Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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045 LOS SUPER-ESFUERZOS CONSCIENTES

CONFERENCIA INEXISTENTE EN AMBAS EDICIONES IMPRESAS DEL 5º EVANGELIO

NÚMERO DE CONFERENCIA: 045

FUENTE EN AUDIO:NO DISPONIBLE

CALIDAD DE AUDICIÓN:INVALUABLE

DURACIÓN:INVALUABLE

CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:INVALUABLE

FECHA DE GRABACIÓN:1972/05/03

LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:TERCERA CÁMARA

FUENTE DEL TEXTO:TRANSCRIPCIÓN CUASI-LITERAL EXTRACTADA DE LOS “APUNTES DE CONFERENCIAS” DE VÍCTOR MANUEL CHÁVEZ CABALLERO

Mis caros hermanos, no es cuestión de esfuerzos, sino de super-esfuerzos íntimos, realizados en nosotros mismos y dentro de nosotros mismos aquí y ahora, lo que necesitamos para la Auto-Realización Intima del Ser. Estos super-esfuerzos deben ser incesantes y constantes.

Para darnos una idea de lo que son los super-esfuerzos, debemos imaginar una paralela; imaginemos por un instante que nos hemos ido de excursión al Popo, que después de un día de viaje o más, cansados, hambrientos, llegamos a casa; lo que deseamos es, obviamente, cenar y tirarnos a descansar. En el hecho mismo de regresar hay un esfuerzo, pero, super-esfuerzo es algo diferente. Imaginemos que en vez de cenar, de descansar, decidimos volvernos al Popo; he ahí un super-esfuerzo. Piensen ustedes en lo que sería tal regreso, máxime si estuviera lloviendo, ¿cómo se sentirían ustedes? Eso son los super-esfuerzos.

Así pues, repito, no son esfuerzos, sino super-esfuerzos los que necesitamos para la Auto-Realización Intima del Ser, incesantes, constantes, aquí y ahora. Tiene que vivir uno en función de eso, por eso y para eso. Sólo así es posible auto-realizarse íntegra, unitotalmente, mis caros hermanos.

Si teorizando lográramos realmente la Auto-Realización, cuán bello sería el camino, qué delicioso, más los hechos son diferentes. Si estudiamos cuidadosamente los cuatro Evangelios (que entre paréntesis, son cuatro tratados de alquimia y de kábala, además de la Mercabah, que es la iniciación), vemos sacrificio, sangre, caídas y levantadas, latigazos, hiel y vinagre. Ahí no vemos el jardín de las teorías, ahí la cosa es diferente, ahí solamente vemos tremendos super-esfuerzos. Es lástima que la gente no pueda estudiar y comprender de verdad esos cuatro tratados de alquimia y de kábala; sin embargo, no podemos culpar tampoco a la multitud, porque sucede que ésta no sabe de alquimia ni asiste a ninguna aula donde se le enseñe el Zohar. En mis libros, iré develando poco a poco los misterios alquímicos y kabalistas de los cuatro Evangelios Crísticos; por eso digo que mi labor es la difusión del quinto Evangelio, porque mediante este, se hará perfectamente comprensible toda la enseñanza de los cuatro.

Obviamente, para poder explicarlos, hay que develar la Mercabah; no es posible develarla si no la hemos vivenciado, si no la hemos experimentado en forma directa. Resulta palmario y evidente que la Mercabah judía es la misma iniciación. De nada le servirá a uno también conocer toda la alquimia y la kábala y haberse metido de pasta a pasta el gran libro de Siméon Ben Yochaim si no ha recibido la Mercabah. Sólo es posible la resurrección de Hiram Abiff dentro de nosotros mismos, si además de todos los conocimientos alquimistas y kabalistas, poseemos también la Mercabah.

En todo esto hay grados y grados, mis caros hermanos. Hay aprendices gnósticos, compañeros gnósticos y maestros gnósticos; también es cierto y de toda verdad que existen adeptos aprendices, adeptos compañeros y adeptos Maestros, es decir, Maestros de Maestros, para hablar más claro.

Eliminar de nuestra propia naturaleza al Ego es vital, cuando se quiere de verdad lograr la Maestría; empero, alguien puede alcanzar la auténtica Maestría y no por ello ser perfecto, porque una cosa es alcanzar la maestría y otra alcanzar la Perfección en la Maestría. Estoy hablando de la auténtica y legítima Maestría; no de la maestría simbólica de los talleres masónicos, me refiero en forma enfática a la Maestría verdadera, legítima. Incuestionablemente, tal Maestría se consigue cuando uno alcanza el estado humano verdadero. Esto parecerá extraño a cualquier otro que no está como ustedes, familiarizado con mis libros; más es verdad: quien no ha fabricado los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, no ha alcanzado, por tal motivo, la calidad de Hombre. Ostensiblemente, quien fabrica tales vehículos de tipo suprasensible, logra por lo mismo el grado de Hombre. Resulta pues, palmario y manifiesto, que todo Hombre auténtico es Maestro; mas repito, una cosa es ser Maestro y otra lograr la Perfección en la Maestría; por eso está bien señalar la diferencia entre aprendices, compañeros, Maestros y Maestros Aprendices, Maestros Compañeros y Maestros de Maestros.

Es claro que para poder alcanzar la perfección, tenemos que morir. Muy interesante resulta aquella efigie azteca de la bendita Diosa Madre Muerte. Podemos verla en el Museo de Antropología, coronada con una diadema de nueve cráneos. Sólo así es posible alcanzar la Perfección en la Maestría, mediante el tres veces tres; esos nueve cráneos son los nueve pasos que hay que dar para poder lograr tal perfección. El itinerario de tales pasos está escrito en las estrellas: Luna, Mercurio, Venus, sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno; he ahí los nueve pasos, y creo que ustedes lo van entendiendo. Recordemos a los nueve maestros que fueron a buscar el cadáver de Hiram Abiff: tres se fueron por el Oriente; tres por el Occidente y tres por el mediodía; hacia el Norte, no fue ninguno, porque en el Norte es en donde realmente se nos declara muertos.

Cuando uno comienza a trabajar en la disolución del Ego, cuando inicia el proceso del morir, queda bajo la regencia de la Estrella Polar del Norte; allí es donde se celebra el juicio de Osiris-Numen, en aquel templo extraordinario gobernado por Saturno, es donde se pesa el corazón del difunto; es ciertamente allí donde se le declara muerto.

Como quiera que los nueve maestros de la leyenda de Hiram Abiff buscaban el cadáver de éste, obviamente, simbolizando ellos a los nueve pasos que el iniciado debe dar con el propósito de lograr la muerte de sí mismo y la resurrección del Maestro Secreto, no van hacia el Norte, ¿por qué? Porque todavía no están muertos; en el Norte no se admite sino a los muertos.

Así pues, entender esto es vital, hermanos. Ustedes deben luchar por alcanzar algún día la Maestría; más el día que la logren, no quedarse ahí, sino marchar hacia delante, luchar hasta alcanzar realmente la Perfección en la Maestría. Tal perfección se logra cuando Hiram, Chiram, el Archimago y Hierofante, la Mónada particular de cada uno, resucita en nosotros mismos y dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Eso es lo que buscamos.

Ustedes deben ahora entender aquel postulado de la alquimia: dícese que la Piedra Filosofal primero es negra, luego blanca y por último roja. Ciertamente, ustedes saben que la Piedra Filosofal es el sexo. Primero negra, ciertamente estamos hundidos en fornicaciones y abominaciones de todo tipo. Necesitamos bajar al Abismo para transformar la piedra, para convertirla en blanca y hacerla resplandecer y centellear. Mucho más tarde después de que la piedra se ha vuelto inmaculada es necesario e indispensable enrojecerla con el fuego. En otro aspecto, es necesario alcanzar la Perfección en la Maestría para tener derecho a vestirnos con la púrpura de los Reyes Divinos.

Se dice que el gran Kabir Jeshúa Ben Pandirah fue vestido, por orden de Pilatos, con una túnica de púrpura y que en su diestra le pusieron una caña y que ciñeron sus sienes con una corona de espinas, y que con tal caña le golpeaban en esa corona de martirio, para que sus sienes sangraran horriblemente; esto es alquimia de la mejor clase. Sabemos, repito, que la piedra primero es negra, luego blanca y por último roja. Sólo El, tenía ya ese derecho a ceñir la túnica de púrpura, la túnica de los Reyes divinos, la túnica del Archihierofante, del Archimago, la túnica logoica. La caña en sus manos, he ahí la espina dorsal; por tal caña simbólica, debe subir el fuego crístico, gaseoso; me refiero en forma clara y definitiva a la fuerza electrónica solar. Tal fuerza forma la corona de espinas en el Cuerpo Astral; todo eso está perfectamente descrito en esos cuatro textos de alquimia y kábala.

Hincando la rodilla, aquellos soldados, en forma burlona le decían: “Salve, Rey de los Judíos”. ¿Es que acaso se va a conseguir el vestirse con la túnica de púrpura, así no más, teorizando? Esto implica espantosos sufrimientos y dolor, el trabajo es muy fuerte con la caña de siete nudos, pues realmente en ella y en el semen se halla la clave de la redención. todo lo que no sea por allí, por ese camino, es perder el tiempo inútilmente. Los mismos estigmas del Adorable no se forman realmente con teorías.

Véase claro y preciso que El murió crucificado y que los estigmas se le formaron en la cruz. Ya sabemos lo que es la cruz; es obvio que la inserción del falo vertical dentro del ecteris formal hace cruz. Veamos pues, lo que es la cruz… y al decirlo pongo énfasis en la palabra. Si los estigmas se forman con la cruz, vosotros deberéis de entenderme. Obviamente se trata de hacer tales estigmas, de crearlos, de fabricarlos mediante el Sahaja Maithuna, con la energía creadora en su aspecto más refinado, sublimal, divinal.

¿Morir? Sí, ¿cómo? Con muerte de cruz; con la cruz podemos morir en sí mismos y dentro de sí mismos, aquí y ahora. En “El Misterio del Aureo Florecer” ya lo declaré entonces, expuse lo que es la lanza de San Jorge o de Wotan o de Longibus, esa lanza con la que el centurión romano traspasara el costado del Salvador, esa misma con la que Anfortas fuera herido allá en el templo de Montsalvat y también fuera sanado después con ella. Así pues, cuando se habla de cruz, debe entenderse claramente, debe hacerse evidente en nuestra Conciencia que se trata del Lingam-Yoni, debe hacerse claro en nuestro corazón su honda significación. En todo caso, hermanos, jamás puede faltar el cáliz y la lanza en el drama de la Auto-Realización.

Así pues, hermanos, examinen ustedes toda la simbología del Calvario: la corona de espinas, los clavos con que son traspasadas las manos y los pies de Jeshúa Ben Pandirah, el gallo de la pasión, el paño de la Verónica, la vara con la esponja humedecida en hiel y vinagre, el látigo aquel con que Jesús fuera flagelado, el martillo con el que se golpean los clavos, etc., allí no hay bonitas teorías; allí no hay sino un sacrificio sangriento, y si ustedes quieren lograr la Auto-Realización teorizando hermosamente o haciendo marometas, obviamente, van por el camino del error, fracasarían rotundamente.

Cuando nosotros observamos allá en el templo de Chapultepek la tierra del futuro, la de la quinta ronda, no vimos a millones de seres humanos convertidos en ángeles, no mis caros hermanos; lo que vimos fue un puñadito de ángeles que fueron humanos aquí en la Tierra. Esto sorprende a todos, a mí mismo me sorprendió, y cuando interrogué al Elohim instructor, la respuesta fue precisa: “de todos los millones de seres humanos que entraron a evolucionar e involucionar en el planeta Tierra, tan solo unos pocos sirvieron para el estado angélico, a los demás se los tragó el Abismo”. Estas fueron las palabras del instructor, las escuché estando personalmente dentro del Templo de Chapultepek. Ojalá sean ustedes de los pocos, ese es mi mejor anhelo. Pero recuerden muy bien aquellas frases del gran Kabir: “de mil que me buscan, uno me encuentra; de mil que me encuentran uno me sigue; de mil que me siguen, uno es mío”. Midan ustedes la honda trascendencia de tales frases y decídanse a marchar definitivamente por la senda difícil que los ha de conducir a la liberación final.

Allí no van ustedes a ver bonitos espectáculos, ni se van a divertir; ahí lo que van a hacer es a herir sus plantas con los guijarros del camino; ahí van a tener que cicatrizarse de muchas heridas, pero llegarán si se lo proponen. Puede que en este momento ustedes en su interior digan: “sí, quiero llegar”, pero lamentablemente, como no poseen un centro permanente de Conciencia, no tienen continuidad de propósitos. Ahora están escuchando la enseñanza, sí, alertas; mañana habrán palidecido mis palabras y pasado mañana pueden hasta ser olvidadas. Muchas veces tremendas resoluciones desaparecen ante una hermosa copa de licor; así son de débiles los animales intelectuales.

Mediten pues, en lo que hemos dicho. Reflexionen.

Es claro, el Drama Cósmico de Jesús fue vivido por El. El indudablemente abrió el camino, puso sobre el tapete de actualidad el Tantra, nosotros debemos vivirlo, imitar su ejemplo, eso es todo.