Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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067 LA PRISIÓN MENTAL Y CÓMO LA VERDAD NOS LIBERA DE ELLA

CONFERENCIA INEXISTENTE EN AMBAS EDICIONES IMPRESAS DEL 5º EVANGELIO

NÚMERO DE CONFERENCIA: 067

FUENTE EN AUDIO:NO DISPONIBLE

CALIDAD DE AUDICIÓN:INVALUABLE

DURACIÓN:INVALUABLE

CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:INVALUABLE

FECHA DE GRABACIÓN:1972/08/02

LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:SEGUNDA CÁMARA

FUENTE DEL TEXTO:TRANSCRIPCIÓN CUASI-LITERAL EXTRACTADA DE LOS “APUNTES DE CONFERENCIAS” DE VÍCTOR MANUEL CHÁVEZ CABALLERO

Caros hermanos: Lo importante para nosotros es averiguar eso que es la Verdad. Cuando a Jesús el Cristo le preguntaron: “¿Qué es la verdad?” Guardó silencio; y cuando al Buda Gautama Sakyamuni le hicieron la misma pregunta, dio la espalda y se retiró.

Nosotros, todos, buscamos la verdad, queremos la verdad; dicho está por el Gran Kabir: “Conoced la Verdad y ella os hará libres”. Pero, ¿cuál es la Verdad? Todas las sectas religiosas dicen que tienen la Verdad. Actualmente, en Irlanda combaten y se matan católicos contra protestantes, y ambas sectas suponen tener la Verdad. Existen más de cinco mil sectas en el mundo, amén de unas siete grandes religiones ortodoxas o religiones confesionales; todas esas congregaciones suponen que tienen la Verdad y mutuamente se combaten todas entre sí. Nosotros necesitamos analizar cuidadosamente esto, para saber qué es Eso que llaman la Verdad.

Yo digo que la mente no podría reconocer jamás a la Verdad; la mente solo puede reconocer aquello que ha conocido, pero como no ha conocido la Verdad, ¿cómo podría reconocerla? ¿cómo podríamos reconocer a un amigo que jamás hemos conocido? Sería absurdo, ¿verdad? La mente sólo puede conocer aquello que los sentidos le informan. Ya sabemos que los cinco sentidos constituyen los instrumentos de información para la mente, pero la mente nada sabe sobre lo Real, sobre aquello que es la Verdad.

Ya don Emmanuel Kant, el filósofo de Koenigsberb, en su “Crítica de la Razón Pura”, analiza los conceptos de contenido, las ideas a priori, los esilogismos, prosilogismos, silogismos, los sistemas deductivo e inductivo, etc., y después de haber hecho un estudio a fondo sobre eso que es la razón, sobre eso que es la mente, llega a la conclusión de que la mente jamás puede conocer la Verdad, de que nada sabe sobre Dios, sobre lo Real. Mirando las cosas desde este punto de vista, mis caros hermanos, llegamos a la conclusión de que las diversas escuelas de pensamiento que existen en el mundo son subjetivas, nada saben ciertamente sobre la Verdad.

¿Habrá alguna forma de conocer la Verdad? Si los diversos sistemas no la conocen, ¿habrá algo, algún método que nos permita llegar a conocerla? Desde luego que sí. Si la mente jamás podrá conocer la Verdad, la única forma de llegar verdaderamente e experimentar eso que es la Verdad y conocerla en forma directa, es libertándonos de la mente.

Toda la gente se mueve dentro de la mente. La Conciencia del ser humano está enfrascada, embotellada en la mente; mientras la Conciencia esté encarcelada, metida dentro del calabozo de la mente, no podrá conocer la Verdad. Así pues, si ustedes quieren descubrir la Verdad a través de los sistemas inductivo o deductivo, usando para ellos todas las disciplinas del pensamiento, si ustedes quieren conocer la Verdad a través de muchos esilogismos, silogismos o conclusiones lógicas, si ustedes quieren conocer la verdad a través de la lógica formal o de la lógica dialéctica, están completamente equivocados.

La mente no podrá conocer la Verdad jamás; podrá formarse teorías, teorías muy elaboradas y muy hermosas, muy bonitas, incluso podrá tener ideas sobre la Verdad, hasta podrá organizar credos sobre la Verdad; cada quien es digno de creer en lo que quiera; pero un credo no es la verdad, una religión no es la Verdad. Cuando digo credo, me refiero a alguna religión, secta o culto que tenga alguna creencia especial. La mente puede decir que la Verdad es esto o aquello, y jurar, y hasta subir al ara del sacrificio y dar la última gota de sangre por eso que cree es la Verdad, que supone que es la Verdad, pero que no le consta.

La Verdad es algo que uno tiene que experimentar, que vivenciar directamente; nadie puede decirle a uno lo que es la verdad. La Verdad no se puede conocer por lo que otros le digan a uno, ni por lo que se haya leído en tal o cual libro, ni por lo que le hayan enseñado de niño, ni por lo que tal o cual predicador dice o dijo; no, la Verdad hay que vivirla directamente, verla, tocarla, palparla. ¿Y es posible eso? Sí, sí es posible, pero a condición de libertarnos de la mente, porque repito, la mente es el calabozo de la Conciencia.

Muchos dirán que si eliminamos la mente, ¿cómo vamos a conocer la Verdad o a reconocerla? Seguramente aquí hay muchas objeciones. Pero yo les digo a ustedes, mis caros hermanos, que existe en el ser humano algo que es superior a la mente; me refiero indudablemente a la Conciencia. La Conciencia posee facultades cognoscitivas superiores a las de la mente. De manera que la mente viene a ser la cárcel para la Conciencia, si logramos libertar a la Conciencia, sacarla de entre la cárcel de la mente, podremos conocer la Verdad, no por lo que otros digan o porque lo leímos en tal o cual libro, no, sino en forma directa podremos verla y experimentarla, podremos tocarla y palparla y eso es lo básico, eso es lo fundamental.

Cuando se habla de la Verdad, surgen muchas ideas, muchos preconceptos. La Verdad, mis caros hermanos, está más allá de las ideas y de los preconceptos; la Verdad es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será, la Verdad es lo desconocido de instante en instante, no es del tiempo y está más allá de la mente. Pero mientras la Conciencia esté embutida entre la mente, mientras esté enfrascada en la mente, no podrá conocer la Verdad. Así pues, mis caros hermanos, quiero que comprendan bien ustedes la necesidad de independizarse de la mente, de no ser más esclavos de los razonamientos, de los preconceptos, de los prejuicios, de las ideas, del tiempo; quiero que comprendan que la verdad no pertenece al campo de la razón.

Gurdjieff exalta la razón objetiva, distingue dos clases de razón: la subjetiva y la objetiva. Yo francamente disiento en ese sentido de Gurdjieff, conceptúo que la razón nunca es objetiva, siempre es subjetiva. Cree Gurdjieff que el instinto se desenvuelve en razón; esto es un concepto un poco equivocado, porque el instinto permanece siempre siendo instinto. El centro instintivo es normal en cada criatura, lo tiene todo ser viviente, decir que se desenvuelve, que evoluciona, que se convierte en razón objetiva, es absurdo. Ciertamente, mis caros hermanos, la razón es propia de la mente y la mente es demasiado pesada y torpe, es un elemento muy pesado, muy torpe.

Uno jamás podría convertirse, por ejemplo, en un investigador de los mundos superiores de Conciencia Cósmica si antes no se ha libertado de la mente. Los grandes investigadores de los mundos superiores trabajan en ausencia de la mente y así es como pueden ellos estudiar los Registros Akashicos y conocer la historia de la Tierra y de sus razas. Mientras uno no se ha independizado de la mente, no puede tampoco estudiar los Registros Akashicos de la Naturaleza y del Cosmos, mientras uno no se haya independizado de la mente, está preso y lo grave es que uno no se da cuenta de que está preso, cree que es libre pero no hay tal, está preso, formalmente preso; uno viene a conocer la verdadera libertad cuando se libera de la mente. Mucho se habla de la libertad, pero la auténtica libertad únicamente se consigue cuando uno se libera de la mente.

Todas las escuelas de pensamiento nos enseñan a vigorizar la mente; todas nos dicen que hay que desarrollar la fuerza del pensamiento, que aquel que aprende a manejar la fuerza del pensamiento va con seguridad al triunfo (como el arco) como la flecha, el arco del viejo arquero, eso es puro sofisma, eso es pura sofistería barata que a nada conduce, porque entre más vigorice uno la mente, es más fuerte la prisión; quien se propone desarrollar la fuerza mental se convierte en un mago negro. No es la fuerza mental lo que uno necesita desarrollar, lo que uno necesita desarrollar es la fuerza determinativa de la Naturaleza. Esa es una fuerza superior a la fuerza mental. Y ¿cuál es la fuerza determinativa de la Naturaleza? Esa fuerza determinativa es la energía creadora del Tercer Logos y es infinitamente superior a la fuerza de la mente, con ella pueden realizarse verdaderos milagros y maravillas. La mente es demasiado pesada, mis caros hermanos, es una verdadera cárcel con todos sus vicios.

Se teme al Vacío Iluminador; los tenebrosos son personas de buenas intenciones que quieren salvarnos, porque dicen que nos vamos a precipitar cada uno de nosotros al vacío. Ellos le temen al Vacío Iluminador, dicen que vamos hacia nuestra propia destrucción; eso dicen porque ellos no quieren la desintegración del Ego y nos tientan con el propósito de salvarnos, son equivocados sinceros, pero al fin y al cabo son equivocados. Para ellos es inconcebible que nosotros nos libertemos de la mente, ellos no quieren libertarse de la mente jamás, ellos están bien presos y no anhelan su libertad; nosotros sí queremos la libertad.

Incuestionablemente, mis caros hermanos, hondas reflexiones nos dicen que poco a poco debemos ir acercándonos hacia eso que es la Verdad Absoluta. En alguna ocasión decíamos, refiriéndonos a esa ara que está en el centro del templo y ahora lo repetimos, que aquí solamente tenemos percepciones subjetivas, que nunca vemos un cuerpo entero, completo, pues solamente vemos caras, ángulos, superficies. Poniendo por ejemplo esa ara, ¿quién la ve completa? Vemos ángulos, eso es todo, vemos superficies, caras, etc., pero ¿alguno acaso la está viendo completa, por dentro, por fuera y en el centro? Aquí, en el mundo físico, parece increíble, no vemos los cuerpos físicos; únicamente vemos las imágenes de los cuerpos físicos y eso en forma subjetiva, incompleta, jamás en forma íntegra. En el mundo de Atman vemos esa Ara ya no en forma incompleta sino completa, es decir, ya no en forma subjetiva, sino objetiva; sabemos exactamente cuántas moléculas tiene, qué número de átomos la componen, porque el mundo de Atman, el mundo del Espíritu, es ciento por ciento matemático, es la región de los números; más tampoco allí hemos llegado todavía a la Verdad Absoluta. La verdad sobre esa Ara tampoco la llegamos a conocer absolutamente en el mundo de Atman el Inefable, sólo si caemos en el Vacío Iluminador, más allá de Atman el Inefable. En el Gran Vacío, pues, nos acercamos a la Gran Verdad, pero el mismo Vacío Iluminador tiene un centro de gravitación, me refiero al Sol Sagrado Absoluto. En el Absoluto Sagrado Solar es donde venimos a conocer la Verdad Absoluta sobre esa Ara, la Verdad Absoluta sobre el Universo, la Verdad Absoluta sobre las cosas, sobre todo lo que es, sobre todo lo que ha sido, sobre todo lo que será.

Mas no es posible llegar al Sagrado Sol Absoluto con la mente, para llegar al Sagrado Sol Absoluto tenemos que independizarnos de la mente. En el Sagrado Sol Absoluto la Esencia percibe las cosas tal como son en sí mismas, venimos a conocer la verdad de todas las cosas, sólo en el Sagrado Sol Absoluto venimos a conocer la Verdad en su forma íntegra, completa, unitotal.

Todo Universo, mis caros hermanos, tiene su Sagrado Sol Absoluto. Este Sol que nos alumbra, que nos da la vida, no lo es todo, tras él hay algo más grandioso: el Sol Central, el Sagrado Sol Absoluto, y todos los sistemas solares del Infinito, cada uno tiene su Sagrado Sol Absoluto, y todo el conjunto de soles sagrados es lo que constituye el Protocosmos. ¿Por qué se le llama Protocosmos? Porque del sol Sagrado Absoluto, de cada sistema solar, emana la vida del mismo. Concretémonos al sistema solar de Ors, que es nuestro sistema. El Sagrado Sol Absoluto emanó de sí mismo al Gran aliento, eso que Gurdjieff llamó el Okidanok Omnipresente, Omnicomprensivo, el Incesante Hálito Eterno para sí mismo profundamente ignoto, como dijo Helena Petronila Blavatsky. De ese Gran Aliento emana, a su vez, el Santo Triamazikano, es decir, la Trimurti Divinal, o sea las tres fuerzas primarias del Universo: Brahma, Vishnu y Shiva.

El Okidanok Omnipresente, con todo y ser el creador de los mundos, no queda embotellado o enfrascado en los mundos que constituyen el sistema solar, no queda definitivamente involucrado en ellos; queda libre y emana de sí mismo, para su manifestación completa, a Brahma, Vishnu y Shiva, es decir, al Primero, Segundo y Tercer Logos. Del Logos emana la siguiente Trimurti: Atman, Budhi y Manas, y de esa Trimurti emana la Esencia que está enfrascada en cada uno de nosotros. Pero todo en el fondo viene del Sagrado Sol Absoluto; llegará el día en que las Mónadas recojan su Esencia para volver al Okidanok Omnipresente, Omnipenetrante y al Sagrado Sol Central; de manera que la Trimurti Sagrada emana del Okidanok y vuelve al Okidanok. Durante la manifestación trabajan activamente, independientemente, cada uno de los factores de la Trimurti; al concluir la manifestación, los tres factores se integran en el Okidanok y este vuelve al Sol Absoluto. En otras palabras, diríamos que del Sol Sagrado Absoluto emana el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y de esta Santa Trimurti emanan todos los Espíritus, todas las Esencias, todo lo que es, todo lo que ha sido, todo lo que será. Terminada la manifestación, toda Esencia, todo principio vuelven a la Santa Trimurti y la Santa Trimurti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, vuelven al Sagrado Sol Absoluto.

Así pues, entendido todo esto, mis caros hermanos, vemos que la Verdad Absoluta está en el Sagrado Sol Absoluto. Mas no es posible que la mente llegue al Sagrado Sol Absoluto; ella no puede conocer todo jamás; la mente es, pues, un obstáculo para la comprensión, para la percepción o para la experiencia de la Verdad.

Si nos hacemos fuertes en la meditación, podemos llegar a experimentar la Verdad, pero debemos hacernos fuertes en la meditación, tenemos que aprender a lograr el Vacío Iluminador, es decir, independizarnos de la mente, tenemos que aprender a lograr el Vacío Iluminador. Al Vacío Iluminador no entra la mente, entra la Esencia, pero no la mente; quien logra experimentar el Vacío Iluminador, se acerca al Sagrado Sol Absoluto.

Mas una cosa es llegar a experimentar el Vacío Iluminador y otra cosa es realizar en nosotros mismos ese Vacío Iluminador. Alguien puede haber experimentado el Vacío Iluminador y sin embargo, no haberlo realizado en sí mismo. Experimentarlo es una cosa, auto-realizarlo es otra. Nosotros necesitamos auto-realizar dentro de nosotros mismos el Vacío Iluminador; sólo así podremos llegar algún día al Sagrado Sol Absoluto; de allí venimos y allí debemos volver.

Cuando amaneció la Aurora de la Creación, lo primero que brotó de entre las entrañas del Espacio Abstracto Absoluto, fue el Sagrado Sol Absoluto, y cuando llegue la Noche Profunda, el Sagrado Sol Absoluto habrá recogido todas sus Esencias, principios y fuerzas, para sumergirse otra vez entre el seno del Espacio Abstracto Absoluto. Lo primero que viene a la Creación es el Sagrado Sol Absoluto; lo último que se retira de la Creación es el Sagrado Sol Absoluto. El viene a la Creación, El vuelve al Absoluto; muy pocos conocen todo esto, raros son los que entienden, pero hay necesidad de saber cuál es la meta, hacia dónde debemos dirigirnos, incuestionablemente esa es la meta, hacia allá debemos dirigirnos.

Necesitamos trabajar intensamente y comprender cada vez más la necesidad de libertarnos de la mente, por eso es indispensable practicar la meditación diariamente. Estamos acostumbrados a estar razonando sobre una cosa, sobre otra, nunca tenemos la mente quieta, cuando no estamos pensando en esto, estamos pensando en aquello, jamás tenemos la mente quieta y en silencio.

Si queremos independizarnos de la mente, debemos cultivar la meditación. Es difícil llegar a la quietud y el silencio de la mente, pero no imposible; el proceso del pensar, puede ser agotado, todo el desfile de pensamientos, emociones, tienen comienzo, tienen fin. Cuando nosotros estamos intentando llevar a la mente al silencio y a la quietud durante la meditación, pues surgen muchos deseos, pensamientos, etc., pero ese desfile tiene su principio y tiene su final, lo importante es llegar a ese final, es obvio que cuando llegamos a tal final, la mente queda quieta y en silencio, y eso está bien claro. Cuando la mente está quieta, cuando la mente está en silencio, la Esencia que es lo mejor que tenemos dentro se escapa y entra en lo Real y entonces viene la experiencia de la Verdad.

Pero necesitamos llegar a esa quietud y a ese silencio, para que la Esencia, la Conciencia que está prisionera, logre emanciparse, solo así podremos llegar a experimentar lo que es la Verdad. Pero por medio del razonamiento, del análisis, de las conclusiones, de los silogismos, jamás podremos llegar a experimentar la Verdad, cada uno de nosotros tiene que llegar a experimentar por sí mismo y se puede experimentar por sí mismo, en forma directa, cuando nos independizamos de la mente.

Es necesario que practiquemos diariamente la meditación, dediquemos siquiera una hora diaria a la meditación. Cuando la mente está quieta por dentro, por fuera y en el centro, entonces adviene el Tao, lo Real, la Verdad, pero la razón nunca puede descubrir la Verdad, la meditación sí, porque durante la meditación la Conciencia se emancipa para descubrir la Verdad, para experimentarla en forma directa. Cuando uno conoce la Verdad, la Verdad lo hace libre, pero la Verdad no se conoce por medio de silogismos ni de prosilogismos. Uno sabe que el fuego quema, si mete el dedo en la llama siente el dolor, quema; así, la Verdad, uno sabe que es la Verdad cuando la experimenta directamente, antes solamente tiene uno teorías, preconceptos, ideas, prejuicios, opiniones sobre la Verdad, pero no la ha experimentado directamente; se hace necesario experimentarla, y eso es posible a través de la meditación de fondo.

Ahora bien, hay que saber que la mente tiene 49 niveles subconscientes. Muchas veces puede quedar la mente sin razonamiento de ninguna especie en la zona meramente superficial, intelectiva, y sin embargo no experimentar nosotros nada nuevo. ¿Qué ha pasado en ese caso? Que la quietud se ha hecho tan solo en el nivel meramente superficial, entonces debemos ahondar más en sí mismos, bucear en nuestras propias profundidades hasta alcanzar un segundo nivel, comprender los errores que hay ahí, retar a la mente en esas regiones, para que nos diga qué es lo que busca, qué hace ahí, qué es lo que quiere, hacer comprender a la mente en tales regiones sus errores, y al fin queda la mente quieta en un segundo nivel. Mas si no viene iluminación de ninguna especie, es porque continúa el torbellino, el huracán, la lucha, en los niveles más profundos. La meditación nos permitirá ahondar más en sí mismos, descender en nuestros propios infiernos atómicos, bajar a través de los 49 niveles del subconsciente, hasta conseguir que la mente quede quieta en forma íntegra, unitotal. Así mis caros hermanos, así es como venimos a experimentar lo Real, así es como la Esencia puede escaparse para experimentar lo Real. Son terribles las disciplinas que se necesitan para podernos libertar de la mente, no es posible la experiencia de la verdad, sin habernos libertado del entendimiento.

Se necesita fe, sí, mucha fe, no solamente la fe consciente, sino hasta la fe… siempre hay necesidad de la fe, porque habiendo fe, es posible hacer Auto-Conciencia en nosotros mismos. Si no hay fe, la posibilidad de avivar la Auto-Conciencia disminuye en un noventa y nueve por ciento, se necesita pues la fe. ¿Cómo podría desarrollarse la Auto-Conciencia en forma objetiva, clara y patente si falta la llamarada de la fe? Recordad hermanos, que el escepticismo es para los mediocres, para los demoníacos y para los perversos, los Hombres verdaderos, los Hombres superiores, siempre fueron hombres de fe. El mediocre, es siempre escéptico y perverso además; y ¿qué es el escepticismo en el fondo? Sueño profundo de la Conciencia. Cuando la Conciencia despierta, el escepticismo se acaba, se desvanece, como se desvanece un sueño al despertar nosotros cada mañana, deja de existir el escepticismo cuando la Conciencia despierta; el escepticismo no es más que un producto del sueño de la Conciencia. Se hace necesario pues, avivar la llama de la fe, para poder vivificar la Auto-Conciencia, para educirla rápidamente, para evaluar nuestra misma existencia personal.

Los seres humanos aquí en la Tierra, realmente están totalmente… no saben cumplir con el deber cósmico de su existencia, existe un deber cósmico al cual bautizara Gurdjieff con el deber Parlock del Ser. Nosotros necesitamos cumplir con nuestro deber cósmico y hacernos auto-conscientes, plenamente auto-conscientes de todas aquellas impresiones que llegan a los cinco cilindros de la máquina orgánica. Ya sabemos nosotros que el primer cilindro de la máquina es el intelectual, necesitamos hacernos auto-conscientes, completamente auto-conscientes de toda información que llega a la mente. Ya sabemos que el segundo cilindro es el emocional, necesitamos hacernos auto-conscientes de cada emoción. Necesitamos hacernos auto-conscientes del centro del movimiento, ya sabemos que los saltos, todo movimiento pertenece a tal centro. Necesitamos hacernos auto-conscientes de todas esas vibraciones que llegan al centro instintivo, hacernos auto-conscientes de nuestros propios instintos en acción. Necesitamos hacernos conscientes de nuestras actividades sexuales, saber transmutar nuestra energía creadora, saberla auto-utilizar para la realización íntima del Ser. Hacernos conscientes de todas las impresiones que nos llegan a los cinco cilindros de la máquina, si lo hacemos así, si procedemos así, desarrollamos las facultades de profecía, clarividencia, clariaudiencia, etc., si no lo hacemos así, continuamos con la Conciencia dormida.

Ha llegado la hora de reflexionar. No es posible subir, sin antes haber bajado. Quien quiera subir en el terreno de la meditación, acceder al Samadhi, penetrar en las regiones más inefables en el Cosmos, debe bajar dentro de sí mismo, a todos y cada uno de los niveles del subconsciente, eso es posible durante la meditación, con la mente quieta y en silencio, eso es todo. La Esencia se escapa tranquila para experimentar lo Real, para conocer la Verdad; en ausencia de la mente, podemos conocer maravillas, vivenciar las grandes realidades.

Nuestro planeta Tierra, mis caros hermanos, está demasiado materializado y metalizado, aquí las gentes sólo se preocupan por cosas materiales. Una noche, decidí meter mi cuerpo físico en estado de jinas, meterlo sí, dentro de la Cuarta Vertical, dentro de la Cuarta Coordenada y viajar con él hacia un lugar determinado, necesitaba entrevistarme personalmente con un grupo de hermanos y Maestros provenientes de otra galaxia, viajeros inter-galácticos. Por cierto, que aquel grupo me estaba esperando, ellos, con sus cuerpos físicos, dentro de la Cuarta Coordenada, y yo también con mi cuerpo físico, dentro de la Cuarta Coordenada, tomamos asiento para platicar junto a una gran dama (?) o nave. En nombre de la congregación habló una dama adepto, una anciana venerable, me dijo: “si colocamos nosotros tal planta xx, junto a una planta aromática, vemos que la planta que no es aromática queda impregnada con la planta que es aromática, lo mismo sucede con los mundos”. Me dijo: “en el espacio infinito, aquellos mundos que en el pasado marcharon mal, que en el presente han andado mal, terminan saturándose, impregnándose —me dijeron— con la radiación, con la espiritualidad de los mundos vecinos, mundos que se habían considerado fracasados, al fin triunfaron porque fueron impregnados con las radiaciones superiores de los mundos vecinos, pero, hemos llegado aquí, al planeta Tierra y nos damos cuenta de que este mundo es distinto, de que este planeta es una excepción, de que no se ha impregnado con las radiaciones espirituales de los mundos vecinos, estamos extrañados, ¿qué sucede en este mundo?” Mi respuesta fue: “Este mundo es una equivocación de los Dioses”, o para ser más claro, dije: “Lo que sucede aquí es el Karma de los mundos, por el Karma de los mundos está pasando lo que está pasando”. Ellos estuvieron de acuerdo, después me llevaron al planeta Marte, lo miraron como algo insignificante, como si les dijera a ustedes que me dieran un “aventón” en automóvil de aquí a Xochimilco, para ellos, Marte está aquí nomás, en pocos minutos se llega, le dije: “soy escritor y necesito trabajar para la humanidad, escribir para millones de seres humanos”.

Fui a traer esa cultura, a la Tierra de otros mundos, por estar hablando así, mis palabras se complementaron con lo que ellos me plantearon: “En el camino iremos hablando”, es claro, lo entendí todo, más tarde les tengo que dar la tercera parte de este mensaje a la humanidad. Para aquellos días me había yo aislado un poco, tendré que ir a morar allá a una montaña y seré entonces llevado a otros mundos, a otras galaxias, con el propósito de escribir para entregar la tercera parte del mensaje, que será una enseñanza extraordinaria, sobre cosmogénesis, sobre leyes cósmicas, sobre antropogénesis, que no está escrito… Doctrinas de los mundos, sobre las que jamás se ha hablado, esa será la tercera parte del mensaje, eso será mucho más tarde, no ahora, demoro un poco, pero se entregará, ¿con qué objeto? Con el objeto de que los millones de seres humanos que pasen a leer esos libros, atraigan esas fuerzas cósmicas de los otros mundos, para que con ellas se sature el planeta Tierra, se impregne, llegue por sí mismo a impregnar, hay que hacerlo impregnar con la cultura de otros mundos, y eso solamente es posible dirigiendo la mentalidad de los millones de seres humanos hacia esos otros mundos.

La Gran Mente se convierte en un magneto que atrae las radiaciones de otros mundos, no quiero decirles que la mente sea la que viene a salvarles, sino dirigir la inteligencia de todos hacia otros mundos, para atraer radiación de los otros mundos, radiación que está más allá de la mente; y así, solamente así, mis caros hermanos, saturando al planeta Tierra, es posible que lográramos salvarlo. Por lo menos se va a hacer un intento, si fracasamos en este intento, ya no es culpa de las jerarquías; pero se hará el intento y se le entregará a la humanidad una doctrina superior para la era de Acuario, una cultura, y aquella enseñanza irá acompañada de hechos, de demostraciones, porque es obvio que al ser llevado a otros mundos, de aquellos, traeré cosas, animales, plantas, libros, pruebas, etc., para demostrarle a los científicos la realidad de la vida en otros planetas. Hablaremos pues con ellos, y con demostraciones, hechos concretos, pondremos sobre la mesa de los científicos, cosas que no existen en el planeta Tierra, objetos, plantas, minerales, etc., acompañado esto, de la doctrina de otros mundos de orden superior. Eso fue lo que me informaron los hermanos de otra galaxia. Aquellos seres, aquellas personas, aquellos maestros, usan a la mente como un instrumento de expresión para el mundo físico o para los mundos suprasensibles, pero ellos, en sí mismos, están independizados de la mente, conocen la Verdad, la experimentan, la viven, no son esclavos de la mente, no están atrapados por el raciocinio, se mueven bajo el impulso del Espíritu y son geniales en el sentido más completo de la palabra, geniales.

Así pues, estamos entrando en Acuario, necesitamos hacer estremecer este mundo, este planeta con las irradiaciones de otros mundos, con una cultura de orden superior, necesitamos fundar una nueva civilización, cueste lo que cueste.