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LA VERDAD
TEXTO DE INTERÉS DOCTRINARIO NO PROCEDENTE DE TRANSCRIPCIÓN
NÚMERO DE ESCRITO CORTO: 0026
FECHA DE REDACCIÓN:1959/07/27
LUGAR DE REDACCIÓN:NO CONSTA
CONTEXTO:APARTES DEL MAESTRO DE LA REVISTA ABRAXAS I.
FUENTE DEL TEXTO:ABRAXAS INTERNACIONAL Nº 45 / JULIO 1975
La Verdad es lo desconocido de momento en momento; es radical, es o no es, jamás puede ser a medias, jamás puede ser medio error. La Verdad no es cuestión de sofismas, conceptos, opiniones, porque sólo puede ser conocida por experiencia directa.
Todo género de verdad es una proyección de la mente. Las verdades que el hombre considera absolutas, son también meras proyecciones de la mente. Nadie puede buscar la Verdad; nadie puede buscar lo que no conoce. La Verdad es lo atemporal, lo eternal; es lo desconocido de instante en instante, Aquello, Aquello, Aquello…
La mente está embotellada en el yo, en el mí mismo. Sabed vosotros que el yo es memoria, es tiempo, en él se encuentran todos los recuerdos de nuestras innumerables reencarnaciones. La mente embotellada en el yo es tiempo. ¿Creéis vosotros que lo que es del tiempo, pueda conocer lo que no es del tiempo? En otros términos, ¿creéis que se pueda estudiar astronomía con un microscopio, o la vida de los microbios con un telescopio? Es absurdo suponer que lo que es del tiempo, pueda conocer lo que no es del tiempo.
El yo es memoria, polvo…, el yo es deseo, apetencias, temores, teorías, prejuicios, odios, envidias, etc., etc. Vosotros creéis que ese monstruo horrible, el Ego, pueda llegar a la Verdad y eso es un tremendo error. Lo que es polvo, polvo es. Nosotros no podemos ir a la Verdad. Eso que nosotros llamamos la Verdad adviene a nosotros cuando el yo ha muerto. El Dios que está a la espera entra a nosotros sin que lo invitemos. La Verdad no puede ser analizada, estudiada, discutida, escrita, etc., etc.; solamente puede ser vivenciada en ausencia del yo.
Durante el Samadhi o éxtasis, la mente se desembotella y en ausencia del Ego puede vivenciar Eso, Eso, Eso; empero sabed vosotros que solamente podemos encarnar Eso cuando hemos disuelto el yo. En el Arcano 22 del Tarot aparece la Verdad como una mujer desnuda con dos varas, una en una mano y la otra en la otra. Ella camina sobre la Corona de la Vida. Sabed que sólo con el Arcano A.Z.F. podemos encender el Fuego Sagrado.
El Fuego es el león que debe quedar bajo nuestro servicio; los tronos de los Reyes Divinos lucían grandes leones de oro. Todas las Jerarquías Divinas están en los nueve grados esotéricos. El secreto del Gran Arcano está en la Novena Esfera. Hay que bajar a la Ciudad de las Nueve Puertas; hay que descender al noveno estrato de la Tierra para trabajar con el Fuego y el Agua. Sabed que sólo en la Fragua Encendida de Vulcano podemos decapitar y disolver el yo. Esto es Alquimia. El yo es deseo; aniquilad el deseo. Sólo con Alquimia se aniquila el deseo porque cuando una Ley Inferior es trascendida por una Ley Superior, la Ley Superior lava la Ley Inferior.
Todo defecto tiene su base en el deseo: la ira es deseo frustrado, se transmuta en dulzura; la codicia es deseo de acumulación, se transmuta en altruismo; la lujuria es deseo sexual, se transmuta en el Fuego del Kundalini. Con el Fuego decapitamos al yo. Con la Alquimia transmutamos el deseo en Sabiduría y Amor, entonces disolvemos el yo y cuando se ha disuelto absolutamente adviene a nosotros Eso, la Verdad absoluta, antes es imposible. La Verdad no es cuestión de especulación intelectiva, el yo la anda buscando como estímulo para la vida, porque le gusta que lo estimulen, que le den palmaditas en el hombro.
El que quiera encarnar Eso que se llama Verdad, debe ser alquimista. Se necesita la Alquimia; sólo con la Alquimia disolvemos al yo. Sólo disolviendo el yo adviene a nosotros Eso, la Verdad Absoluta; nadie puede llegar a la Verdad, ella adviene a nosotros cuando se disuelve el yo. El dolor no sirve para llegar a la Verdad, porque es el resultado de las malas obras. El yo siembra rayos y cosecha tempestades, esa es la Ley. El dolor es del yo y el yo es el Satán.
El Espíritu Universal de Vida es felicidad absoluta, paz suprema y abundancia. El Espíritu Universal de Vida no creó el dolor, éste fue creado por el yo. El yo, Satán creo el dolor. Los que creen que el dolor sirve para la purificación y para llegar a la Verdad son masoquistas. La miseria y el dolor son del Satán. El gnóstico debe ser triunfador. El dolor no sirve porque es del yo; cultivad la alegría y luchad para vivir bien, sin hambre y miseria. La miseria y el hambre son del abismo.
El yo nació con el deseo en el amanecer de la vida y se complicó y robusteció con las experiencias de las innumerables reencarnaciones; las experiencias de la vida robustecen al yo. La evolución es proceso de complicación del yo. Nosotros necesitamos una revolución total. Cuando se disuelve el yo hay, entonces, revolución total y adviene a nosotros la Verdad.
El yo se reencarna para satisfacer deseos y pagar deudas, no se perfecciona; Satán es Satán y no se vuelve perfecto nunca. El Dios Interno es perfecto y no necesita que nosotros lo perfeccionemos; así pues la Ley de la Reencarnación es el resultado de nuestras malas obras. Aclaro, la Reencarnación es el resultado del deseo. La Ley es sólo el agente de la Justicia Cósmica. El Espíritu, el Intimo vino al mundo para hacer conciencia de sí mismo, después de atravesar por los estados de mineral, vegetal y animal, y al despertar como hombre hubiera podido retornar al Espacio Abstracto Absoluto; ya había hecho conciencia de sí mismo. Desgraciadamente el deseo que sentimos entre las fuerzas instintivas de la naturaleza engendró el yo que siguió reencarnándose para satisfacer deseos. Sólo con el Arcano A.Z.F. disolveréis a ese horrible monstruo.
(Cátedra del 27 de Julio de 1959).