Círculo de Cultura Gnóstica y Medicinas Ancestrales
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YO SOY EL AVATARA DE LA ERA DE ACUARIO

TEXTO DE INTERÉS DOCTRINARIO NO PROCEDENTE DE TRANSCRIPCIÓN

NÚMERO DE ESCRITO CORTO: 0056

FECHA DE REDACCIÓN:1967/??/??

LUGAR DE REDACCIÓN:NO CONSTA

CONTEXTO:APARTES DEL MAESTRO DE LA REVISTA ABRAXAS I.

FUENTE DEL TEXTO:ABRAXAS INTERNACIONAL Nº 20 / 1967

Queridos hermanos gnósticos. Nobles varones. Distinguidas hermanas. Hermosos niños. Respetables ancianos.

Ha llegado la hora terrible de las grandes decisiones y no hay tiempo que perder, estamos ante el dilema del Ser o del no Ser de la Filosofía. Este es el momento en que debemos ser francos y sinceros con nosotros mismos y con los demás; este es el instante en que debemos poner las cartas sobre la mesa y hablar la verdad cueste lo que cueste.

Desde hace 17 años estamos en lucha a muerte contra las tinieblas de la ignorancia y es claro que esto no nos lo perdonarán jamás los mitómanos, ni los secuaces fanáticos de toda esa “jerga” pseudo-esoterista y pseudo-ocultista, que tanto daño ha hecho al mundo.

Confieso que al principio me dolía muchísimo el ataque matrero, astuto, diestro y experimentado de los traidores. Ahora el estilo mordaz, áspero, picante, de Judas, francamente es algo que para mí no tiene la menor importancia. En otro tiempo cuando me llegaba una carta satírica, cruel, despiadada, me sentía morir, ahora gracias a Dios, siento como si me hicieran cosquillas y tal misiva va a parar al cesto de la basura. Las frases punzantes de mis enemigos, la baba difamatoria de los insultadores, la calumnia de mis perseguidores, es algo que ya no logra hacerme sangrar el corazón.

Soy un Avatara en el sentido completo de la palabra, es decir, un mensajero de la Fraternidad Oculta, un pobre emisario y eso es todo. Estoy entregando un mensaje para la Nueva Era Acuaria: Quien quiera recibir esta noticia, este recado, bien lo hace y quien lo rechace, allá él, cada cual es libre de pensar como le parezca mejor. Yo soy un simple recadero, un infeliz cartero que cumple con su deber y eso es todo. No presumo de grande ni me creo más que nadie; siempre he pensado de mí mismo que soy un imbécil, jamás me he creído genio ni super-hombre.

Antes me gustaba discutir, ahora no me interesa la discusión; cumplo con mi obligación entregando el Mensaje y eso es todo. Si las gentes me pelean, riñen, insultan, contesto con el silencio. Advierto pues que toda carta grosera, descomedida, torpe, brutal, patán, jamás será contestada.

Algunos grupos se han disuelto porque no he aceptado sus torpezas; muchas veces los hermanitos quieren obligarme a cometer determinados errores y si no les obedezco entonces se enojan y retiran. Es claro que quienes así proceden están bien dormidos, si tuvieran siquiera un diez por ciento de conciencia, no procederían en esa forma.

Muchos me escriben enojados porque no les contesto inmediatamente. Ciertamente a veces demora un poco la respuesta debido a que tengo que contestar millares de cartas; además escribo libros, folletos, artículos, etc., etc., etc. Algunas personas pseudo-sapientes y super-trascendidas de esas que tanto abundan como mala hierba por ahí, dicen y me maldicen y se preguntan a sí mismas: ¿Quién le ha entregado a ese tal Samael la misión de iniciar la nueva Era Acuaria? ¿Por qué Samael se auto-titula Avatara? (Sobra decir que a tales gentes la envidia se las está tragando vivas).

Yo jamás me he auto-nombrado Avatara. El árbol se conoce por sus frutos. El hombre por sus obras. Estudiad mis libros. No tengo la culpa de que al pie de la Esfinge milenaria en la tierra sagrada de los faraones, los hermanos mayores de la Fraternidad Oculta me hubiesen entregado el Mensaje para la Era Acuaria.

Fue precisamente la Blanca Hermandad quien me convirtió en Avatara o mensajero. Dentro del mismo seno de la Logia Blanca se me llamó Kalki Avatara, ¿y qué? No me parece que sea un delito recibir órdenes de la Fraternidad Oculta. ¿Por qué me odiarán tanto mis críticos?

Estoy enseñando lo que se me ha dicho que enseñe; estoy entregando lo que se me ha dicho que entregue; si las gentes tuvieran la Conciencia despierta, caerían de rodillas ante esta tremenda verdad; mas he aquí que las personas duermen. “Padre mío, perdónalos porque no saben lo que hacen”.