Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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055 EL MAESTRO HABLA SOBRE LA PROYECCIÓN DE LA MENTE

CONFERENCIA PERTENECIENTE A UNA RECOPILACIÓN ANTERIOR AL 5º EVANGELIO:

CAPÍTULOS 23 A 27 DE “TRANSFORMACIÓN RADICAL”

NÚMERO DE CONFERENCIA:055

FUENTE EN AUDIO:SE DA POR PERDIDA

FECHA DE GRABACIÓN:1972/??/??

LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:ANTIGUA TRANSCRIPCIÓN

FUENTE DEL TEXTO:1ª EDICIÓN DE “TRANSFORMACIÓN RADICAL”

EL MAESTRO HABLA SOBRE LA PROYECCIÓN DE LA MENTE

Cuando el Maestro terminó de comer el helado y el lustrabotas o engrasador de calzado se marchó, cuando ya quedamos de nuevo solos en la banca, el Maestro miró hacia el cosmos infinito, suspiró y luego mirándonos fijamente con un profundo sentido de amor a sus discípulos, comenzó diciendo:

“Bueno, voy a hablar hoy aquí en este parque Alameda de México D. F., algo que es muy importante; quiero referirme enfáticamente, a la cuestión de los sueños.

Ha llegado la hora de ir al fondo de esta cuestión: Considero que lo más importante, es dejar de soñar. Los sueños en realidad, no son más que meras proyecciones de la mente y por lo tanto son ilusorios, no sirven.

Es precisamente el EGO quien proyecta sueños y obviamente esos sueños resultan inútiles; nosotros necesitamos transformar al subconsciente en consciente.

Nosotros necesitamos eliminar radicalmente, no solamente los sueños, sino la posibilidad de soñar y eso es algo grave; es incuestionablemente que tal posibilidad existe mientras existan elementos subjetivos dentro de nuestra psiquis.

Necesitamos una mente que no proyecte, necesitamos agotar el proceso de pensar. La mente proyectista, proyecta sueños y estos son vanos e ilusorios.

Cuando yo digo, mente proyectista, no estoy refiriéndome a los meros proyectos como los que hace un ingeniero que traza o proyecta los planos para un edificio, un gran puente o una carretera, no, cuando hablo de mente proyectista quiero referirme a todo animal intelectual.

Es claro que el subconsciente siempre proyecta; no solamente casa, edificios o cosas por el estilo, no: Aclaro: proyecta sus propios recuerdos, sus propios deseos, sus propias emociones, pasiones, ideas, experiencias, etc., etc., etc.

La mente proyectista repito, proyecta sueños y es claro que mientras el subconsciente exista, existen las proyecciones; cuando el subconsciente concluye, cuando se ha transformado en consciente, las proyecciones concluyen, ya no pueden existir, desaparecen.

Si queremos nosotros llegar a la auténtica iluminación, es necesario y urgente dijéramos, transformar al subconsciente en consciente; indubitablemente tal transformación sólo es posible aniquilando al subconsciente.

Pero el subconsciente es el EGO, entonces hay que aniquilar al EGO, al YO, al MI MISMO, al SÍ MISMO, así es como se transforma el subconsciente en consciente, necesita dejar de existir el subconsciente para que en su lugar venga la conciencia objetiva, real y verdadera.

En otros términos quiero decir, que mientras exista cualquier elemento subjetivo por insignificante que éste sea dentro de nosotros mismos aquí y ahora, la posibilidad de soñar continúa; más cuando termina cualquier elemento subjetivo, subconsciente, por insignificante que este sea, cuando ya no quede en nuestra psiquis ningún elemento subconsciente, el resultado es, la conciencia objetiva, la iluminación auténtica y verdadera.

Un individuo que posea conciencia objetiva, un individuo que haya eliminado el subconsciente, vivirá en los mundos suprasensibles completamente despierto y mientras su cuerpo duerme en la cama, él se moverá en los mundos suprasensibles a voluntad, viendo, oyendo y palpando las grandes realidades de los mundos superiores.

Una cosa es andar uno en los mundos hipersensibles con la conciencia objetiva, es decir despierto y otra cosa es andar uno allí en esas regiones en estado subjetivo, subconsciente, proyectando sueños.

Vean ustedes qué diferencia tan grande existe, entre el que ambula por esas regiones proyectando sueños y el que vive allí sin hacer proyecciones con la conciencia completamente despierta, iluminado, en un estado de superexaltada vigilia.

Obviamente este último verdaderamente es un iluminado y puede si así lo quiere, investigar los misterios de la vida y de la muerte y conocer todos los enigmas del universo.

Hay cierto autor por ahí que dice que, los sueños no son más que las ideas disfrazadas y si eso es así, podemos nosotros aclarar un poco más la cuestión diciendo: Son proyecciones de la mente, porque esas ideas disfrazadas se proyectan mentalmente y he ahí los sueños; por lo tanto son falsos y vanos.

Pero quien vive despierto, ya no sueña. Nadie podría vivir despierto sin haber muerto en sí mismo, sin haber aniquilado el EGO, EL YO, EL MI MISMO.

Por eso es que quiero que todos los Hermanos se preocupen más por la desintegración del EGO, porque sólo así, desintegrando esa terrible legión, podrán quedar despiertos radicalmente.

Indubitablemente, no es tan fácil eliminar elementos subjetivos; los hay y muy variados. Esta eliminación se procesa en forma didáctica, poco a poco; pero conforme una va eliminando tales elementos, la conciencia se va objetivizando y cuando la eliminación ha sido absoluta, la conciencia ha quedado totalmente objetivizada, despierta, entonces la posibilidad de soñar ha terminado, ha concluido.

Los grandes adeptos de la Fraternidad Universal Blanca, no sueñan; poseen conciencia objetiva, la posibilidad de soñar para ellos ha desaparecido y los encuentra uno en los mundos superiores en estado de vigilia intensificada, totalmente iluminados, dirigiendo la corriente de los innumerables siglos, gobernando las leyes de la Naturaleza, convertidos en Dioses que están más allá del bien y del mal.

Se hace pues indispensable comprender esto a fondo y para sintetizar mejor, para que todos puedan sacar un resumen exacto, quiero decirles lo siguiente:

PRIMERO: El subconsciente es el mismo Ego, aniquílese el EGO y la conciencia despertará.

SEGUNDO: Los elementos subconscientes son elementos infrahumanos que cada cual lleva adentro, destrúyanse y toda posibilidad de soñar concluirá.

TERCERO: Los sueños son proyecciones del EGO y por lo tanto no sirven.

CUARTO: El EGO es mente.

QUINTO: Los sueños son por ende, proyecciones de la mente.

SEXTO: Esto deben Ustedes anotarlo con mucha atención: Es indispensable no proyectar.

SEPTIMO: No solamente se proyectan cosas para el futuro, constantemente vivimos proyectando las cosas del ayer.

OCTAVO: También se proyectan toda clase de emociones presentes, morbosidades, pasiones, etc., etc., etc.

Las proyecciones de la mente son pues infinitas y por lo tanto las posibilidades de soñar son infinitas; ¿cómo podría considerarse iluminado a un soñador? Obviamente el soñador no es más que soñador, nada sabe sobre la realidad de las cosas, sobre eso que está más allá del mundo de los sueños.

Es pues indispensable que nuestros Hermanos del Movimiento Gnóstico se preocupen por despertar para lo cual se requiere que se dediquen de verdad a la disolución del YO, del EGO, del Mí mismo, del sí mismo; que sea esa su principal preocupación…

Conforme vayan muriendo en sí mismos, la conciencia se irá volviendo cada vez más y más objetiva y las posibilidades de soñar irán disminuyendo en forma progresiva.

Meditar es indispensable para comprender nuestros errores psicológicos; cuando uno comprende que tiene tal o cual error o defecto, puede darse el lujo de eliminarlo, tal como lo enseñé en mi obra titulada «EL MISTERIO DEL AUREO FLORECER».

Eliminar tal o cual error, tal o cual defecto psicológico, equivale a eliminar tal o cual agregado Psíquico, tal o cual elemento subjetivo dentro del cual existe las posibilidades de soñar o de proyectar sueños.

Cuando uno quiere eliminar un defecto, un error, un agregado psíquico, debe primero comprenderlo, pero Hermanos: No basta comprender únicamente, hay que ir algo más hondo, más profundo; es necesario capturar el hondo significado de aquello que uno ha comprendido y solamente puede lograr esa captura, a través de la meditación de fondo, profunda, muy íntima…

Aquel que ha capturado el hondo significado de lo que ha comprendido, está en posibilidad de eliminar. Eliminar agregados psíquicos es urgente, agregados psíquicos y defectos psicológicos en el fondo son lo mismo; cualquier agregado psíquico no es más que la expresión de un defecto de tipo psicológico…

Que hay que eliminarlos, eso es claro; pero primero tenemos que haberlos comprendido y también haber capturado su honda significación.

Así es como vamos muriendo de instante en instante, solo con la muerte adviene lo nuevo; algunos quieren estar despiertos en el astral, en el mental, etc., pero no se preocupan por morir y lo más grave es que confunden a los sueños con las verdaderas experiencias místicas…

Una cosa son los sueños que no son más que simples proyecciones del subconsciente y otra cosa son las experiencias místicas reales; cualquier experiencia mística auténtica, exige el estado de alerta y conciencia despierta…

Yo no podría concebir experiencias místicas con conciencia dormida; así pues la experiencia mística real, verdadera, auténtica, sólo adviene cuando objetivizamos la conciencia, cuando estamos despiertos.

Reflexionen nuestros hermanos profundamente en todo esto; que estudien nuestra obra «EL MISTERIO DEL ÁUREO FLORECER», que se preocupen por morir de momento en momento, sólo así lograrán realmente la objetivización total de la conciencia, eso es todo por ahora en esta plática”.

En esos momentos en que el Maestro terminaba de hacernos tan maravillosa explicación sobre las proyecciones de la mente, despertar de la conciencia, etc., se me ocurrió hacerle una pregunta en momentos en que una muchedumbre corría como locos a tomar un automotor, así: “Maestro, todas aquellas muchedumbres que corren allá como locos, ¿van dormidos? ¿Van proyectando? ¿Van soñando? ¿Van enajenadas de sí mismas?”.

“Ciertamente esas gentes que van en tropel corriendo, van soñando; no es necesario que sus cuerpos estén acostados en la cama, roncando y a media noche para estar soñando.

Las gentes sueñan aquí mismo en carne y hueso, así como las vé Usted corriendo como locas por la calle ambulando en ese constante ir y venir como máquinas sin tón ni són ni orientación alguna, así andan también en los mundos internos cuando el cuerpo físico está dormido en la cama, lo que sucede es que estas gentes que sueñan en la vida, que andan soñando así en el mal llamado estado de vigilia, que los vé uno dormidos soñando, cuando llega la hora en que su cuerpo físico duerme, abandonan tal vehículo y entran en los mundos suprasensibles llevándose a tales regiones sus propios sueños, es decir cada cual se lleva sus sueños en los mundos internos, tanto durante las horas en que el cuerpo duerme, como después de la muerte…

Las gentes mueren realmente sin saber cómo y entran en los mundos internos soñando y viven soñando y nacen sin saber a qué horas ni cómo y en la vida práctica andan soñando a todas horas.

No es pues extraño que las gentes caigan debajo de las ruedas de los automóviles, que cometan tantas locuras; esto se debe a que tienen la conciencia dormida, están soñando…

Dejar de soñar es indispensable; el que deja de soñar aquí y ahora, deja de soñar en cualquier rincón del Universo, anda despierto en todas partes, el que despierta aquí y ahora, despierta en el infinito, en los mundos superiores, en cualquier lugar del cosmos; lo que importa es despertar aquí y ahora, en este mismo momento en que estamos hablando, de instante en instante, de momento en momento”.

REFLEXIONES

Las gentes andaban hacia arriba y hacia abajo por los andenes del parque, mientras que el Maestro en forma sencilla y amena nos dictaba una hermosa conferencia sobre las proyecciones de la mente para conformar los sueños.

Mientras las gentes corrían en tropel a tomar sus vehículos hacia sus viviendas o lugares de origen residencial, nosotros disfrutábamos del mágico verbo del Maestro en una armoniosa plática esotérica; yo pensaba: “Si esta gente que deambula dormida en este parque, supieran que éste hombre sencillo que está a nuestro lado, es nada menos que el Gran Patriarca para el mundo, de la doctrina del Salvador del mundo y que es el enviado por la Venerable Logia Blanca a entregar el Mensaje y la sabiduría de las edades para salvar al que acepte la realización y quiera escapar del abismo”.

En los tiempos del Maestro Jesús ocurrió exactamente lo mismo, las gentes cruzaban a su lado para allá y para acá, sin embargo jamás supieron que tenían un Dios vivo dentro de su ciudad y cuando lo descubrieron, lo mataron; qué horrible es el EGO de las gentes, que monstruoso es el YO animal.

El Maestro con la sencillez de un niño miraba todo a su alrededor, con naturalidad, sin hacer alarde de su investidura Patriarcal ni de su Posición de Avatara de una Era, ni de Fundador y Director de un gigantesco Movimiento Mundial con millones de afiliados y simpatizantes en plan de estudios.

Realmente las gentes esperan que los Dioses y los Ángeles se manifiesten y lleguen a la ciudad en un automóvil descubierto último modelo, rodeado de policías y soldados armados hasta los dientes, con tanques de guerra atrás y aviones de guerra por encima y que luego desde el mejor hotel de la Ciudad haga declaraciones y se suba a una tribuna y diga que él es un Ángel o un Dios que ha venido a cumplir una misión, para luego bajarlo a piedra, escarnecerlo, torturarlo y por último matarlo.

Qué instintos tan animalescos y bestiales los del hombre común y corriente que anhela matar y destruir a los Dioses, son dignos de piedad estas gentes que así piensan de los Grandes iniciados porque sólo les espera el llanto y el crujir de dientes allá en el mundo sumergido de donde ya no regresarán jamás, allá; pagarán todos sus anhelos bestiales y sus instintos y delirios de grandeza.

Jamás podrían imaginar las gentes de aquel parque central en México Ciudad Capital, que tenían con ellos nada menos que al profeta de esta nueva Era de Acuario para el mundo entero y que aunque los intelectuales de tipo inferior quieran eclipsar los méritos del Gran Maestro Samael, su obra hablará por sí sola y sus 60 libros escritos y esparcidos por el mundo dan fiel testimonio de sus valores indiscutibles espirituales, sociales y científicos.

Yo pensaba en todo esto, analizaba la indiferencia del mundo hacia los enviados de Dios, la tibieza y frialdad de la humanidad con la sabiduría de los profetas en todos los tiempos y ahora no es una excepción, porque son los mismos EGOS con otros cuerpos, los que siguen despreciando la sabiduría divina, por seguir las debilidades del mundo y los desperdicios de la naturaleza, realmente la humanidad se contenta con lo más bajo, con lo más insípido y repugnante que es el error, el delito, el defecto, el vicio, etc.

Pero ¿cómo hacer entender esto a los hombres? ¿cómo mostrarles el error de sus embelesos? Si ni el Mismo Cristo encarnado, pudo convencer a la bestia humana de que Dios no se manifiesta a través de un caballo, ni de un árbol, ni de un objeto muerto; Dios se manifiesta siempre a través de un hombre perfecto que haya logrado la Realización a fondo.

Si el Mismo Cristo que resucitó muertos, que curó y limpió leprosos y que hizo toda clase de Milagros, no logró sacar al hombre del estado animalesco y bestial de odio, codicia, lujuria, envidia, fornicación, orgullo, adulterio, crimen, robo, etc., etc., etc., mucho menos lograremos hacerlo ahora cuando el materialismo está infectando, apestando las mentes jóvenes con el hecho de borrar de su entendimiento el respeto a la vida y la existencia de Dios.

Si los hombres aceptaran la sabiduría del Gran Avatara de Acuario Venerable Maestro Samael Aun Weor, de hecho se terminarían las guerras, cesaría el crimen, se acabaría el delito, se implantaría la regulación científica de la familia y vendría la regeneración del ser humano en todos sus aspectos…

Desgraciadamente la humanidad va de mal en peor y todos los esfuerzos que se han hecho por salvar al hombre del error, han fracasado; ya todo está perdido, la forma humana desenfrenada en su marcha acelerada hacia el delito, el error y el defecto, no atiende, no acepta nada que venga de Dios con visos de salvación.

Sólo un pequeño grupito de seres humanos buscan el cumplimiento de las Leyes cósmicas y naturales y se someten al cumplimiento de los Mandamientos divinos (bestia humana es aquél que asesina a su prójimo y que causa daño a sus semejantes sin el menor enfado y sin sentir amor por nadie ni por nada) sólo saliendo del estado bestial, podrá el ser humano entender y reconocer aquellos iluminados que vienen en representación de Dios a enseñamos los profundos Misterios de la vida y de la muerte.

De todas maneras la enseñanza la da el Maestro para todo el mundo, cada cual puede elegir su propio camino libremente y por eso estas gentes del parque y de todo el mundo andan dormidas porque han elegido el camino del embeleso, el camino de los placeres del mundo que adormece las mentes hasta la muerte y más allá de la muerte.

Mientras yo hacía estas reflexiones, el Maestro conversaba con su secretario, Don Rafael Ruiz Ochoa y hacían planes de trabajo a desarrollar en el futuro.

De pronto el Maestro con su mirada profunda de amor y compasión por sus discípulos, me dijo: “Creo que es hora de marchar a casa mi estimable Hermano Efraín”. -“Sí Maestro creo que ya es hora de irnos”; en efecto nos despedimos del secretario Señor Ruiz Ochoa y nos dirigimos a casa, cuando ya el cielo de México comenzaba a oscurecer.

VAMOS AL DESIERTO DE LOS LEONES

Ocho días después llegaban a casa del Maestro tres Hermanos Gnósticos a invitarme al desierto de los Leones donde había un templo elemental… yo que nada sabía de tal templo y queriendo investigar, acepté gustoso dicha invitación después de consultar al Maestro.

Uno de los Hermanos tenía un automóvil y de hecho lo utilizamos para realizar el viaje hasta el lugar donde ellos habían ido con anterioridad a realizar varios ejercicios; yo desde luego esperaba llegar a un arenal, a una porción de tierra sin vegetación, sin agua, tal como es un desierto, pero no sabía el por qué de los Leones.

Nos internamos por una carretera que sale de la Ciudad de México hacia un bosque de pinos y eucaliptos, con fuentes de agua que invitan a tomarla, por su color cristalino salida de las entrañas de la tierra con un sabor delicioso a pura naturaleza.

Llegamos a una bifurcación de carreteras, los Hermanos me invitaron a descender del auto y seguir a pié por dentro del bosque, por terreno semiplano; nos internamos en lo profundo del bosque y yo esperaba cruzarlo y salir al arenal, pero divisaba a lo lejos que el bosque continuaba con la misma belleza y frondosidad del lugar donde nos encontrábamos.

Aquel bosque maravilloso expedía perfumes deliciosos con olor a pura aroma de flores frescas, de variados colores, el rocío de las ramas parecían perlas preciosas colgadas de las hojas, dichas gotas cristalinas de rocío caían desgranadas al suelo al contacto con sus tallos verdes.

Los Gigantescos pinos centenarios, parecían centinelas silenciosos que vigilaban aquel paraje, celosos de ese paraíso de mágicos encantos, donde la vida se esconde sigilosa en la rapidez del tiempo y bajo el embrujo de la paz de la naturaleza.

No sé porqué llegamos a un lugar donde sentí tanta dicha, que mi alma se sintió regocijada dentro del follaje multicolor, un silencio místico abstracto arrullaba el ambiente delicioso que invitaba a la meditación y no resistí la tentación de manifestarle a mis compañeros, el místico recogimiento espiritual que sentía en aquel lugar de maravillas.

fue entonces cuando me dijeron que ese era el desierto de los Leones, el contraste de lo que yo esperaba, en mi imaginación creía que el Desierto de los Leones sería un arenal estéril y resultó un bosque majestuoso donde las aves del cielo cantaban sus himnos a la naturaleza y las aguas de los arroyos entonaban sus tonadas en su desfile hacia lo desconocido.

Mis compañeros Mexicanos, el Hermano Gnóstico Jefe de Ventas y experto en Publicidad, Arturo; y el Hermano Eduardo, arquitecto de profesión y la esposa de este último y mi persona; cuatro estudiantes de la Ciencia Gnóstica que buscábamos la comprobación de nuestras inquietudes; uno de ellos, Arturo de una gran capacidad investigativa esotérica nos invitó a iniciar nuestro trabajo místico.

Prendimos una barrita de incienso, tomamos posición para la meditación, todos hicimos el ejercicio preciso para iniciar nuestro ceremonial místico y de inmediato comenzamos el trabajo de la meditación… todo era silencio, no se escuchaba sino el cantar de las aves del cielo que en forma muy prudente y a mucha distancia, de vez en cuando se dejaban sentir agudos silbidos…

Sólo se sentía la vibración positiva del ambiente reinante en ese momento que venerables Jerarcas acudían a nuestro llamado, cada cual fue profundizando hasta que se borró de nosotros todo concepto de la existencia allí, de inmediato entramos en profunda meditación…

Yo recuerdo haber llegado a un hermoso templo de color amarillo oro, pero no logré entrar porque un pie que tenía lastimado me impidió realizar con éxito el ejercicio, pero guardé profundo silencio a fin de que mis compañeros pudieran realizar el experimento.

Por fin después de largo rato de meditación, todos regresamos a nuestro lugar, el Hermano Arturo, persona de toda nuestra confianza por sus conocimientos y experiencias, nos preguntó sobre el resultado de nuestra investigación; yo sólo dije que no había podido entrar a un hermoso Templo de color amarillo oro, por estar resentido de un pie…

El Hermano Eduardo narró su experiencia y por último el Hermano Arturo nos comunicó el resultado de sus investigaciones; realmente me sorprendió tanta belleza, pues hizo la mejor investigación de que hubiera escuchado, no la podemos narrar aquí por temor a ser profanada de cualquiera que no comprenda a qué nos estamos refiriendo, pero sólo sé decir, que el Cielo nos dá más de lo que nosotros míseros gusanos de la tierra merecemos.

La esposa de nuestro Hermano Eduardo también dijo que no había podido realizar su ejercicio en debida forma por factores psíquicos de fuerza mayor que le impidieron llevar a cabo su propósito.

Yo quedé encantado de aquel paraíso de la naturaleza enclavado en las goteras de la Ciudad de México; en verdad que este hermoso País Azteca, ha sido privilegiado en sus fundamentos geológicos, espirituales, sociales, culturales, etc. y la naturaleza lo ha mimado y consentido, pues yo le llamé, LA CIUDAD CONSENTIDA DE LOS DIOSES Y MIMADA DE LA NATURALEZA, me refiero al Distrito Federal por conocerlo prácticamente bien y al País por su leyenda y su historia.

Plenamente satisfechos de nuestra investigación, especialmente por la maravillosa experiencia del Hermano Arturo, comenzamos nuevamente a descender del elevado bosque que nada tiene de desierto ni tampoco de leones, pero si tiene mucha mágica belleza.

Llegamos de nuevo al vehículo, lo abordamos y nos dirigimos a casa del Maestro, llegamos y él como máxima autoridad nos indicó perfectamente lo que había comprobado el Hermano Arturo, además nos dió maravillosas enseñanzas sobre los templos elementales y los Maestros que a ellos concurren, pues el Maestro Samael conoce muy a fondo estos Misterios.

VAMOS A LAS PIRÁMIDES DEL SOL Y DE LA LUNA

Al día Domingo me dijo el Maestro: “¿Quieres ir a las Pirámides del Sol y de la Luna?”. Yo le contesté que con mucho gusto, pues mi mayor anhelo era andar para todas partes con el Maestro, marchamos pues a la Ciudad de los Dioses Teotihuacan, en compañía de la Maestra Litelantes, su hija Ipatía, su hija Isis y sus dos hijitos nietos del Maestro y el novio de Ipatía.

También fue con nosotros el hijo mayor del Maestro, Osiris, su Señora esposa y su pequeña hijita de brazos, todos muy felices fuimos a ese legendario lugar llamado “La Ciudad de los Dioses” donde en tiempos remotos desfilaran varias generaciones de místicas culturas serpentinas.

Yo quedé sorprendido al contemplar tanta belleza, dos gigantescas pirámides allí estacionadas como testimonio de una gran civilización pretérita, pues los aztecas fueron grandes iniciados en los Misterios Sagrados de la Serpiente, dirigidos por el Dios Quetzalcoalt.

En los alrededores de la Pirámide del Sol habían varios vendedores do collares, piedras preciosas labradas en distintos tamaños y figuras, artículos de piedras varias, calendarios y muchas cosas llamativas al turista, pues hasta yo compré un collar con el calendario azteca para mi esposa y un huevo de cristal de roca.

Muy impresionado por la imponente Pirámide del Sol, quise pedirle al Maestro una explicación acerca de la construcción y objeto de dichas Pirámides, a lo cual el Maestro me respondió:

“Bueno, estamos aquí en Teotihuacán que traducido significa “Ciudad de los Dioses”, esta es pues sin lugar a dudas, la ciudad de los dioses aquí ante la Pirámide del Sol. es una Pirámide Gigantesca, maravillosa y no hay duda de que esta Pirámide o estas pirámides para hablar más claro son más antiguas que las de Egipto y eso es lo que muchos ignoran.

Realmente estas Pirámides se construyeron en la época de los Atlantes; muchos dicen que las construyeron los Aztecas, pero para mi modo de ver y entender, es incuestionable que no fueron los aztecas, fueron repito, directamente los Atlantes.

Observa esa mole que tienes al frente, tan gigantesca, la Gran Pirámide del Sol, ahí la ves tiene cuatro pisos, cuatro plataformas; yo podría decirte en lenguaje hebraico que la primera plataforma es IOD, la segunda es HE, la tercera es VAU y la cuarta es HE, en este caso sería el IOD, HE, VAU, HE de los aztecas”.

En esos momentos un vendedor de piedras de Calcedonia me ofreció algunas figuras muy hermosas típicas de la región, el Maestro que está siempre despierto interrumpió su explicación para decirme que comprara algo típico para traer a suramérica como recuerdo de México; en efecto compré alguna figurilla y luego le sugerí al Maestro continuar con la explicación a lo cual él muy gentilmente aceptó continuar dándonos la enseñanza esotérica acerca de las pirámides, así:

“Bueno aquí estamos en la Pirámide del Sol, hablando en lenguaje puramente esotérico y cosmológico, puedo decirte que aquí en el punto más céntrico de la Pirámide que tenemos al frente, está exactamente la capital de la nueva Era Acuaria, es decir, este es el centro magnético de la nueva Era de Acuario”.

Yo entonces interrumpí al Maestro: “¿Ese es el motivo por el cual mandaron al Avatara aquí a México, Maestro?” El Gran Sabio contestó: “Sí, porque aquí está exactamente el centro magnético como ya te dije, de la nueva Era del Acuarius”.

Con razón que el Avatara recorrió países buscando su morada, después de que pensaba ir a parar a Egipto, la Logia Blanca lo dejó aquí en México, ¿verdad Maestro?

“Así es, aquí nos tocó plantar y establecer la Sede; bien vale la pena conocer todos estos aspectos, ahora te explicaré muchas cosas conforme vamos subiendo. Ahora empezamos a subir por estas escalas de la Pirámide del Sol”.

Maestro pero ¿qué trabajo tan gigantesco el que hicieron quienes tuvieron a su cargo la construcción de esta Pirámide?; creo que fueron hombres muy inteligentes los ingenieros que la proyectaron.

“Sí, muchas generaciones estuvieron construyendo, levantando esta Gran Pirámide; ésta es obra de titanes, de atlantes. Aquí por ejemplo cuando desencarnaban en época de los aztecas, individuos varones, se les traía aquí y se les hacía el culto funeral; cuando eran mujeres pues se llevaban a la Pirámide de la Luna y se les hacía también los ceremoniales funerales allá.

Lo interesante de todo esto es saber cómo una Pirámide es masculina, esta que estamos subiendo es solar y la otra es femenina y se le llama la Pirámide de la Luna”.

El Maestro y yo continuábamos subiendo por aquella gigantesca Pirámide del Sol, el Gran Sabio me explicaba punto por punto acerca del origen de dichas Pirámides, qué había en Estado de Jinas en ella y la finalidad de las mismas en tiempos de los aztecas.

“¿Ves allá una especie de Pórtico?”.

-“Sí Maestro lo estoy viendo”.

-“Bueno pues ahí había dos columnas, era mucho más alto; por ahí entrábamos, y digo entrábamos, porque yo venía por aquella época acaudillando o dirigiendo, guiando a muchas peregrinaciones de la Atlántida. Me refiero a la época en que el Continente Atlante no se había sumergido, entonces había en la Atlántida Ciudades poderosas como la Ciudad de San Luis por ejemplo y muchas otras, llegábamos aquí a México sobre todo aquí a Teotihuacán la Ciudad de los Dioses Santos y entrábamos ahí por esa puerta los iniciados Sacerdotes.

Lo que tú estás viendo ahí en aquella plataforma, era un altar de sacrificios, ahí había una enorme piedra de sacrificios que ya no la veo, la quitaron y ahí precisamente se sacrificaban antes, animales a los Dioses; pero después, cuando el México Azteca degeneró por la época de Moctezuma, ya ahí se sacrificaban Seres humanos, era el sacrificio a los Dioses, sobre todo a Tlaloc, pero ahí donde tú ves esa puerta, en el muro de esa plataforma, por dentro es hueco.

Por ahí entrábamos para ponemos las vestiduras sagradas, quitarnos las ropas de viaje y cambiarnos por el atavio sacerdotal, los regios trajes esotéricos que se usaban aquí en los cultos solares, los cultos del fuego.

Normalmente se hacían los ritos arriba en la parte más alta, allí había un santuario; ya ese Santuario lo derrumbaron a través del tiempo, ya no existe tampoco.

¿Ves todas esas escalinatas de la gran pirámide? Bueno pues por ahí subíamos y bajábamos los sacerdotes en aquel tiempo en la celebración de las grandes fiestas”.

-“Maestro ¿y las sacerdotisas se llamaban en aquel tiempo sacerdotisas también?”.

-“Sí, como no, se llamaban sacerdotisas. Allá al frente, fíjate; allá está la Pirámide de la Luna, como ya te dije era el lugar donde se le hacían los ritos funerales cuando moría una mujer, allá la llevaban.

Existía también allá una escultura sagrada, ahora le llaman ídolo, pero no: Era una escultura que representaba a uno de los dioses del agua, entonces por aquella época llovía mucho; esta gran Pirámide y aquella de la Luna estaban rodeadas de muchos árboles gigantescos, ahora el terreno está árido como tú lo estás viendo, está cansada la tierra, sin embargo esto estuvo rodeado de muchos árboles y desde lejos yo recuerdo cuando venía conduciendo las peregrinaciones Atlantes, veíamos nosotros las antorchas desde muy lejos, observábamos los iniciados aztecas que subían y bajaban estas escalinatas.

Todo el mundo se ponía alegre y se alborotaba el pueblo para recibirnos, llamaban a todo el mundo para festejar nuestra llegada, veníamos en grandes peregrinaciones desde la Atlántida, es claro que esos fueron otros tiempos muy remotos”.

-“¿Ves todas aquellas ruinas de casas?”.

-“Sí Maestro las estoy viendo”.

-“Pues bien esas eran casas de los sacerdotes que vivían aquí junto al Templo, todas esas casas de los sacerdotes donde en otros tiempos habitaban con sus sacerdotisas y sus familias, ya no quedan sino las ruinas.

Ahora esto lo han iluminado muy bien, hay representaciones muy bonitas de los aztecas de noche y le llaman luz y sonido, son representaciones artísticas nocturnas con dramas especiales.

En los tiempos de la Atlántida, habían dos lugares de peregrinación muy notables; uno hacia Egipto y el otro hacia México; antiguamente Egipto tenía otro nombre, se llamaba NILIA, el Cairo era CAIRQNA, entonces muchas ciudades tenían otros nombres.

Cuando los tiempos de la Atlántida, quienes no iban a Egipto, se venían acá a Teotihuacán a las Pirámides, o también se iba a las de Yucatán, la tierra Sagrada del Maya, de manera que aquí vas viendo estas bellezas”.

-“Maestro ¿y qué pasó con esa raza azteca?”.

-“Pues hasta ahora los aztecas siguen viviendo, gran parte del pueblo Mexicano es Azteca, pues como ves todas aquellas gentes que ves allá vendiendo frutas y cosas, esos son aztecas puros, la raza azteca sigue en pie; sólo que ya no posee la cultura que poseyó, excepto en los templos secretos y sitios iniciáticos”.

-“Maestro ¿pero esto tendría que ser muy hermoso en aquellos tiempos, sería o se pasaría una vida de paraíso, verdad Maestro?”

-“Pues claro, así es; cuando los españoles se acercaron, cuando ya llegaban los españoles, estas Pirámides fueron cubiertas con tierra, de manera que cuando los españoles llegaron, ya no vieron Pirámides por ninguna parte, todo se cubrió con tierra para evitar la profanación, pero tiempos más tarde no faltó quien las descubriera y ahí están descubiertas.

Mejor hubiera sido que las hubieran puesto en estado de Jinas y así los profanos y profanadores no hubieran dado con estas Pirámides jamás”.

Cuando subimos a la cúspide o cima de la Pirámide, el Maestro me explicó:

“Aquí había antes como ya te dije, un Santuario donde se oficiaban las grandes Ceremonias y ritos para el pueblo azteca que acudía de todas partes a las festividades, pero ya lo tumbaron, ya se perdió y es una lástima puesto que sería una verdadera reliquia”.

El Maestro me explicó ámpliamente un aspecto muy importante acerca de situaciones esotéricas existentes actualmente que no las escribimos por no creer oportuno y por considerar que la humanidad no está preparada para respetar las cosas Sagradas y podrían profanar ciertos aspectos secretos si nosotros los divulgáramos en este libro, por eso omitimos muchas cosas de las que nos explicó el Gran Sabio Samael.

Después de haber dialogado ámpliamente Maestro y discípulo, descendimos en forma muy lenta contemplando desde la altura de la majestuosa Pirámide, todo el Valle de Teotihuacán, comenzamos a bajar por las escalas; yo le preguntaba muchas cosas al Maestro y él me daba grandes enseñanzas que no las registra ni la historia, ni las bibliotecas, ni profesor alguno, porque pertenecen exclusivamente a experiencias personales del Maestro en tiempos remotos de los cuales la humanidad no tiene la menor idea do su existencia.

Ya una vez abajo al pie de la Pirámide, nos aguardaba la Maestra Litelantes y el resto de la familia del Maestro, fuimos al almuerzo en un restaurante incrustado entre unas grutas muy profundas y amplias, allá sentados en una gran mesa, yo me preguntaba: “¿Cómo pagar al Cielo este privilegio?, ¿acaso quién soy yo para merecer tantos momentos agradables que me proporcionan tanta felicidad?”. El Maestro como adivinando mis pensamientos me decía: “Aquí estamos mi caro Hermano, almorzando”. -“Sí Maestro, aquí estamos”. No obstante yo siempre no me cansaba de dar gracias infinitas al Cielo por concederme la gracia de estar al pie del Maestro, como si yo fuera alguien para merecer tal privilegio, yo decía para mis adentros: “¿Cómo es posible que yo, mísero gusano de la tierra, que valgo menos que una colilla de cigarrillo tirada en mitad de la calle, pueda estar al pié de un Gran Sabio y de su familia?”. El Maestro parecía adivinar mis pensamientos, porque en esos precisos momentos me decía: “A cada cual le dan lo que se merece, la naturaleza no da saltos, tú estás aquí porque así lo quiso la Gran Ley y por eso, aquí estamos”.

Después del almuerzo familiar, ameno, delicioso, yo me sentía algo así como un campeón de la felicidad, el sólo hecho de estar al lado del Maestro, me confortaba, me asistía una paz interna difícil de describir con palabras, sólo sé decir que me sentía pleno, íntegro, verdaderamente feliz y dichoso en toda la extensión de la palabra.

Ya en las horas de la noche regresamos a casa, la Maestra Litelantes nos preparó café, el Maestro que siempre es atento y gentil me invitó a pasar a la mesa, tomamos el café, escuchamos alguna música selecta, clásica y brillante y luego nos retiramos al descanso del sueño.

EN EL TEMPLO DE TERCERA CÁMARA

Pocos días después y tal como me había prometido el Venerable Maestro, me invitó al Templo Gnóstico para que asistiera a la Tercera Cámara; para lo cual vino un Hermano Gnóstico por el Maestro, lógicamente que yo también ingresé al auto y nos dirigimos rumbo al Templo de la 3ª Cámara esotérica dirigida por el propio Avatara.

En efecto llegamos frente a un elevado muro de piedra labrada en medio del cual se abrió un amplio portón, entramos al interior de un espacioso patio con pequeños arbustos, jardines surcados por andenes de cemento.

Descendimos del vehículo y nos dirigimos al Templo que en forma muy disimulada aparentaba ser una vivienda común y corriente, nos descalzamos afuera y una puerta se abrió cuando nos aproximamos, el Maestro entró adelante y detrás entramos el Hermano dueño del auto en que habíamos venido y el suscrito.

Ya dentro del recinto, unas pequeñas campanitas me saludaron con una suave caricia en mi cabeza, a lo cual se escuchaba un sonido melodioso como de navidad, su forma de estilo chino, servía como avisor con su fino tañir cuando chocaba con la cabeza de alguien que entrara al Templo.

Ya dentro del Templo encontramos a un grupo de Estudiantes Gnósticos Iniciados, ataviados con Hermosas Túnicas de color azul cielo, todos saludaron al Maestro muy reverentes y con todo el respeto que el Gran Sabio se merece, a mi también me saludaron muy cortesmente.

El Maestro se colocó una Hermosa Túnica de lino tan blanco como la nieve, con una Cruz dorada sobre su costado izquierdo en el pecho en señal de su investidura de alta Jerarquía Espiritual.

De inmediato el Gran Jerarca de la Venerable Logia Blanca comenzó su labor mística, en primer lugar me presentó a los respetables Hermanos que muy respetuosamente inclinaban su cabeza en una venia de bienvenida y en señal de saludo silencioso.

En esos momentos algún Hermano de los oficiantes del Templo le consultaba algo en voz muy baja al Maestro, cosa que no alcancé a escuchar; yo entretanto observaba a mi alrededor todo cuanto había en el Templo, unas figuras profundamente simbólicas a lado y lado con la LLAVE TAU tallada en Madera de Cedro y otras figuras que no compredí su simbología.

Arriba del templo pendía una hermosa lámpara de luz moderada con tres bombillas que irradiaban luz amarilla, azul y roja; el azul simbolizaba al Padre que está en secreto, el Amarillo simbolizando al Cristo Interno, es decir al hijo y el Rojo simbolizando el color del Tercer Logos, el sacratísimo Espíritu Santo.

Al extremo del Templo había un altar vestido de blanco con libros Sagrados, dos hermosos ramos de flores frescas y que expedían un aroma que combinado con los perfumes del incieso, me hacían sentir en otra dimensión pletórico de exquisita complacencia, extasiado en la admiración de tanta belleza matizada de armonía y fuerza espiritual.

Sobre el hermoso altar de linos blancos y bordados simbólicos, había un precioso candelabro de siete brazos con siete luces encendidas misteriosas.

Todos nos sentamos muy cómodamente en unas sillas, el Maestro sentado frente al altar y nosotros a su alrededor formando una U, escuchábamos atentos al Maestro que sentado en su puesto de Mando irradiaba sobre todos nosotros una poderosa fuerza espiritual que nos llenaba de energía a la vez que el ambiente nos exigía un profundo respeto.

El Gran Jerarca comenzó su trabajo enseñándonos primeramente el YONHI MUDRA y dándonos algunas explicaciones preliminares sobre lo que constituye la TERCERA cámara, la finalidad de la misma y los beneficios que traen los ejercicios que aquí se practican.

Es claro que a Tercera Cámara sólo pueden asistir estudiantes que tengan un mínimo de tres años de haber sido consagrados y que se les haya observado puntuaildad y cumplimiento de sus deberes tanto en su vida social como en sus reflejos íntimos.

Es apenas lógico que a Tercera Cámara no podría jamás entrar ningún fornicario o masturbador, ningún adúltero o borracho, ningún peleador o malhablado y desde luego que cualquier profano que por dárselas de mucha cosa trate de introducirse o descubrir las maravillas esotéricas que allí se enseñan y se practican, jamás podrá hacerlo porque lo primero es que sus socios conocen muy bien a sus afiliados e integrantes y lo segundo es que el Maestro lo descubriría de inmediato por más que quisiera esconderse, pues al Maestro no se le puede esconder ni siquiera algún pensamiento porque él tiene el poder para saberlo todo cuanto se proponga.

A ningún profano le sirven estos ejercicios para nada, es como un billete de quinientos dólares para un niño de dos años de edad, no tienen ningún valor, por el contrario el profano lo que hace es echarse polilla encima, echarse karmas profanando las divinas enseñanzas que de nada le sirven y profano es todo aquél que no pertenezca a los cuadros de consagrados a la Gnosis, y debidamente registrados y aceptados por los Venerables Maestros, activos actualizados.

El Maestro con su investidura de Supremo Comandante del Ejército de Salvación Mundial que lo forma el Movimiento Gnóstico Cristiano Internacional, inició la Tercera Cámara como ya dijimos con la práctica del Yonhi Mudra, luego empezó a recibir tareas esotéricas, posteriormente nos enseñó aspectos científicos metafísicos, luego entramos en meditación y por último nos repartió la Santa Unción con gran solemnidad y recogimiento espiritual.

Yo me quedé abismado y francamente sorprendido de escuchar las tareas que los discípulos le rendían al Maestro… experiencias maravillosas de investigaciones plenamente conscientes en la cuarta coordenada en cuerpo astral, otros hermanos o hermanas Gnósticos le comunicaban al Maestro sus salidas en estado de Jinas y contaban con la sencillez más asombrosa en forma llana y simple, cómo se habían cargado su cuerpo y habían viajado a Rusia, al Tibet, a la ciudad capital, etc.

Yo pensaba: “Estos hermanitos Gnósticos de México se han ganado un Darma muy grande, teniendo como instructor al propio Avatara. ¿Quién será el que no puede hacer maravillas con un instructor de esa capacidad?”. Realmente, a cada cual le dan lo que se ha ganado, eso es obvio.

Después de tomar la Santa Unción, el Maestro se quitó su vestidura Sagrada, se despidió de todos sus discípulos, yo también hice lo mismo, me despedí de los Hermanos y salimos del Templo, de nuevo atravesamos el amplio patio de prados y jardines, llegamos hasta el auto donde estaba el Hermano que nos debería conducir hasta la casa del Maestro.

Durante el recorrido el Maestro me preguntó: “¿Cómo te pareció la Tercera Cámara?”. -“Me pareció maravillosa Maestro, (Yo le dije en tono de humor) Maestro pero los Mexicanos en esta ocasión nos han hecho trampa a los surameri- canos y así no se vale, ¿eh?”. El Maestro sonriente y comprendiendo muy a fondo lo que yo en son de humor le decía, me respondió:

“La L.B. (que quiere decir Logia Blanca) me mandó aquí a México y no me permite salir de aquí, ¿qué le vamos a hacer? Yo simplemente obedezco, yo soy un recadero; así pues deberé permanecer aquí hasta nueva orden”.

“Después te enseñaré una serie de Ritos y ejercicios para rejuvenecer, para curarse de toda enfermedad que lo aflija, claro que es para que tú también enseñas a todos los Hermanos del Movimiento Gnóstico Internacional todas estas enseñanzas, lo que te voy a enseñar no es para ti solo, sino para que lo escribas y lo difundas por todas partes”.

“Los ejercicios que te enseñaré próximamente, es para que los escribas y los enseñes a toda la humanidad; son especiales para que los jóvenes conserven la juventud por todo el tiempo que ellos quieran siguiendo las normas Gnósticas y las personas maduras y las viejas restituyan su juventud y se curen de toda clase de enfermedad, ¿entendido?”.

-“Sí Venerable Maestro, así lo haremos; trataremos de cumplir al pié de la letra todas sus instrucciones escribiéndolas y trasmitiéndolas a toda la humanidad para que se suplan, se beneficien todos los lectores y los Gnósticos que quieran rejuvenecerse y curarse de toda clase de enfermedad”.

Nuestro diálogo era muy interesante dentro del automóvil, entre tanto el Hermano dueño del vehículo avanzaba por las amplias e iluminadas avenidas centrales de México D. F. y en pocos minutos llegamos a casa del Maestro, ya eran las doce de la noche pasadas, el Maestro me deseó una buena noche, el Hermano Gnóstico se despidió y se fue, el Maestro pasó a su recámara, así terminamos esta noche de grata recordación en el transcurso de mi existencia.