:
“Por el clavo de imán que atraviesa al corazón del mundo, por las doce piedras de la Ciudad Santa, por los siete metales que corren dentro de las venas de la Tierra, y en nombre de Gob, obedecedme obreros subterráneos”.
En nombre de esos les ordena uno a sus elementales atómicos, a sus gnomos atómicos que obedezcan, ya que uno estuvo seguro de que le obedecieron todos sus elementales atómicos, pues apela a las conjuraciones, la de los cuatro, para defenderse de las potencias tenebrosas que vienen a atacarlo, o la conjuración de los siete y por último puede uno darse el lujo de invocar a los seres divinos con la gran invocación de Salomón. Pero todo eso hay que tenerlo uno aquí [en la memoria], porque si va uno a buscar el librito y va a ver cómo es que dice, pues está uno bien amolado, ¿verdad?
Debe uno venir bien bravo, venir aquí a la cuestión de la carne, de los huesos, de la sangre, del esperma y en la médula, la cuestión no es ahorita andar allá sobre las nubes, ni ir allá a operar sobre los volcanes de la tierra, para que nos obedezcan, ni sobre las olas furiosas del gran océano, ni hacer temblar la Tierra, no, nosotros no vamos tan lejos, sino se trata de dominar nuestro propio cuerpo, porque si no nos hacemos amos de nuestro propio cuerpo pues estamos muy fritos. Así pues, lo que quiero decirte es muy importante, lo que debemos hacer es aprenderlos de memoria, es muy importante. Si uno aprende a manejar los elementales de su propio cuerpo, después puede darse el lujo de manejar los elementales de la Naturaleza, se hace amo de sí mismo, rey de sí mismo.
En nombre de esos siete metales que corren por entre las venas de la Tierra y también se les dice en nombre de Gob, para que se asusten un poco más. De manera que si ustedes quieren hacerse amos de los elementales de la Naturaleza, primero tienen que hacerse amos de los elementales de su propio cuerpo.
Como te decía, y como les digo aquí a todos los hermanos, eso no está en contradicción con las enseñanzas del Maestro Gargha Kuichines de Suramérica, no. El sencillamente quiere que una lluvia se disipe, hace cadena con los hermanos e invoca a Varuna, que lleve sus aguas para otra parte, que lleve su música para otra parte, y lo ha logrado porque tiene a Varuna cerca, Varuna manda a sus elementales, se acabó la cosa. Que necesitó por ejemplo, que se disipe una tormenta de aire, pues llama al espíritu del aire, al gran genio Paralda y se disipó la tormenta, él sabe ganarse el cariño, la confianza de esos seres inefables, es lo mismo que hacían los mexicanos que fundaron la gran Tenochtitlan, adoraban a los dioses de los elementos: del fuego, de los aires, de las aguas, de la tierra. Les pedían, por ejemplo, que lloviera y llovía, que no lloviera y no llovía. Los dioses de los elementales les concedían lo que pedían, eso es lo que hace el Maestro Gargha Kuichines, lo hace con mucha fe y se los enseña a hacer a los hermanos y obtiene magníficos resultados. De manera que lo que les estoy diciendo a los hermanos no guarda contradicción ninguna con lo que nosotros les estamos enseñando, pero una cosa es por ejemplo, que el señor presidente de la república nos conceda un favor y otra cosa es que nosotros seamos el señor presidente, ¿no es así? Eso es todo.
De manera que si nos conceden el servicio los dioses santos, sobre tal o cual cosa, hay que agradecerlo, pero que nosotros en lo personal podamos tener esos poderes no es posible hasta que nosotros manejemos los elementales de nuestro propio cuerpo, eso es claro. Lo que digo, pues se complementa con lo que el Maestro Gargha Kuichines le enseña a sus estudiantes, guarda una complementación.
En EE.UU., ya venden las pirámides esas, ya hechas, para todo el que quiera comprarlas, sirven para afilar navajas de rasurar y para conservar cuerpos también, pueden conservar personas durante mucho tiempo, eso está totalmente comprobado. Se han hecho experimentos con animales, se conservan sin corromper, metidos en la pirámide. Venden ahora ya pequeñas pirámides, para personas que quieran dormir, duermen tranquilamente y eso les ayuda a conservar la juventud, eso es extraordinario. En las pirámides había sacerdotisas para trabajar con los iniciados que estaban trabajando en la Auto-Realización Intima del Ser, de manera que eso es muy antiguo, las energías que capta son muy intensivas.
Es necesario saber comprender la necesidad de saber vivir conscientemente. Anoche les decía, que hay necesidad de saber combinar los estados de Conciencia con las diversas circunstancias de la mente. Muchas veces, gentes que podían ser felices no lo son, por el hecho mismo de no saber combinar sus estados de Conciencia con las circunstancias de su vida, gentes ricas, con magníficos hogares, en la opulencia, sin embargo no son felices porque no saben combinar los estados de Conciencia con las circunstancias de su vida. Hay gentes que son muy pobres y son felices, porque saben combinar los estados de Conciencia con las circunstancias de su existencia, de su propia vida.
Hay gentes que son muy pobres y son felices, porque saben combinar los estados de Conciencia con las circunstancias de su existencia, de su propia vida.
Ahora bien, como el objeto de esta cámara es despertar, quiero decirles a los hermanos, que no hay que permitir en las actividades de la vida diaria que la mente y que el sentimiento se entrometan en las diversas circunstancias de la existencia; es decir, si por ejemplo, alguien nos insulta, y dejamos nosotros que intervenga la mente o que intervenga el sentimiento, ¿qué sucederá? Que terminaremos insultando, ¿verdad? El sentimiento, por ejemplo, el sentimentalismo, lleva a muchos a la iglesia, ¿por qué? Porque el sentimiento no es el Ser, porque el sentimiento es de la parte astral, o para hablar más claro, del centro emocional, pero no es del Ser. La mente es del centro intelectual, pero no es del Ser. Nosotros debemos darle oportunidad al Ser para que se exprese el Ser. Lo que se expresa en los seres humanos es la Esencia, pero hay que darle la oportunidad de que se exprese, de permitirle a la Conciencia, de que en presencia de las más difíciles circunstancias de la vida, sea en el trabajo, sea en la calle, sea en el hogar o hasta dentro de los mismos centros gnósticos o lumisiales, donde sea, debemos nosotros no permitir que se exprese la mente o el sentimiento, sino la Esencia. Cuando le damos la oportunidad a la Esencia para que ella resuelva todo, para que ella sea la que mande, el resultado es que despierta.
Así pues, necesitamos intensificar el despertar de la Conciencia, no dándole oportunidad a la mente, ni al sentimiento, porque la mente y el sentimiento no son mas que instrumentos, centros dentro de nosotros, centro intelectual o centro emocional. El sentimiento es una expresión del centro emocional y la mente pues, funciona como otro centro dentro de la máquina. Lo que nos debe importar es la Esencia, eso significa que la personalidad, humana, debe volverse pasiva, lo cual implica una mayor actividad de la Conciencia, se hace activísima y la personalidad pasiva. Marchamos por el seguro camino de un completo despertar. Nosotros debemos andar por el camino del verdadero Hombre, que solamente se fundamente en las actividades de la Conciencia, que no sea esclavo de las gentes ni del sentimentalismo. La Conciencia en sí misma es pura, es recta, pero para lograr que la Conciencia se exprese en nosotros hay que conseguir que los centros intelectual y emocional, es decir, los centros de la mente y del sentimiento obedezcan, se nos sometan.
Necesitamos un gimnasio psicológico, afortunadamente lo tenemos, ya sea en la calle o en la casa, o en el trabajo, hasta en el mismo templo, en el sanctuario, está el gimnasio, mientras más difícil sea el gimnasio nos da la oportunidad para aprender a dominar la mente y el sentimiento. No darle oportunidad a la mente y al sentimiento de que se entrometa en nuestras diversas circunstancias, permitir que la Conciencia trabaje, que se desenvuelva, que se desarrolle, que se exprese y en vez de protestar contra las malas circunstancias que se nos vayan presentando, aprovechar esas malas circunstancias para el entrenamiento. Vamos a ver, ¿cómo recibiremos las palabras de un insultador? ¿En qué forma? ¿De qué manera? Sencillamente no permitiendo que el sentimiento se sienta herido, no permitiendo que la mente intervenga con sus reacciones violentas, con una actitud absolutamente pasiva. Pero esa actitud absolutamente pasiva implica una actividad tremenda de la Conciencia y eso es lo importante, ¿verdad? Afortunadamente, tenemos la escuela, el gimnasio, lo tenemos en todas partes. Hay que aprovechar.
El infierno es la matriz del cielo y cada cual tiene su infiernito. Comprender esto es indispensable, mis caros hermanos, saber vivir para hacernos prácticos en meditación.
Ante todo, debemos tener una Conciencia vibrante, es necesario darle oportunidad a la misma durante la vida diaria, hacerla trabajar, hacerla activa, hacerla que reemplace completamente a la mente y al sentimiento, que sea ella la que funcione y no la mente ni el sentimiento, una personalidad pasiva, una mente pasiva, un sentimiento pasivo, pero una Conciencia activa, vigilante y dinámica. Estando en esa forma preparado, se nos facilita más el poder desembotellar a la Esencia, a la Conciencia.
Comprender eso es indispensable, mis caros hermanos. Saber vivir, para hacernos prácticos en meditación. Con la técnica de la meditación lo que buscar es información.
Cualquier microscopio nos puede informar sobre la vida de los átomos, bacterias, etc. Los telescopios nos dan alguna ligera información sobre los movimientos celestes, sobre el espacio, pero la meditación va mucho más allá, nos permite conocer la verdad de una hormiga, de un sol, la verdad de un átomo o de una constelación…