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F025 LOS DIOSES TAMBIÉN SE EQUIVOCAN
FRAGMENTO DE TRANSCRIPCIÓN INEXISTENTE EN AMBAS ED. DEL 5º EVANGELIO
NÚMERO DE FRAGMENTO: F025
FUENTE EN AUDIO:NO DISPONIBLE
CALIDAD DE AUDICIÓN:INVALUABLE
DURACIÓN:INVALUABLE
CORRELACIÓN TEXTO/AUDIO:INVALUABLE
FECHA DE GRABACIÓN:1972/04/13
LUGAR DE GRABACIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:TERCERA CÁMARA
FUENTE DEL TEXTO:TRANSCRIPCIÓN CUASI-LITERAL EXTRACTADA DE LOS “APUNTES DE CONFERENCIAS” DE VÍCTOR MANUEL CHÁVEZ CABALLERO
Todas las escuelas de tipo esotérico y pseudo-esoterista están embotelladas en el dogma de la Evolución. No negamos la Ley de la Evolución en sí misma, únicamente la colocamos en su lugar, la ubicamos en su sitio.
Evolución e Involución constituyen realmente el eje mecánico de la Naturaleza. Todo evoluciona e involuciona, todo sube y baja incesantemente en la rueda del Samsara. Mucho se ha hablado del movimiento perpetuo, hubo una época en que la gente se devanaba los sesos para investigar un aparato que estuviera en movimiento perpetuo, que nunca se detuviera, que girara incesantemente y que caminara sin combustible, lo cual no podría existir sin ese gasto. La Tierra por ejemplo, gira alrededor del Sol incesantemente, he ahí un movimiento perpetuo, empero, hay gasto de combustible; conforme el tiempo va pasando la tierra va envejeciendo, el día llegará en que será un cadáver, una nueva Luna. Así pues, tratar de inventar un organismo sin consumo de material, es completamente imposible, aún en el supuesto de que se lograra inventar algún ente mecánico con movimiento continuo, sin gasto de material, esto sería muy relativo, porque los mismos materiales de que está hecho el aparato mecánico, se desgastarían a la larga, serían ellos, los instrumentos básicos para mover a tal mecanismo, se desgastarían los ejes, etc..
Llevemos esto al terreno, dijéramos, filosófico-esotérico-científico. La Rueda del Samsara se basa en el movimiento perpetuo, los dos factores de esa gran rueda son Evolución e Involución. Por la derecha sube Anubis evolucionante, por la izquierda desciende Tifón involucionante, empero, la rueda se paralizaría, llegaría a la estática si no hubiese consumo de materiales, ¿cuáles son los materiales que hacen girar la rueda? Obviamente los Egos, los millones de Egos que viven en la faz de la Tierra. Es claro, es ostensible que a todos se nos asignan 108 existencias, cierto de toda verdad, vencido nuestro ciclo de vida, nos precipitamos por el arco descendente involutivo de la Rueda del Samsara, también es verdad que nos desintegramos en la Novena Esfera, es obvio que nos precipitamos hacia el centro de gravedad de nuestro planeta, hacia el núcleo de estabilidad planetaria, hacia el centro de la Tierra. En ese descenso, en esa caída, hay Involución; pasamos por los estados animales, vegetales y minerales y luego nos volvemos polvo. Vean ustedes, somos el material que hace mover la rueda, vean ustedes, la fuerza de gravedad hace girar la rueda hacia abajo, hacia el centro de gravedad que está en el corazón de la Tierra, pero al volvernos polvo en el núcleo central, entonces por ley de levitación, hay ascenso, evolucionamos nuevamente, salimos a la luz del Sol para recomenzar la jornada, hasta recuperar estados minerales, vegetales y animales, hasta reconquistar el estado humano que otrora perdimos.
El material, pues, de desecho que hace mover la rueda son los millones de Egos que viven sobre la faz de la Tierra, con la fuerza que tenemos nos precipitamos atraídos por la fuerza de gravedad hasta el centro de la Tierra. He ahí mis caros hermanos el aspecto esotérico de la Ley de la gravedad, el aspecto esotérico del movimiento continuo, no hay duda de que la Rueda del Samsara es una rueda filosófica, científica, realista y que nosotros estamos metidos en esa rueda fatal.
Ya les he dicho claramente, tres mil ciclos gira la rueda, ya les he dicho, si nosotros durante esos tres mil ciclos no logramos la Auto-Realización, entonces la Mónada Divina recogerá su Esencia, sus principios, sus fuerzas, para recogerse o absorberse en el Espíritu Universal de Vida para siempre. Incuestionablemente no todas las Mónadas quieren la Maestría, cuando una Mónada quiere la Maestría, realmente trabaja a su Esencia desde adentro, desde lo más íntimo, desde lo más profundo. Una Esencia trabajada así, está en desasosiego, anhela, busca el Camino, la Senda del filo de la navaja, está inquieta. Pero cuando la Mónada no trabaja a su Esencia, entonces está no esta inquieta, no le interesa la espiritualidad, ese es el caso de personas indiferentes que no sienten realmente ningún anhelo.
Millones son las Mónadas que después de los tres mil ciclos quedan sin auto-realizar, no quiere decir que hayan fracasado, sino que no les interesa la Maestría. Son chispas divinales, criaturas inocentes que gozan de la felicidad divina entre el océano del Espíritu Universal de Vida, pero no poseen la Maestría. Tales Mónadas ven a los Maestros, a los Budhas, a los Avibhaktas, a los Kumarás, en la misma forma en que una hormiga podría vernos a nosotros. Obviamente, para tales Mónadas, los Mahatmas, los Hierofantes son algo imposible de entender o comprender. He ahí el secreto del Abismo, ese es uno de los siete grandes secretos indecibles.
Realmente, mis caros hermanos, hay necesidad de alcanzar el estado ordinal, es decir, la condición de Hombres. El animal intelectual equivocadamente llamado hombre, ciertamente no lo es, no ha alcanzado el estado de Hombre, ¿por qué, cuál es el motivo? Se dice que allá en el amanecer de la vida, hubieron algunos errores imperdonables, recordad hermanos que los Dioses también se equivocan. En principio, dijéramos, el instinto mecánico de los animales intelectuales, comenzó poco a poco a desarrollarse en la función intelectiva, empero, hubieron ciertos seres inefables como el Angel Sakaky y sus discípulos que temieron por el animal intelectual. Bien sabían aquellas deidades inefables lo que es tal animal, no está demás recordarles a ustedes que el bípedo tricerebrado o tricentrado equivocadamente llamado hombre, es tan solo una máquina. Sí, una máquina que se encarga de atraer las fuerzas cósmicas para transformarlas entre sí mismo y retransmitirlas, dijéramos, en forma automática, a las capas anteriores del organismo planetario en que vivimos. Esa máquina no es Hombre, es animal, pero no Hombre. El gran ángel Sakaki, viendo que ya el instinto comenzaba a transformarse en intelecto y que pronto este bípedo tricerebrado, este homúnculo racional se daría cuenta de su propia condición de máquina, pues sintió tanto el como… temor por la humanidad, temió sí, que todos los seres humanos fueran a caer en un estado de pasividad e indiferencia, como el de los antiguos indostanes. Bien saben ustedes de lo que fueron millones de habitantes de la India, miraron al mundo como un sueño de Brahama, como algo despreciable, entonces no trabajaron la tierra y dejaron perder enormes regiones, no se dedicaron a la industria, y ahora vemos las consecuencias, muriéndose de hambre, se dedicaron a la vida espiritual, despreciando al mundo, olvidando sus deberes en el mundo físico.
Sakaki, divinal, comprendiendo esto, temió pues, por los bípedos tricerebrados. Se dijo a sí mismo: “muy pronto estos se darán cuenta de su condición y verán el mundo como maya, no cultivarán las tierras, no trabajarán, morirán de hambre mirando todo como vana ilusión, hay necesidad de que estos terrícolas pongan sus pies firmes en la tierra”. ¿Cómo hacer? Y recordó entonces por un instante el abominable Organo Kundartiguador, creó ciertas condiciones específicas definidas y estimuló a cierto átomo que existe en el coxis para que pusiera en actividad a tal órgano. Objetivo fundamental, establecer mediante las radiaciones de tal órgano, ciertos… dijéramos, un poco equivocados en el intelecto, es decir, hacerle ver al animal intelectual el mundo físico, cuán útil y necesario [es]. En ese sentido no sería equivocado, pero equivocado digo, en cuanto dispuso del intelecto, no solamente viera al mundo físico tal cual es en su aspecto tridimensional, sino que lo concibiera como una realidad total. Diría así el Angel Sakaki: “preciosa criatura que el ser humano pusiera sus pies firmes en la Tierra, que se estableciera definitivamente en este mundo como todo un ciudadano a fin de que pudiera auto-realizarse a fondo, íntimamente, profundamente”. Sus intenciones fueron magníficas, yo digo que comenzó esto a realizarse allá en la época Hiperbórea, porque aunque muchos piensen que en la época Hiperbórea solo un sol resplandeció, es también muy cierto que ahí vimos el instinto transformado en lascivia.
Todavía recuerdo mis caros hermanos a cierto grupo de hiperbóreos de seis o siete metros de altura, marchando por esos caminos. Como quiera que recuerdo vidas anteriores, no me es fácil olvidar algunas anécdotas con tales guerreros que iban armados. Es que ya comenzaba en ellos el instinto a transformarse, como también es que su raciocinio estaba completamente hacia abajo, hacia el mundo físico, quiso modificar su intelecto, así en esa forma, debido precisamente al abominable Organo Kundartiguador. Así pues, este trabajo viene desde la época Hiperbórea, surge más tarde la Lemuria y nadie puede ignorar que resplandeció… pero tampoco puede ignorar que en la Lemuria existieron los tenebrosos de la mano izquierda, los tántricos negros, Jahvé y sus secuaces, los perversos del mundo atlante, todos ellos resultaron del abominable Organo Kundartiguador, de su desarrollo. Así pues que trabajó con buenas intenciones el Angel Sakaki, las consecuencias de tal desarrollo abominable, fueron un fracaso; ustedes bien saben lo que es el desarrollo del abominable Organo Kundartiguador, el fuego sagrado precipitado hacia los infiernos atómicos del hombre, desde el coxis. Quien desarrolla ese órgano, es decir, la cola de Satán, se convierte en un demonio terriblemente perverso, se convierte en un demonio auténtico. El resultado de este trabajo fue un desastre, a consecuencia de esto, nacieron pues, traidores del Sanctuario de Vulcano; están los deidusos, los que están también enredados en este pasmoso asunto, me refiero claramente a hombres como Jahvé y a ciertos ángeles que son malvados como Moloch, Baal, etc.
Me duele hablar en esta forma, porque el Angel Sakaki es uno de los cuatro Tetrasustentadores del Universo… la perdición del animal intelectual, solamente quiere establecer el equilibrio y nada más. Mucho más tarde, los arcángeles con su comitiva de sabios, resolvieron eliminar tal órgano en el animal intelectual, más ya fue tarde y no todos lo lograron eliminar. Continuaron las escuelas tántricas negras en la Atlántida, y aún en nuestros días. Empero los que sí lograron la eliminación de tal órgano, de todas maneras fracasaron, porque los resultados del abominable Organo Kundartiguador quedaron en la constitución interna del animal intelectual. Tales resultados son los “yoes”, que en su conjunto constituyen el Ego, el mí mismo, el sí mismo.
Así, vean ustedes, un gran fracaso, queriendo establecerse un gran triunfo, he ahí la causa, he ahí el motivo por el cual los animales intelectuales no son Hombres, no se transformaron en Hombres. Todo el mundo cree que sí lo son, pero no lo son, para ser Hombres, se necesita poseer los Cuerpos Astral, Mental, Causal y el animal intelectual no lo posee, entonces los animales intelectuales no son Hombres, se parecen, pero no los son. Cuadrando paralelas, diríamos también que el renacuajo no es rana, un poco grotesco resulta esta paralela, pero es verdad, todavía no se ha transformado en rana. Se hace necesario, pues, que nosotros estemos dispuestos a convertirnos en Hombres, se necesita la disponibilidad al Hombre, hay necesidad de formar dentro de nosotros mismos la disponibilidad al Hombre, sólo así es posible que nazca en nosotros el hombre. Se hace indispensable eliminar de nuestra naturaleza las pésimas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador, esas consecuencias son los “yoes” que personifican a nuestros defectos de tipo psicológico, sólo así, mis caros hermanos, podemos marchar por el camino que nos ha de conducir al Hombre.
Federico Nietzsche, en su Zarathustra nos habla del Superhombre, nos dice que el hombre no es mas que un puente tendido entre el animal y el Superhombre, un peligroso paso en el camino, un peligroso mirar atrás, todo en él es peligroso. Se equivocó Nietzsche, ¿de dónde vamos a sacar al Superhombre si no hemos creado al Hombre? Nietzsche nos habla del Hombre como si ya existiera, el Hombre necesitamos crearlo dentro de nosotros mismos. No es un Superhombre lo que necesitamos, sino al Hombre, él es el Rey de la Creación. El Superhombre no existe, lo que existe es el Hombre, desgraciadamente dentro de nos no existe, lo que existe es el animal intelectual. Necesitamos crear en sí mismos y dentro de sí mismos al Hombre, el Rey de la Creación, para eso se hace indispensable eliminar las malas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador que cada uno de nos lleva adentro. Sólo así, mis caros hermanos, podemos tener la disponibilidad al Hombre, sólo así podemos dentro de nosotros mismos crear al Hombre. Nietzsche se equivocó hablándonos del Superhombre, ha debido hablarnos del Hombre; el Superhombre no existe, no ha existido, no existirá jamás. Lo que hay más allá del hombre es “Angel”, Hombre-Arcángel es Hombre, lo que interesa pues es el Hombre, está llamado a dominar el Universo entero, se ha dicho que está llamado a mandar a los Angeles y a los Dioses, porque el Hombre es el Rey.
Si el Arcángel Sakaki y su comitiva, no hubieran estimulado, dijéramos, el abominable Organo Kundartiguador en aquellas razas incipientes del pasado, hoy existiría sobre la faz de la tierra una buena cantidad de Hombres. Desafortunadamente lo que existe es una buena cantidad de zánganos, porque el animal intelectual es un zángano, y son zánganos porque no crean, no trabajan en la Gran Obra del Padre, consume todo lo que la Naturaleza crea pero él no produce nada, aprovecha el trabajo de los Dioses, pero él destruye ese trabajo.
Ha llegado la hora de comprender todo ésto hermanos, porque resulta que el intelecto de cada uno de ustedes está lleno de datos equivocados y cuesta trabajo entender y si se les habla diciéndoles que el Hombre no existe, puede que lo acepten ustedes en principio, pero hay un trasfondo allá en el subconsciente que reacciona, ofrece resistencia, presume que sí existe, y que ustedes son tales, se forma entre ustedes pues un dualismo entre sí y no existe. Ante todo debemos acabar con ese dualismo y en forma íntegra entender que el animal intelectual es lo que existe, que el Hombre todavía no ha sido creado dentro de nosotros mismos. Algunos datos pueden ayudarnos a aclarar este concepto: si el Hombre es el rey de la Creación tiene que ser rey de sí mismo, pero si no somos reyes de nosotros mismos, si no sabemos gobernar nuestros propios deseos, nuestras propias pasiones, nuestros propios apetitos, ¿cómo vamos a ser reyes de la Creación? Ahora, si no somos reyes de la creación, mucho menos somos o podemos ser reyes del Universo o del Infinito, si no somos reyes de la Creación no somos Hombres; así pues, o somos o no somos reyes. ¿Cómo vamos a ser reyes si no podemos ni sabemos gobernar nuestros propios apetitos? Acaso puede gobernar el Universo el que no se gobierna a sí mismo? Hay necesidad de comprender ésto, de comprenderlo a fondo, de asimilarlo y de crear dentro de nosotros la disponibilidad al Hombre.
El Omnimisericordioso Sol Absoluto emana de sí mismo sus radiaciones, estas son vivificantes, divinales ciento por ciento. El Omnimisericordioso Sol Absoluto puede vivificar la semilla sexual que cargamos en nuestras glándulas sexuales para que brote en nosotros los Cuerpos Solares, los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, desafortunadamente, nosotros nos hemos desviado del camino, nos hemos alejado demasiado del Sol Misericordioso Absoluto, y entonces esas emanaciones ya no alcanzan casi a vivificarnos. Necesitamos acercarnos más y más al Omnimisericordioso, y eso sólo es posible disolviendo el Ego, eliminando en nosotros las pésimas consecuencias del abominable Organo Kundartiguador. Así, eliminando tales factores de discordia, nos acercamos al Sol Absoluto y El, con sus emanaciones, vivifica las semillas para que broten los Cuerpos Solares.
Cuando hablo de Emanaciones del Omnimisericordioso, Omnipresente, Omnivivificante Sol Absoluto, debe entenderse que tales emanaciones vienen en forma de radiaciones, atraviesan primero a través del Primer Logos y después pasan por el Segundo y por último por el Tercer Logos, dichas emanaciones se expresan ya concretamente en nosotros por medio del Hidrógeno Sexual SI-12. Obviamente, desintegrando el Ego y transmutando el Hidrógeno Sexual SI-12 conseguimos la vivificación maravillosa de la semilla, para que broten los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
Entendido esto, mis caros hermanos, debemos crear todos la disponibilidad al Hombre. Es doloroso continuar nosotros metidos en esta Rueda del Samsara, rueda que se mueve, como ya les he dicho y les repito otra vez, con los materiales del desecho, me refiero enfáticamente a los millones de criaturas intelectuales que después se precipitan involutivamente hacia el Abismo. ¿Estar descendiendo y subiendo por la trágica rueda es acaso cosa bella? Más vale de una vez, disponernos a crear al Hombre, es obvio que no todas las Mónadas quieren la Maestría, pero si ustedes están aquí, si nos hemos reunido en este recinto sagrado, es obvio que las Mónadas de cada uno de nos, quieren la Maestría, es porque las Mónadas de cada uno de ustedes anhelan la Maestría, y si no, ninguno de ustedes estaría aquí, en este recinto. Así pues, comprender es indispensable, comprender lo que somos, realmente, darnos cuenta de que no somos sino unos bípedos tricerebrados, unos homúnculos racionales. Entendido esto, debemos meternos resueltamente por la Senda del filo de la navaja, hasta lograr un día la liberación final.
Respuesta: Es claro que no todas las Mónadas o Chispas Divinas quieren la Maestría. Bien, aquellas Mónadas que no logran adquirir la Maestría nos ven a nosotros en forma análoga o semejante al modo como las hormigas nos ven a nosotros. En una palabra, aquellas Mónadas que no adquirieron la Maestría ven a los Dioses Santos, a los Maestros, a los Mahatmas, a los Hierofantes, a los Gurujis, en la misma forma en que las hormigas que andan por ahí nos pueden ver a nosotros, es decir, si las hormigas no nos entienden a nosotros y somos demasiado grandes para ellas, así también, las Mónadas sin Maestría, así ven a los Maestros, los ven como algo que de ninguna manera entenderían. Esas Mónadas no tienen Ego, porque el Ego tiene un principio y un fin. Incuestionablemente al Ego debemos disolverlo en forma intencional, o al Ego se encargará la Naturaleza de disolverlo en el Abismo, pero no puede inmortalizarse; o lo disolvemos o nos lo disuelven, una de dos, o de dos una, los Egos tienen que acabarse porque o lo disolvemos o nos lo disuelven. Las Mónadas están libres, pero sin auto-realizarse.
Aquellos seres humanos primitivos, si no hubiesen sido, dijéramos, dominados por el abominable Organo Kundartiguador, si en su naturaleza interior no se hubiese desarrollado el abominable Organo Kundartiguador, pues podrían ser ahora distintos, diferentes, pudiesen haberse convertido en Hombres. Desafortunadamente ese abominable Organo Kundartiguador los convirtió en bestias, ahora bien, las intenciones del Angel Sakaki no fueron convertir a esas criaturas en bestias, no, fueron nobles, fueron que el ser humano encontrara un punto de equilibrio, que aprovechara el tiempo y se auto-realizara y se estableciera como un ciudadano, pero las consecuencias del abominable Organo Kundartiguador fueron terribles, convirtieron al animal intelectual en bestia, en vez de Hombre. Yo conceptúo que mejor hubiera sido instruirle, enseñarle los Misterios de la Vida y de la Muerte, mostrarle el Camino de la Auto-Realización, hacerle ver que la tierra era una escuela que necesitaba, posiblemente a base de sabiduría, sin necesidad de haberle desarrollado el Organo Kundartiguador abominable, hubiesen los terrícolas haber encontrado un punto de equilibrio sin necesidad de…