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EL FUEGO SERPENTINO
TEXTO DE INTERÉS DOCTRINARIO NO PROCEDENTE DE TRANSCRIPCIÓN
NÚMERO DE ESCRITO CORTO: 0061
FECHA DE REDACCIÓN:1970/06/??
LUGAR DE REDACCIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:APARTES DEL MAESTRO DE LA REVISTA ABRAXAS I.
FUENTE DEL TEXTO:ABRAXAS INTERNACIONAL Nº 29 / JUNIO 1970
Cuando platicamos dulcemente en el orto purísimo de la divina lengua que como un río de oro corre bajo la selva espesa del Sol, resulta imposible para nosotros olvidar la mágica “S” que resuena entre la umbría como un silbo dulce y apacible… Esa es la sutil voz, aquella que escuchó Elías en el desierto. Apolonio de Tyana se envolvía en su famoso manto de lana para rogar a los dioses santos pidiendo el enigmático sonido.
La mística nota, la “S” mágica, le confería al viejo hierofante el poder de salir conscientemente en Cuerpo Astral. La “S” tiene en verdad cierta similitud con la letra hebraica “Tsad”, mientras la “Sigma” griega, triforme, se relaciona con la primera y con “Shin” y “Samek”; esta última significa “sostén” y tiene el valor kabalístico de 60. Se nos ha dicho (y esto lo sabe cualquier kabalista) que SHIN tiene el valor de 300 y significa “diente”. La suma de estas dos letras equivale por consiguiente a los 360° del círculo y a los días siderales del año solar. Empero, nosotros los gnósticos debemos ir más lejos, inquirir, indagar, buscar, descubrir la íntima relación existente entre la serpiente y la cruz. La “S” serpiente y la “T” cruz, son dos símbolos esotéricos que se complementan profundamente.
La “S” es una verdad jehovística y vedantina a la vez, el poder serpentino o fuego místico, la energía primordial o Shakty potencial que yace adormecido en el centro magnético del hueso coxígeo. Muladhara es el nombre sánscrito de dicho centro mágico; ésta es la Iglesia de Efeso. El Kundalini es la fuerza prístina del universo, el poder oculto, eléctrico, que subyace en toda materia orgánica e inorgánica. La conexión sexual del phalo y del útero forma cruz; el Kundalini, la “S” mágica, la culebra se encuentra íntimamente relacionada con esa cruz o Tau.
El Fuego Serpentino despierta con el poder de la Santa Cruz, eso es ostensible. En hebraico “TAU” tiene precisamente el significado maravilloso de “cruz”, terminado como vigésima segunda letra del alfabeto y con valor numérico de 400.
Resulta fácil comprender que la vocal “U” es letra moderna derivada de “V”, como la “G” de “C”, por la urgente necesidad de distinguir claramente entre los dos sonidos, adquiriendo, naturalmente, una forma práctica idéntica a la griega.
Obsérvese muy atentamente esa curva maravillosa que desciende y sube; la humillación o descenso a los mundos infiernos, a la Novena Esfera (el sexo), preliminar necesario de la exaltación o sublimación. “Quien quiera subir debe primero bajar”, esa es la Ley. “Toda exaltación va precedida siempre por una humillación”.
El descenso a la Novena Esfera (el Sexo), fue desde los antiguos tiempos la prueba máxima para la suprema dignidad del Hierofante; Hermes, Buda, Jesús, Dante, Zoroastro, etc., tuvieron que pasar por esa terrible prueba. “Allí baja Marte para retemplar la espada y conquistar el corazón de Venus; Hércules para limpiar los establos de Augias y Perseo para cortar la cabeza de la Medusa con su Espada Flamígera”.
El círculo perfecto con el punto mágico, símbolo sideral y hermético del astro-rey y del principio substancial de la vida, de la Luz y de la Conciencia Cósmica, es fuera de toda duda un emblema fálico maravilloso. Tal símbolo expresa claramente los principios masculino y femenino de la Novena Esfera.
Es incuestionable que el principio activo de irradiación y penetración se complementa en el noveno círculo con el principio pasivo de recepción y absorción. La serpiente bíblica nos presenta la imagen del Logos Creador o fuerza sexual que empieza su manifestación desde el estado potencial latente.
El Fuego Serpentino, la Víbora Sagrada, duerme enroscada, tres veces y media dentro de la Iglesia Coxígea. Si reflexionamos muy seriamente en esta íntima relación existente entre “S” y la Tau, cruz o “T”, llegamos a la conclusión lógica de que sólo mediante el Sahaja Maithuna (Magia Sexual), se puede despertar la Culebra Creadora. La “clave”, el “secreto” lo he publicado en casi todos mis libros anteriores y consiste en no derramar jamás el “Vaso de Hermes” durante el trance sexual.
Conexión del lingam-yoni (phalo-útero), sin eyacular nunca el Ens Seminis (la entidad del Semen), porque en esa sobredicha substancia se encuentra latente todo el “Ens Virtutis” del Fuego. I.A.O. es el mantram fundamental del Sahaja Maithuna. Cántese cada letra por separado en el laboratorium-oratorium del Tercer Logos (durante la cópula sagrada)… La transmutación sexual del “Ens Seminis” en energía creadora es un legítimo axioma de la sabiduría hermética. La bipolarización de ese tipo de energía cósmica en el organismo humano que, desde los antiguos tiempos, analizada en los colegios iniciáticos de Egipto, México, Grecia, India, etc. El ascenso de la energía seminal hasta el cerebro se hace posible gracias a cierto par de cordones nerviosos que en forma de ocho se desenvuelven espléndidamente de derecha a izquierda de la espina dorsal.
Hemos llegado pues al Caduceo de Mercurio con las alas del espíritu siempre abiertas. El mencionado par de cordones nerviosos jamás podría ser encontrado con el bisturí, pues son más bien de naturaleza etérica, tetradimensional. Estos son los dos testigos del Apocalipsis, las dos olivas y los dos candeleros que están delante del Dios de la tierra, y si alguno les quisiere dañar, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos.
En la sagrada tierra de los Vedas este par de nervios son conocidos con los nombres de “Idá” y “Pingalá”; el primero se relaciona con la fosa nasal izquierda y el segundo con la derecha. Idá es de carácter lunar y Pingalá de tipo solar. El primero es frío y el segundo cálido. Idá parte del testículo derecho y Pingalá del izquierdo, ambos se reúnen con el canal Sushumná en el centro magnético del coxis. En las mujeres este par de olivas del templo se invierte armoniosamente. La fisiología esotérica enseña que en el sexo femenino estos dos testigos parten de los ovarios.
Viejas tradiciones que surgen de la noche profunda de todas las edades, dicen que cuando los átomos solares y lunares del sistema seminal hacen contacto en el Tribeni, cerca del coxis, entonces por inducción eléctrica despierta una tercera fuerza mágica; quiero referirme al Kundalini, el Fuego Místico.
Escrito está en los viejos textos de la sabiduría antigua que el orificio inferior del canal medular en las personas comunes y corrientes se encuentra herméticamente cerrado; los vapores seminales lo abren para que la Culebra Sagrada penetre por allí. A lo largo del canal medular se procesa un juego maravilloso de variados canales: recordemos el Sushumná, el Vajra, el Centralis y el Bramahanadi; a través de éste último asciende el Fuego Sagrado. El ascenso del Kundalini a lo largo de su canal espinal se realiza muy lentamente, de acuerdo con los méritos del corazón. Los fuegos del Cardias controlan el ascenso milagroso de la Serpiente Sagrada.
Es bueno saber que cuando Hadit, la Serpiente alada de Luz, despierta para iniciar su marcha a lo largo del canal medular espinal, emite un sonido misterioso muy similar al de cualquier víbora que es azuzada con un palo, esto viene a recordarnos la “S” mágica. El Kundalini se desarrolla, revoluciona y asciende dentro del aura maravillosa del Maha-Chohan. No está de más comprender que el Fuego Serpentino al llegar a la altura del corazón, abre las alas ígneas del Caduceo de Mercurio; entonces podemos penetrar en cualquier departamento del Reino instantáneamente.
El ascenso del Fuego Sagrado a lo largo del Canal Espinal de vértebra en vértebra, de grado en grado, resulta terriblemente lento. Es ostensible que los treinta y tres grados de la Masonería oculta de un Ragón o de un Leadbeater se corresponden con esta suma total de las vértebras espinales.
Cuando el alquimista derrama el Vaso de Hermes, me refiero a la eyaculación del “Ens Séminis”, es incuestionable que entonces existe pérdida de grados esotéricos porque el Kundalini baja, desciende una o más vértebras de acuerdo con la magnitud de la falta. Amfortas, el venerable señor del Santo Grial, entre los brazos impúdicos de Kundry, Gundrigia, Herodías, la Eva tentadora de la mitología Hebraica, derrama el Mercurio de la Filosofía Secreta, entonces cae fulminado con el Arcano 16 de la Kábala.
La caída de los Angeles rebeldes a nadie benefició y a todo el mundo perjudicó desgraciadamente. Si ellos no hubieran derramado el vino sagrado, muy distinto hubiera sido su Némesis; entonces la Lira de Orfeo jamás habría caído sobre el pavimento del templo hecha pedazos.
Bajar a la Novena Esfera no está prohibido y hasta en indispensable para toda exaltación, pero caer es diferente, y Amfortas cayó, tú lo sabes… Cuando el Kundalini alcanza el Sahasrara, el Loto de los mil pétalos situado en la parte superior del cerebro, entonces se desposa con el Señor Shiva, el Tercer Logos, el Espíritu Santo.
Escrito está con letras de oro en el Libro del Misterio Oculto que el famoso Tattva Shiva-Shakty gobierna al Sahasrara (la Iglesia de Laodicea).
En el Magisterio del Fuego siempre somos asistidos por los Elohim; ellos nos aconsejan, nos ayudan. La Universidad Adyatmica de los sabios, examina periódicamente a los aspirantes.
En la médula y en el semen se halla la clave de la salvación humana y todo lo que no sea por allí es perder el tiempo inútilmente.
Kundalini es la Diosa de la palabra adorada por los sabios; sólo ella puede conferirnos la Iluminación. Tan pronto el Kundalini despierta e inicia su ascenso sublime hacia adentro y hacia arriba, el alquimista logra seis experiencias trascendentales, a saber:
ANANDA: Cierta dicha espiritual.
KAMPAN: Hipersensibilidad eléctrica y psíquica.
UTTHAN: Aumento en el porcentaje de Conciencia Objetiva.
GHURNI: Intensos anhelos místicos.
MURCHA: Estados de lasitud o relajamiento espontáneo durante los ejercicios esotéricos.
NIDRA: Algún modo específico de sueño que combinado con la meditación se convierte en Samadhí (éxtasis).
Dar testimonio de la Verdad jamás puede ser un delito. En mi condición de Kalki Avatara o Sosioch de la Nueva Era de Acuario, declaro enfáticamente lo siguiente:
Con todos los múltiples procedimientos pseudo-esotéricos en boga, enseñados en diversas escuelas, no es posible el despertar del Kundalini. El sistema fuelle con todos sus variados pranayamas; las diversas asanas y formas del Hatha Yoga; los Mudras, Bhaktis, etc., jamás podrán poner en actividad el Fuego Serpentino.
Las ígneas partículas que suelen escaparse de la Flama Sagrada durante ciertas prácticas yóguicas, no significan el despertar del Kundalini; desafortunadamente muchos equivocados sinceros y llenos de magníficas intenciones confunden a las chispas con la Llama.
El Fuego Serpentino solo puede despertarse y desarrollarse exclusivamente, con la Magia Sexual (Sahaja Maithuna). El advenimiento del Fuego es el evento cósmico más extraordinario, el ígneo elemento viene a transformarnos radicalmente.
En instantes en que escribo estas líneas ardientes, viene a mi memoria cierto recuerdo trascendental. Alguna vez durante un viaje incorpóreo, en estado de éxtasis o Samadhí, me atreví a interrogar a mi Madre Divina Kundalini en la siguiente forma:
-“¿Es posible que alguien en el mundo pueda Auto-Realizarse sin la necesidad de la Magia Sexual?”
La respuesta fue tremenda:
-“¡Imposible hijo mío! Eso no es posible”. Y lo dijo con tanta vehemencia… que francamente me sentí conmovido.
El Fuego Serpentino es la “Duada Mística”: el desdoblamiento de la unidad de la “Monada”, el femenino aspecto eterno de Brahma, “Dios Madre”. La Culebra Ignea nos confiere infinitos poderes, entre ellos el de la beatitud final y el Jnana de la liberación.