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F033 LA COLA DE SATÁN
FRAGMENTO DE TRANSCRIPCIÓN INEXISTENTE EN AMBAS ED. DEL 5º EVANGELIO
NÚMERO DE FRAGMENTO: F033
FUENTE EN AUDIO:NO DISPONIBLE
CALIDAD DE AUDICIÓN:INVALUABLE
DURACIÓN:INVALUABLE
CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:INVALUABLE
FECHA DE GRABACIÓN:1972/09/20
LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:SEGUNDA CÁMARA
FUENTE DEL TEXTO:TRANSCRIPCIÓN CUASI-LITERAL EXTRACTADA DE LOS “APUNTES DE CONFERENCIAS” DE VÍCTOR MANUEL CHÁVEZ CABALLERO
Es necesario pues, que los hermanos comprendan la necesidad de eliminar de sus naturalezas, las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador.
En un tiempo pasado, allá en la Lemuria, he dicho tantas veces, fue necesario que la humanidad desarrollara ese órgano, incuestionablemente, el abominable Organo Kundartiguador, estuvo desarrollado en toda la especie humana, en la mismísima forma en que había estado desarrollado en los changos de todas clases; observen ustedes la cola de los changos, en la misma forma, los seres humanos del pasado tuvieron cola. De manera que el abominable Organo Kundartiguador no solamente se expresó en ellos en la forma del fuego que se precipita en el coxis, sino que además, llegó a ser física.
Si ustedes con cuidado se tocan la parte final, hay un residuo de la famosa cola, es lo que se le llama “la colita”. Y fue en aquella época en que esos individuos sagrados, algunos de ellos, encabezados por el Angel Sakaki (que tiene cuerpo físico), resolvieron que el ser humano desarrollara ese órgano; objetivo: establecer un equilibrio o una firmeza mayor en las capas geológicas del planeta Tierra. Es que las capas geológicas, no tenían la estabilidad que tienen hoy, había muchos volcanes en erupción, terremotos, movimientos de tierra, etc., por eso se decidió que el animal intelectual desarrollara el abominable Organo Kundartiguador.
Dirán ustedes, ¿qué tiene que ver dicho órgano con las capas de la Tierra, porque esto es distinto? Pues téngase en cuenta, que la humanidad es un órgano de la Naturaleza, téngase en cuenta que el ser humano es una máquina que capta determinados tipos de vibraciones cósmicas, esas vibraciones cósmicas, pasan por una transformación dentro de nuestro organismo y luego inconscientemente las transmite uno a las capas anteriores de la Tierra. Así pues, la humanidad es necesaria para el planeta Tierra, así que es un órgano de la Tierra, un órgano de un gran organismo que se llama Tierra. Es claro que al desarrollar el abominable Organo Kundartiguador, las fuerzas cósmicas, a través del organismo, pasaron por cierto tipo de transformación especial, pero indispensable para darle más firmeza a las capas geológicas de la Tierra. Se consiguió lo que se quería, una vez conseguido lo que se necesitaba, entonces otro grupo de individuos sagrados, encabezados por el Archi-físico, químico, común, Angel Loisos, resolvieron quitarle a la humanidad ese Organo Kundartiguador y ciertamente pusieron en marcha ciertas fuerzas, que a la larga hicieron que desapareciera tal órgano en la especie humana. Desgraciadamente, quedaron los residuos de ese órgano en la humanidad actual, y esos residuos que el abominable Organo Kundartiguador nos ha dejado, son características que bien podemos descubrir en los changos, observen ustedes un chango en un laboratorio, ¿a ver qué pasa? ¿qué sucede? Observen ustedes las costumbres de los changos, furias, fornicación, estado de degeneración en que se encuentran, etc., obviamente dentro de cada uno de nosotros, existen tales karmitas de tipo puramente animal.
Muchos Avataras han venido al mundo a luchar contra las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador, nos han entregado sus doctrinas, nos han dado prácticas, todo con el propósito de eliminar las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador, esas malas consecuencias, a la larga, nos han llevado al fracaso. Así pues, aunque nosotros nos creamos muy perfectos, llevamos en nuestra anatomía, en nuestra constitución interna, las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador. No hay duda de que hubo un error de parte de esos individuos sagrados, posiblemente pudo establecerse un equilibrio entre esas capas geológicas de la Tierra, estabilidad en alguna forma, sin necesidad de haberle dado a la humanidad el nefasto órgano, más desgraciadamente, ya a lo hecho, pecho; ahora lo que tenemos es las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador. Malas consecuencias también son los agregados psíquicos que constituyen el Ego, el “yo”, el mí mismo, el sí mismo, muchos son los Avataras…