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054 EL MAESTRO HABLA DE LOS HABITANTES DEL SOL SIRIO
CONFERENCIA PERTENECIENTE A UNA RECOPILACIÓN ANTERIOR AL 5º EVANGELIO:
CAPÍTULO 22 DE “TRANSFORMACIÓN RADICAL”
TÍTULO EN LA EDICIÓN IMPRESA ORIGINAL DE A.G.E.A.C.:
REVELACIONES EXTRAORDINARIAS SOBRE NUESTRO SOL
ESTE CAPÍTULO DEL LIBRO Y OTRO SOBRE EL MISMO TEMA FUERON PUBLICADOS COMO UNA MISMA CONFERENCIA EN LA EDICIÓN ORIGINAL IMPRESA DEL Q.E.
NÚMERO DE CONFERENCIA:054 (HASTA LA 5ª EDICIÓN FUE PARTE DE: 266)
FUENTE EN AUDIO:SE DA POR PERDIDA
FECHA DE GRABACIÓN:1972/??/??
LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:ANTIGUA TRANSCRIPCIÓN
FUENTE DEL TEXTO:1ª EDICIÓN DE “TRANSFORMACIÓN RADICAL”
EL MAESTRO HABLA DE LOS HABITANTES DEL SOL SIRIO
Yo consideraba muy oportuno aprovechar esta magnífica oportunidad para aprender muchas cosas y salir de muchas dudas, salir de muchas incógnitas que jamás hubiera podido despejar si no hubiera estado al lado del Maestro recibiendo enseñanza día y noche.
Fue así como de inmediato le pregunté: “Venerable Maestro, Usted nos ha dicho en sus libros que existe el Sol Central Sirio y que es millones de veces más grande que el sol que nos alumbra, yo quiero preguntarle Maestro, ¿Usted conoce ese Sol? ¿Nos puede decir si existe vida en ese inmenso mundo y como sería la vida allá?”.
“Bueno Sirio es la capital dijéramos de toda esta Galaxia en que vivimos; esta Galaxia, la Vía Láctea, el Macrocosmos, tiene muchos millones de sistemas solares y todos los soles y planetas de la Galaxia, giran alrededor del Sol Central Sirio.
Se trata de un Sol, millones de veces más grande que el que nos alumbra; este sol central Sirio tiene un hermano gemelo que es una luna, cinco mil veces más densa que el plomo.
Esa Luna gira alrededor de Sirio en forma incesante; es pues Sirio, una estrella Doble. Resulta muy interesante saber, que el núcleo mismo de esta Gran Galaxia, esté debidamente bipolarizado; de Sirio Mismo, devienen todas esas irradiaciones que Gobiernan a todos los supracielos, de los diversos mundos que componen la Galaxia y de su hermano Gemelo, esa Luna tan pesada, cinco mil veces más densa que el plomo, devienen todas esas influencias negativas, tenebrosas que caracterizan a cada uno de los satélites lunas que giran alrededor de sus mundos, radiaciones fatales siniestras que gobiernan a los infra-infiemos.
Hay una tercera fuerza que llamaríamos Neutra la cual permite cierto equilibrio entre los poderes positivos y negativos; vean Ustedes como la Galaxia está debidamente equilibrada entre la luz y las tinieblas, entre lo positivo y lo negativo.
Sirio en sí mismo es un Mundo Gigantesco que tiene rica vida mineral, vegetal, animal y humana. Los habitantes de Sirio son de muy poca estatura, no alcanzan a tener ni siquiera un metro de estatura, yo creo que tienen como medio metro, delgados de cuerpo y con hermosa presencia, son verdaderos adeptos de la blanca Hermandad.
En Sirio no puede reencarnarse nadie que no haya alcanzado pues, la estatura de un Kumará; allí, aquellos hombres son verdaderos Dioses.
Viven humildemente en los campos, allá a nadie se le ocurre construir ciudades; eso de hacer ciudades es propio de gentes no inteligentes, los habitantes de Sirio jamás caerían en semejante error.
Tienen humildes casas, usan túnicas tejidas sencillamente, siembran cada uno sus alimentos, pues cada casa tiene su huerta donde el Siriano cultiva sus alimentos, tienen cada cual su jardín donde cultivan sus flores, viven en paz y armonía todos unos con otros.
A nadie se le ocurriría hacer allí guerras ni nada por el estilo, pues todo eso es bárbaro y salvaje; los sirianos son gentes muy cultas, verdaderos hombres iluminados en el sentido más trascendental de la palabra.
Allí está la Iglesia Trascendida, uno se asombra cuando penetra a ese Templo de maravillas; allí ofician los Grandes iniciados de la Galaxia, yo he asistido varias veces a los Ritos.
Constantemente se hace pasar o se vive allí el drama cósmico, la vida pasión y muerte del Cristo, pues como ya les he dicho, ese drama es completamente cósmico.
En el Templo corazón de aquel mundo Gigantesco, de aquel sol extraordinario, encontramos al Dios Sirio y con él todos sus Iniciados, sus discípulos; realmente Sirio es la capital de la Gran Galaxia en que vivimos.
Es pues extraordinario, maravilloso; hasta aquí por ahora”.
Para mí el tiempo no contaba, no lo tenía en cuenta cuando estaba al lado del Maestro, las horas pasaban como ráfagas en tropel una tras otra y rápidamente se llegaba la noche.
Aquel parque para mí era algo así como el recinto sagrado donde el Maestro me daba tan maravillosas pláticas, cruzaban vehículos de toda especie a lado y lado del parque y nosotros sentados en el centro del mismo, Maestro y discípulo concentrados en sus explicaciones luminosas el superior y en captar con atención el alumno, no sabíamos lo que ocurría a nuestro alrededor.
Recuerdo mucho aquel parque lleno de flores rojas, blancas, rosadas, amarillas y azules donde las parejitas de enamorados salían a pasear por sus andenes, los pajaritos volaban de árbol en árbol y el sol desde lo alto contemplaba el ambiente apacible de la tarde deliciosa.
Cuando uno está al lado de un Maestro iluminado, se llena de tal energía y se siente tan poderoso como un león en la selva extensa; pues el verbo del Maestro penetraba por cada uno de mis poros y aquellas vibraciones positivas del Maestro, me hacían sentir fuerte y seguro del camino escogido para llegar a la auto-Realización a fondo.
Ya la tarde declinaba, el sol como un hermoso disco de oro puro se perdía lentamente allá en el horizonte y pronto aparecían dorados arreboles en el firmamento y lentamente se teñía de negro el espacio de México; entre tanto grandes lámparas de Mercurio acudían a iluminar las amplias avenidas y calles de la Ciudad.
Nos dirigimos a casa del Maestro, donde la Maestra Litelantes, tan cordial y amorosa como siempre, salía a recibir al Maestro con aquella ternura, con ese amor de esposa buena y despierta siempre dispuesta a ofrecemos ya la merienda, una taza de café y un pan.
Pronto llegó el sábado, día en que deberíamos volver al correo; tomamos el almuerzo (desayuno en suramérica) salimos rumbo al correo postal, el Maestro abrió el apartado y sacó una gran cantidad de cartas, las echó a la pequeña valija; luego depositó en el correo aéreo una buena cantidad de cartas que el Maestro había contestado esa semana.
Cuando nos disponíamos a salir del Edificio de los Correos, nos encontramos con el Hermano Gnóstico, Don Rafael Ruiz Ochoa, Secretario General del Movimiento Gnóstico Cristiano Universal; el Maestro me lo presentó, luego salimos hacia el parque Alameda, buscamos una banca que estuviera desocupada y nos sentamos, allí el Maestro en forma admirablemente sencilla, pidió un helado y también nos ofreció a cada uno de nosotros, comenzamos a saborear el helado a la vez que aprovechábamos para hacernos lustrar los zapatos.
De pronto el Secretario Rafael Ruiz Ochoa le dijo al Maestro: “¿Qué enseñanza nos va a dar en el día de Hoy?”. El Maestro como siempre atento y dispuesto a entregar su sabiduría a sus discípulos, asintió afirmativamente con la cabeza mientras chupaba su helado; yo que nada sabía de esta costumbre, solamente observaba y seguía de cerca los acontecimientos.