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052 LOS MÍSTICOS ENCLAUSTRADOS NUNCA DESINTEGRAN EL EGO
CONFERENCIA PERTENECIENTE A UNA RECOPILACIÓN ANTERIOR AL 5º EVANGELIO:
CAPÍTULOS 17 A 20 DE “TRANSFORMACIÓN RADICAL”
NÚMERO DE CONFERENCIA:052
FUENTE EN AUDIO:SE DA POR PERDIDA
FECHA DE GRABACIÓN:1972/??/??
LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:ANTIGUA TRANSCRIPCIÓN
FUENTE DEL TEXTO:1ª EDICIÓN DE “TRANSFORMACIÓN RADICAL”
LOS MÍSTICOS ENCLAUSTRADOS NUNCA DESINTEGRAN EL EGO
“Cuando ya estuvieron establecidos, instalados en sus respectivos edificios todos aquellos grupos que aspiraban a la disolución del Ego y que interpretaron la Doctrina de Gauthama en forma negativa y equivocada, vino la protesta de las mujeres.
Ellas protestaron cuando vieron esas Ermitas donde sus maridos se iban a encerrar. La mitad de los edificios tenía tales ermitas y la otra mitad estaba destinada para los servicios generales.
Observar aquellas extrañas ermitas a manera de crueles calabozos donde cada anacoreta se iba a encerrar, causaba pavor; tratábase de pequeños cuartos donde apenas había un pequeño hueco por donde los servidores de aquellos monasterios metían los alimentos al penitente, es decir, aquellos monjes quedaban prácticamente emparedados, algo muy semejante a lo que sucedió en la época aquella de la colonia.
En aquellos tiempos donde tantos y tantos fueron emparedados, metidos entre cuatro paredes sin poder volver a salir de allí.
Indudablemente, muchas mujeres protestaron por esta insólita actitud de sus maridos; unos se entraron a sus ermitas; otros obedeciendo a sus mujeres, se retiraron y abandonaron tal intento de suicidio voluntario.
Otros, firmes en sus propósitos, se colocaron en forma un poco más lejana, emigraron un poco más allá y establecieron siempre sus monasterios.
Francamente quiero manifestarles que en aquella época se establecieron dos clases de monasterios: Unos que podríamos llamar ortodoxos y otros un poco más liberales; los ortodoxos se volvieron insoportables.
Cada Monje que entraba en una ermita de esas, era un condenado a la pena de muerte; por un hueco se le metían los alimentos consistentes en pan y agua nada más, hasta morir; quien le daba los alimentos a los enclaustrados, quien atendía a las ermitas, aspiraba naturalmente a ocupar su puesto en algún claustro o rincón de esos.
Cuando algún ermitaño moría, se le sacaba de ahí del claustro, se le daba sepultura o se cremaba su cuerpo y luego quien alcanzaba los alimentos, feliz pasaba a reemplazarlo.
Era pues aquello algo abominable, el objetivo era disolver el ego; pero de qué modo…
Nosotros mis caros Hermanos, no aceptaríamos jamás una vida monacal así tan absurda, ese no es el camino; lo más grave es que esos enclaustrados, abandonaban a sus esposas, aspiraban a morir en sí mismos para sumergirse en el Nirvana.
Es obvio que esa es una pésima interpretación de la Doctrina de Ghauthama el Budha; ¿por qué huir de la mujer? Cuando es por medio de ella como se puede lograr la Realización íntima del Ser; no hay otro camino para el hombre.
¿Por qué huir de la sociedad? Si en relación con la sociedad, en contacto con la humanidad es como afloran en nosotros nuestros defectos; así es como venimos a descubrir los defectos que llevamos dentro.
En relación con el sexo, es como podemos crear los cuerpos existenciales superiores del Ser, tal como ya lo hemos visto y analizado ámpliamente; entonces ¿por qué huir del sexo opuesto, si ese es el camino y quien huye del sexo huye del camino?.
Muchos Monjes y ermitaños de la edad media tuvieron costumbres parecidas; ahora estamos en pleno siglo veinte iniciándose la Era del Acuarius, la costumbre de esta nueva era es diferente.
La ascética de esta nueva Era es diferente; la pasada huía del sexo, la de Acuario busca el sexo porque ahí está la clave maravillosa, el poder de la creación.
La soledad es únicamente para los que ya lograron la eliminación del Ego y la Cristalización siquiera de la tercera fuerza; pero aquellos que no poseen los cuerpos existenciales superiores del Ser, aquellos que no han fabricado todavía sus cuerpos solares, aquellos que no han acabado con el mí mismo, con el sí mismo, ¿qué buscan en la soledad? ¿Por qué quieren el camino del celibato?, ¿por qué anhelan vivir una vida absurda como aquella de los Monjes equivocados de los Himalayas?.
Lo que necesitamos es hacer una verdadera Revolución de la Conciencia, hacer una TRANSFORMACIÓN RADICAL; dentro de cada uno de nosotros existen poderes extraordinarios que se hallan dormidos, latentes, necesitamos despertarlos, ponerlos en actividad.
Solamente es posible lograr eso cuando levantamos el fuego y disolvemos el Ego; hay que avivar la llama del espíritu con la antorcha del amor.
Desgraciadamente las gentes no entienden lo que estamos diciendo porque están dormidas; nosotros propugnamos por el despertar de la conciencia, sólo así es posible comprender.
Cada uno de nos tenemos que ser prácticos, porque solamente es posible evidenciar lo que estoy diciendo, si despertamos; quienes quieran empezar el trabajo del despertar, deben comenzar a tratar de salir en cuerpo astral, aprender a desdoblarse; decimos cuerpo astral en forma simbólica o alegórica o convencional, porque la gente no entiende.
Hay momentos en que el estudiante puede escaparse del cuerpo físico, para ver, oír y palpar las grandes realidades que estoy diciendo; uno de los instantes precisos es aquel que existe entre la vigilia y el sueño, en aquellos instantes en que estamos dormitando, no dormidos, sino entre el sueño y la vigilia, podemos escapamos del cuerpo físico a voluntad.
Si en esos momentos nosotros estamos alertas como vigía en época de guerra, podemos lograrlo. Lo importante es vigilar el sueño, convertimos en espías de nuestro propio sueño y luego, al empezar las primeras ensoñaciones, sintiéndonos espíritu fluídico, algo intangible, levantarnos de la cama; cuando hablo así, debe traducirse esto en hechos.
No se trata de pensar que se va a levantar, ni de pensar que está pensando, etc., lo que interesa es hacerlo; traducirlo en hechos.
Debemos pues pensarlo y hacerlo sobre la marcha; el trabajo es duro, amargo y difícil pero no imposible, eso sí, hay que labrar la piedra, la roca dura hasta cubicarla eso es todo lo esencial en la realización a fondo.
Nadie puede hacer ese trabajo por nosotros, nadie nos puede reemplazar, nos toca a nosotros mismos enfrentar la dura tarea de Cristalizar las tres fuerzas dentro de sí, aquí y ahora.
Hasta aquí por ahora mis caros Hermanos”.
HACEMOS UNA CADENA
Cuando el Maestro terminó su hermosa disertación, su plática, todos quedamos encantados; hubo algo que me 11amó mucho la atención y fue el hecho de que cuando el Maestro tomó asiento en el lugar de la elocuencia del Maestro, se transformó en un Gran Jerarca, ya no tenía la apariencia del hombre sencillo de la calle, sino del Gran Comandante de la Era de Acuario, asumió una posición de Mando, su rostro adquirió otro semblante, más serio, e infundía un Gran Respeto.
Luego dijo el Maestro: “Hagamos una cadena”. Todos tomamos la posición para la cadena esotérica; con su voz fuerte y bien modulada comenzamos el trabajo muy conocido en las filas del Gnosticismo, observando de paso que entre los asistentes había un Señor con alguna deficiencia sensitiva y se le notaba deprimido; el Maestro colocó su mano sobre el enfermo y de inmediato la faz del enfermo cambió por completo manifestándole al Maestro: “Ya no siento nada, estoy bien”.
Terminado el trabajo esotérico salimos del Templo y nos dirigimos de nuevo a casa; en esos momentos el Maestro volvió a asumir su apariencia de ciudadano corriente, su semblante ya era el de un señor común y corriente. Aquí pude comprobar que en el Maestro Samael se opera el hecho de la TRANSFIGURACION LUMINOSA.
VAMOS A LOS CORREOS
Al día siguiente el Maestro me dijo que necesitaba ir a los correos a enviar una gran cantidad de cartas de los miles de discípulos que le escriben diariamente, en efecto nos dirijimos hacia los correos, abrió el apartado postal y sacó una buena cantidad de cartas, las colocó en un pequeño baulillo o valija y luego me invitó a tomar un refrigerio.
Entramos a un Bar.
-“¿Qué tomás?” -me dijo el Maestro.
-“Me tomo una gaseosa”.
-“¿Qué es eso?” -el Maestro con una sonrisa en tono de humor me dijo: “Aquí no conocemos que es Gaseosa”; yo caí en la cuenta de que de un País a otro cambian los términos y los nombres de las cosas, entonces haciendo uso del humor y con gran tino guardando el respeto que el Maestro se merece, le dije: “Maestro, de ahora en adelante Usted vá a ser mi intérprete para cuando tengamos que pedir algo en cualquier parte de comer o beber”; el Maestro rápidamente me contestó: “Con mucho gusto te serviré de intérprete para cuando tengamos que comprar algo, ¿verdad?” -“Sí Maestro”, yo comprendí que el Maestro en son de humor siempre está despierto para corregir y guiar a sus discípulos hasta en los detalles más elementales de lenguaje.
En efecto, el Maestro que ya conoce ámpliamente los términos académicos de todas las cosas y que fuera de ésto, conoce los modismos y nombres regionales de México, le fue fácil interpretar qué era lo que yo quería.
Pedimos un pastel de queso y un vaso con leche; mientras saboreábamos deliciosamente el pastel de queso con la leche fresca, el Maestro aprovechó para darme múltiples enseñanzas; el tiempo se me pasaba a la velocidad del rayo y en un momento ya era tarde y debíamos regresar a casa.
EL PASEO DESPUÉS DE TOMAR LOS ALIMENTOS
El Maestro se desenvuelve en todos los campos con la facilidad más asombrosa, pues parece que todo lo conoce, todo lo sabe, para él no es desconocido nada en el campo científico ni es difícil nada de lo que para el común de las gentes es imposible.
En casa ya sentados en el comedor, el Maestro saboreaba con gran deleite el famoso CHILE, pues el Chile es un picante muy popular en México, Perú, Bolivia, Guatemala y muchos otros países, que lo acostumbran para darle un sabor especial a las comidas, no obstante yo era reacio al sabor picante, el Maestro humorísticamente me decía: “Vuélvete Chilango, toma y come para que veas lo delicioso que es el Chile, ¿quieres probarlo aunque sea un poquito?”.
-“No, muchas gracias Maestro pero aún no me puedo enseñar a comerlo, es probable que más tarde ya podamos volvernos chilangos, pero por ahora me arde mucho cuando baja por mi garganta”.
Tanto el Maestro como su digna familia comían deliciosamente el picante llamado chile y lo comían en una forma tan natural, que no parecía que les ardía, yo lo probaba para comprobar y se escapaban algunas lágrimas de los ojos del tremendo ardor que me causaba dicho picante, todo es cuestión de costumbres y seguramente si permaneciéramos por un tiempo prudencialmente largo es claro que aprenderíamos a comerlo y saborearlo gustosamente como lo hace el Maestro y su familia.
Después de que hubimos comido, yo me senté a reposar la comida como era mi costumbre, pero el Maestro de inmediato me dijo: “Ven vamos al parque a dar una vuelta para que nos haga digestión la comida”.
Salimos a la calle, atravesamos la calzada y nos dirigimos al parque de la colonia, el Maestro tomó la delantera y a paso largo avanzaba rápidamente, yo le pregunté: “Maestro, ¿hacia donde vamos?”. El Maestro me miró extrañado y me dijo: “No vamos a ninguna parte, ¿acaso no sabes que vamos a dar un paseo para que nos haga la digestión?. De una vez por todas debes saber que el hecho de comer y sentarse o acostarse es muy perjudicial para la salud, ese es el motivo por el cual las personas se vuelven panzudas o lo que llaman en algunos países, barrigones o con el estómago crecido. Y como tu ya has visto, me gusta caminar a paso largo y moderado; porque el paso corto lo dan los viejitos que tienen agotada toda su energía, nosotros debemos caminar normalmente pero con energía para que el ejercicio sea completo, ¿entendido?”.
-“Sí Maestro hemos entendido ahora sí el motivo del paseo a este ritmo un poco acelerado”. Debo confesar que muchas veces el Maestro en forma normal me dejaba atrás y yo tenía que acelerar al paso en ocasiones para no quedarme; el parque tiene aproximadamente unas cuatro cuadras de largo por una de ancho, lo que equivale a diez cuadras la vuelta completa, cuatro por un lado y cuatro por el otro son ocho, más una cuadra por cada extremo o punta, son dos cuadras, más ocho, total diez cuadras cada vuelta.
El Maestro muy sereno y tranquilo hacía este recorrido, dándole aproximadamente unas cinco vueltas al parque, luego me invitaba a sentamos en una de las bancas del mismo parque, yo llegaba cansado, mientras que el Maestro sin el mínimo signo de cansancio, me daba enseñanza a través de la marcha y para despertarme me decía: “Aquí estamos”.
Ya sentados cómodamente recibiendo el aire puro con aromas de pinos y eucaliptos, el Maestro me hablaba de los profundos misterios de Eleusis, Troya, Caldea, Egipto, etc.
Yo tenía una gran inquietud a cerca de la constitución del sol y quise aprovechar la brillante oportunidad que en esos momentos me brindaba la naturaleza y procedí a preguntarle al Maestro así: “Maestro, yo quisiera aprovechar ahora que estoy a los pies del Maestro para saber muchas cosas que las ignoro, una de ellas es la formación y constitución del sol, de qué está compuesto el Sol, cuánta es su temperatura, etc., si no es mucha la molestia Venerable Maestro, me agradaría que me diera una explicación al respecto”.
El Maestro mirándome a los ojos como adivinando mis inquietudes, asintió con su cabeza muy amablemente diciéndome: “Con mucho gusto te explicaré y te enseñaré para que tu tengas una base y la puedas comunicar a todos los Hermanos del Movimiento Gnóstico”. Así fue como el Maestro sentado en una banca de cemento sin espaldar, comenzó a darme la siguiente explicación que nosotros transcribimos para bien de la humanidad doliente:
“Ciertamente sobre el sol se encuentra equivocado todo el mundo; hasta el mismo Doctor Rudolf Steiner, el iniciado alemán no dejó de equivocarse con respecto a este Astro Rey que nos ilumina.
El por ejemplo, creía firmemente que el sol físico no existía; se atrevió a enfatizar la idea de que lo que nos iluminaba era un grupo de Seres Divinos que no tenían nada de materia, es decir, que si por ejemplo pudiéramos acercarnos hasta el sol, no encontraríamos físicamente nada, porque según él, allí lo que hay es un grupo de seres inefables que están irradiando su luz y que todos estamos beneficiándonos con tal luz.
Bueno esa es una forma de pensar Stainer, no quiso darse cuenta que el espíritu y la materia están perfectamente equilibrados y que el sol físico existe, él quiere ver nada más que la parte espiritual del sol pero claro está que nosotros debemos saber que existe físicamente”.