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LA HUMILDAD FRENTE A LA SOBERBIA
TEXTO DE INTERÉS DOCTRINARIO NO PROCEDENTE DE TRANSCRIPCIÓN
NÚMERO DE ESCRITO CORTO: 0041
FECHA DE REDACCIÓN:1966/01/05
LUGAR DE REDACCIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:APARTES DEL MAESTRO DE LA REVISTA ABRAXAS I.
FUENTE DEL TEXTO:ABRAXAS INTERNACIONAL Nº 11 / DICIEMBRE 1966
A todos mis hermanos y hermanas del Movimiento Gnóstico: ¡Paz Inverencial!
Adorables hermanos míos: Ha llegado la hora de acabar con el personalismo y con el culto a la personalidad. Por favor, os ruego en forma muy encarecida, que desde ahora mismo no me mandéis más lisonjas y alabanzas por correo.
Me apena muchísimo deciros que cualquier carta portadora de laureles, lisonjas y alabanzas, será rechazada. Si algo tenéis vosotros que decir, si algo tenéis que preguntarme, escribidme seriamente, sin lisonjas, sin alabanzas, sin adulaciones, sin vanos laureles.
Los antiguos miembros de nuestro Movimiento Gnóstico deben recordar que los judas de hoy fueron los aduladores de ayer. Esos que hoy nos odian y maldicen, disfrazados con el ropaje de la santidad, esos hipócritas fariseos, esos sepulcros blanqueados, son maestros consumados en el arte de la adulación y de la alabanza.
A los Hermanos que editan mis obras, les suplico, les ruego encarecidamente, no alabarme en sus prólogos, no citarme, no nombrarme. Quienes prologuen mis obras deben limitarse exclusivamente a comentar la doctrina y eso es todo. El personalismo y el culto a la personalidad es un tumor canceroso que debe ser extirpado radicalmente de entre el seno del Movimiento Gnóstico.
A los directores de los lumisiales gnósticos les ruego por favor, prohibir en las reuniones las alabanzas, las lisonjas y las adulaciones. Aquellos que ayer me alabaron y adularon dentro de los lumisiales gnósticos, hoy lanzan contra mi insignificante persona toda su baba difamatoria. Ved, pues, hermanos míos, cuan vana es la alabanza.
Dentro de cada ser humano existe desgraciadamente un fariseo. Reducid a polvo al fariseo interior, os lo suplico con todo mi corazón, os lo ruego.
A todos mis Hermanos, aquí en México, a mis amadísimos hermanos visitantes que vienen del extranjero, les ruego, les suplico, no alabarme, no adularme, no brindarme lisonjas.
Soy vuestro amigo, os amo de verdad y por eso os ruego que también me deis el trato de amigo.
Amadísimos: Al concluir esta carta abierta, francamente temo haber sido demasiado duro con vosotros, pero la Verdad es la Verdad, y hay que decirla cueste lo que cueste; recordad que por la Verdad murió el Cristo, Señor nuestro, crucificado en un madero.
Firmado en México a los 5 días del mes de Enero, año 5 de Acuario.
¡Paz Inverencial!
Samael Aun Weor.