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La Ley del Karma
Los Negocios
Amigos míos, reunidos esta noche vamos a estudiar muy seriamente la cuestión esta de “Los Negocios”.
Permítaseme la libertad de decirles que no estoy hablando de negocios profanos; quiero referirme en forma enfática a los Negocios del Karma.
Ante todo es necesario que las gentes entiendan lo que es la palabra sánscrita “Karma”.
No está de más aseverar que tal palabra en sí misma significa “Ley de Acción y Consecuencia”. Obviamente, no existe causa sin efecto, ni efecto sin causa. Cualquier acto de nuestra vida, bueno o malo tiene sus consecuencias.
Hoy he estado reflexionando en la desgracia de nuestro mundo: Cuán felices serían estos Humanoides intelectuales si nunca hubiesen tenido eso que se llama Ego, Yo, Mí Mismo, Sí Mismo.
Es indubitable que el Ego comete innumerables errores cuyo resultado es el dolor.
Si estos Humanoides racionales estuvieran desprovistos de Ego, serían simplemente Elementales Naturales bellísimos, inocentes, puros, infinitamente dichosos.
Imaginad por un momento, queridos amigos, a una Tierra así poblada por millones de inocentes Humanoides desprovistos de Ego y gobernados por Reyes Divinos, Dioses, Hierofantes, Devas, etc., etc., etc. Obviamente, un mundo así sería ciertamente un Paraíso, un planeta de bienaventurados.
A nadie se le puede obligar a convertirse en Hombre a la fuerza. Todos esos millones de Humanoides, aún no siendo hombres en el sentido más completo de la palabra, habrían podido ser infinitamente felices si no hubiese surgido en su interior una segunda naturaleza, maligna y terriblemente perversa.
Desafortunadamente, debido, como ya lo hemos dicho tanto en estas pláticas, a la equivocación de algunos Individuos Sagrados, apareció dentro de cada sujeto algo anormal: Ciertos Elementos Inhumanos dentro de los cuales vino a quedar embotellada la Conciencia.
Es claro que tales Elementos Inhumanos surgieron como resultado de las malas consecuencias del Abominable Órgano Kundartiguador. Fue así, queridos amigos, como fracasó esta humanidad planetaria, haciéndose espantosamente maligna.
Mejor hubiera sido que aquellos Sagrados Individuos no le hubiesen dado a estos pobres Bípedos Tricerebrados o Tricentrados ese abominable órgano de todas las infamias.
Pensemos por un momento, en las muchedumbres Humanoides que pueblan la faz de la Tierra: Sufren lo indecible víctimas de sus propios errores. Sin el Ego no tendrían esos errores, ni tampoco sufrirían las consecuencias de los mismos.
Ya dije en nuestras pasadas pláticas, que no a todas las Chispas Virginales, que no a todos los Humanoides les interesa la Maestría; empero esto no es óbice para la Felicidad Auténtica.
En el infinito espacio existen muchas Moradas de Bienaventuranza para los Elementales Humanoides que no tienen interés en la Maestría.
Incuestionablemente, los 3.013 ciclos o períodos de tiempo asignados a cualquier Esencia, a cualquier Mónada, para su manifestación cósmica, se desenvuelven no solamente aquí en nuestro mundo Tierra, sino, además, en otros mundos del espacio estrellado.
Por todo esto podréis ver, mis caros amigos, que para las Almas hay muchas Mansiones de Dicha, y que en modo alguno es indispensable la Maestría para tener derecho al goce auténtico del Espíritu Puro. Lo único que se requiere para tener derecho a la Verdadera Felicidad es ante todo no tener Ego.
Ciertamente, cuando no existen dentro de nosotros los Agregados Psíquicos, los Elementos Inhumanos que nos vuelven tan horribles y malvados, no hay Karma por pagar, y el resultado es la Felicidad.
No todas las criaturas dichosas que viven en todos los mundos del espacio infinito han alcanzado la Maestría. Sin embargo, se encuentran a tono en el orden cósmico porque no tienen Ego.
Cuando uno vive de acuerdo con el Recto Pensar, el Recto Sentir y el Recto Obrar, las consecuencias suelen ser dichosas.
Desafortunadamente, el pensamiento justo, el sentimiento justo, la acción justa, etc., se hace imposible cuando una segunda naturaleza inhumana actúa en nosotros y dentro de nosotros y a través de nosotros, aquí y ahora.
En lo que hemos venido diciendo, deben evitarse confusiones. Es obvio que de los muchos, unos pocos aspiran al Adeptado, a la Auto-Realización Íntima del Ser. Incuestionablemente, estas Almas se convierten en verdaderos Reyes del Universo y en Dioses terriblemente Divinos.
Las multitudes, después de los 3.013 ciclos de manifestación, retornan al Espíritu Universal de Vida como simples Elementales dichosos.
Lo desagradable es que estos millones de Elementales Humanoides hayan creado dentro de sí mismos una Segunda Naturaleza infrahumana, porque esto último, en sí mismo, les ha vuelto no solamente perversos, sino además, y lo que es peor, desgraciados.
Si no fuese por el Mí Mismo, nadie sería iracundo, nadie codiciaría los bienes ajenos, ninguno sería lujurioso, envidioso, orgulloso, perezoso, glotón, etc., etc., etc.
Lamento mucho tener que decir que al Arcángel Sakaki y a su alta comitiva de Individuos Sagrados, que en los tiempos arcaicos le dieron el Abominable Órgano Kundartiguador a la humanidad, les aguardan en el futuro Gran Día Cósmico indecibles amarguras, Karma horrísono, pues no hay duda que debido a su error esta humanidad perdió su felicidad y se tornó monstruosa… Que me perdonen los Dioses Santos por tal afirmación, pero hechos son hechos, y ante los hechos tenemos que rendirnos, cueste lo que cueste.
Afortunadamente, mis caros amigos, la Justicia y la Misericordia son las dos columnas torales de la Fraternidad Universal Blanca…
La Justicia sin Misericordia es tiranía; la Misericordia sin Justicia es tolerancia, complacencia con el delito.
En este mundo de desdichas en que nos encontramos, se hace necesario aprender a manejar nuestros propios negocios, para enrumbar el barco de la existencia a través de las diversas escalas de la vida.
El Karma es negociable, y esto es algo que puede sorprender muchísimo a los secuaces de diversas escuelas ortodoxas.
Ciertamente algunos pseudo-esoteristas y pseudo-ocultistas se han tornado demasiado pesimistas en relación con la Ley de Acción y Consecuencia; suponen equivocadamente que ésta se desenvuelve en forma mecanicista, automática y cruel.
Los eruditos creen que no es posible alterar tal Ley; lamento muy sinceramente tener que disentir con esa forma de pensar.
Si la Ley de Acción y Consecuencia, si el Némesis de la existencia no fuera negociable, entonces ¿dónde quedaría la Misericordia Divina? Francamente, yo no puedo aceptar crueldad en la Divinidad. Lo Real, Aquello que es todo Perfección, Eso que tiene diversos nombres tales como Tao, Aum, Inri, Sein, Alá, Brahma, Dios, o mejor dijera Dioses, etc., etc., etc., en modo alguno podía ser algo sin misericordia, cruel, tiránico, etc. Por todo ello repito, en forma enfática, que el Karma es negociable.
“Cuando una Ley Inferior es trascendida por una Ley Superior, la Ley Superior lava a la Ley Inferior”.
“Haz buenas obras para que pagues tus deudas”.
“Al León de la Ley se le combate con la Balanza”.
“Quien tiene con que pagar, paga y sale bien en sus negocios; quien no tiene con que pagar, pagará con dolor”.
Si en un platillo de la Balanza Cósmica ponemos las buenas obras, y en el otro las malas, es evidente que el Karma dependerá del peso de la Balanza. Si pesa más el platillo de las malas acciones, el resultado serán las amarguras. Sin embargo, es posible aumentar el peso de las buenas obras en el platillo del fiel de la Balanza, y en esta forma cancelaremos Karma sin necesidad de sufrir. Todo lo que necesitamos es hacer buenas obras para aumentar el peso en el platillo de las buenas acciones.
Ahora comprenderán ustedes, mis buenos amigos, lo maravilloso que es hacer el bien; no hay duda de que el Recto Pensar, el Recto Sentir y el Recto Obrar son el mejor de los negocios.
Nunca debemos protestar contra el Karma; lo importante es saberlo negociar.
Desgraciadamente, a las gentes lo único que se les ocurre cuando se hallan en una gran amargura, es lavarse las manos como Pilatos, decir que no han hecho nada malo, que no son culpables, que son almas justas, etc., etc., etc.
Yo les digo a los que están en la miseria que revisen su conducta, que se juzguen a sí mismos, que se sienten aunque sea por un instante en el banquillo de los acusados, que después de un somero análisis de sí mismos modifiquen su conducta. Si esos que se hallan sin trabajo se tornasen castos, infinitamente caritativos, apacibles, serviciales en un cien por ciento, es obvio que alterarían radicalmente la causa de sus desgracias, modificándose en consecuencia el efecto.
No es posible alterar un efecto si antes no se ha modificado radicalmente la causa que lo produjo, pues como ya dijimos, no existe efecto sin causa ni causa sin efecto.
No hay duda de que la miseria tiene sus causas en las borracheras, asqueante lujuria, en la violencia, en los adulterios, en el despilfarro y en la avaricia, etc., etc.
No es posible que alguien se encuentre en miseria cuando el Padre que está en Secreto se encuentra presente aquí y ahora. Quiero ilustrar esto con un relato…
En cierta ocasión, mi Real Ser Interior, mi Mónada Inmortal, me sacó del Cuerpo Físico para darme instrucciones sobre determinado discípulo. Concluidas éstas no tuve inconveniente en dirigirme al Señor Íntimo con las siguientes palabras:
-“Estoy cansado de tener Cuerpo; y lo que quisiera es desencarnar”. En esos instantes, el Señor de perfecciones, mi Dios Interior contestó con voz solemne:
-“¿Por qué protestas? Te he dado pan, abrigo y refugio, y ¿todavía protestas? ¿Recuerdas los últimos días de tu pasada existencia? Anduvisteis por las calles de México descalzo, con el traje roto, viejo, enfermo y en la más espantosa miseria. ¿Y cómo vinisteis a morir? En una casucha inmunda. Entonces yo estaba ausente”. En tales momentos resplandecía la Faz del Señor; en sus Ojos azules se reflejaba el Cielo Infinito; su blanca Túnica de Gloria llegaba hasta sus pies; todo en Él era Perfección.
-“Señor, le dije, yo he venido a besar tu mano y a recibir tu Bendición”. El Adorable me bendijo y besé su diestra.
Después que volví al Cuerpo Físico entré en Meditación. Ciertamente, mis caros hermanos, cuando el hijo anda mal, el Padre se ausenta y entonces aquél cae en desgracia.
Creo que ahora vais comprendiendo mejor, mis caros amigos, lo que es la miseria, por qué llega, cómo llega.
El Padre que está en secreto tiene poder suficiente para darnos y para quitarnos también. “Dichoso el hombre a quien Dios castiga”.
El Karma es una medicina que se nos aplica para nuestro propio bien.
Desgraciadamente, las gentes, en vez de inclinarse reverentes ante el Eterno Dios Viviente, protestan, blasfeman, se justifican a sí mismos, se disculpan neciamente y se lavan las manos como Pilatos. Con tales protestas no se modifica el Karma; al contrario, se torna más duro y severo.
Reclamamos fidelidad del cónyuge cuando nosotros mismos hemos sido adúlteros en esta o en vidas precedentes.
Pedimos amor cuando hemos sido despiadados y crueles.
Solicitamos comprensión cuando nunca hemos sabido comprender a nadie, cuando jamás hemos aprendido a ver el punto de vista ajeno.
Anhelamos dichas inmensas cuando hemos sido siempre el origen de muchas desdichas. Hubiéramos querido nacer en un hogar muy hermoso y con muchas comodidades cuando no supimos, en pasadas existencias, brindarle a nuestros hijos hogar y belleza.
Protestamos contra los insultadores cuando siempre hemos insultado a todos los que nos rodean.
Queremos que nuestros hijos nos obedezcan cuando jamás supimos obedecer a nuestros padres.
Nos molesta terriblemente la calumnia cuando nosotros siempre fuimos calumniadores y llenamos el mundo de dolor.
Nos fastidia la chismografía; no queremos que nadie murmure de nosotros, y, sin embargo, siempre anduvimos en chismes y murmuraciones, hablando mal del prójimo, mortificándole la vida a los demás, es decir, siempre reclamamos lo que no hemos dado.
En todas nuestras vidas anteriores fuimos malvados y merecemos lo peor, pero nosotros suponemos que se nos debe dar lo mejor.
Los enfermos, en vez de preocuparse tanto por sí mismos, deberían trabajar por los demás, hacer obras de caridad, tratar de sanar a otros, consolar a los afligidos, llevar el médico a los que no tienen con qué pagarlo, regalar medicinas, etc., y así cancelarían su Karma y sanarían totalmente.
Quienes sufren en sus hogares deberían multiplicar su humildad, su paciencia y serenidad. No contestar con malas palabras, no tiranizar al prójimo, no fastidiar a los que nos rodean, saber dispensar los defectos ajenos con una paciencia multiplicada hasta el infinito. Así cancelarían su Karma y se volverían mejores.
Desgraciadamente, mis queridos amigos, ese Ego que cada cual lleva adentro hace exactamente lo contrario de lo que aquí estamos diciendo; por tal motivo considero urgente, inaplazable, impostergable, reducir al Mí Mismo a polvareda cósmica.
P- Venerable Maestro, ¿con lograr que los Humanoides intelectuales se conviertan en elementos inocentes, considera usted cumplida su misión?
R- Con el mayor gusto daré respuesta a esta pregunta… Muchos profetas, grandes Avataras y Maestros, lucharon en los antiguos tiempos contra las malas consecuencias del Abominable Órgano Kundartiguador. Esto es una misión de orden popular cuyo propósito es hacer regresar a la humanidad hasta la inocencia total.
Tales Santos, en los tiempos antiguos, tuvieron también su Círculo Esotérico para los de la Vía Directa, para aquellos que en todas las edades aspiraron a la Maestría.
Ved pues, amigos, los dos Círculos: El Exotérico o Público y el Esotérico o Secreto. No está de más recordarles que las grandes religiones confesionales llenan precisamente estas dos necesidades. Cualquier religión confesional sirve a las multitudes y a los Iniciados. Creo que ahora habéis entendido completamente el sentido de mi misión sobre la faz de este afligido mundo en que vivimos.
P- Maestro, todo sufrimiento que uno tenga de la índole que sea, ¿puede atribuirse a que el Padre está ausente?
R- Amigos, existen los sufrimientos voluntarios y los involuntarios. Los primeros se procesan en aquellos que siguen el Sendero Directo, el Camino Solar; los segundos son resultado de nuestro propio Karma. Es obvio que cuando el hijo anda mal, el Padre está ausente, y la consecuencia es el dolor.
P- Tocante al Némesis o Karma, ¿es posible que cualquier sufrimiento pueda ser negociable ante los Señores del Karma?
R- Estimables amigos, quiero que ustedes comprendan que cuando tal o cual Karma se encuentra ya totalmente desarrollado y desenvuelto, tiene que llegar hasta el final inevitablemente.
Esto significa que sólo es posible modificar radicalmente el Karma cuando el arrepentimiento es total, y cuando toda posibilidad de repetir el error que lo produjo ha desaparecido radicalmente.
Karmaduro llegando a su final es siempre catastrófico. No todo el Karma es negociable.
Es bueno saber también que cuando hemos eliminado radicalmente el Ego, la posibilidad de delinquir queda aniquilada, y en consecuencia el Karma puede ser perdonado.
Samael Aun Weor
Sí: Hay Infierno, Diablo y Karma
«Capítulo XXIV Los Negocios»
Los Negocios
Cuando llega la hora de la muerte abandonamos el cuerpo físico y entramos en los mundos internos. Las almas después de la muerte siguen creyéndose en carne y hueso. Las almas después de la muerte no aceptan suponer siquiera, que ya no pertenecen al mundo de la carne. Solo poco a poco va despertando la conciencia de las almas de los muertos. Después de cierto tiempo las almas entran en un nuevo vientre materno para tener derecho a renacer en el mundo de la carne. Esta es la ley de la reencarnación. Todos venimos a pagar las malas acciones de nuestras pesadas vidas. Si hacemos bien recibimos bien. Si hacemos mal recibimos mal.
Con la vara que midiereis seréis medido. El que siembra rayos recoge tempestades. Haz buenas obras para que pagues tus deudas.
Haciendo buenas obras podemos cancelar viejas deudas de pasadas reencarnaciones. Cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley inferior.
Al León de la ley se combate con la balanza. El que tiene con que pagar, paga y sale bien en los negocios.
En los mundos internos podemos hablar con los 42 jueces del karma. El jefe de estos 42 jueces es Anubis. Los Señores del karma nos premian y castigan. También podemos solicitar créditos a los jueces del karma. Todo crédito hay que pagarlo con buenas obras o con dolor. Los “Iniciados” deben concurrir al palacio de Anubis para arreglar sus negocios. Nuestras buenas obras están simbolizadas en los mundos internos con exóticas monedas. Cuando solicitamos ciertos servicios a las jerarquías Divinas tenemos que pagarlos con esas monedas. Si queremos reemplazar esas monedas gastadas tenemos entonces que hacer buenas obras.
El que tiene capital en los mundos internos puede realizar maravillas. Nada se nos regala, todo cuesta. El verdadero capital son las buenas obras. Si no disponemos de capital tenemos entonces que sufrir lo indecible.
Necesitamos conocer el valor esotérico de las monedas. En cierta ocasión solicitamos un servicio al Dios del viento Ehecatl, tuvimos que pagarle 25 centavos esotéricos por el servicio. Si sumamos entre sí los números 2 más 5 tendremos el número 7, 7 es el arcano de la expiación. Habíamos sufrido mucho, con paciencia. Teníamos esa moneda, pagamos con ella y una persona que nos hacia sufrir se alejó de nosotros; así se realizó ese milagro. Si no hubiéramos tenido esa moneda Ehecatl no nos hubiera hecho ese trabajo. Nada se nos da de regalo, todo cuesta.
Trabajando en favor de la humanidad podemos cancelar nuestras deudas viejas. El único que puede perdonar pecados es CRISTO.
Solo el remordimiento terrible, el supremo arrepentimiento interno, y el juramento solemne, puede conducirnos al perdón. Ese negocio solo se puede arreglar en los mundos internos con el CRISTO.
Los iniciados deben conocer los 22 arcanos mayores del tarot, para arreglar sus negocios. Los números se suman entre sí como ya explicamos en el ejemplo de Ehecatl.
A cierto Bodhisattva que tenia el cuerpo mental enfermo, se le dijo: Dentro de 500 años seréis sano. 5 más 0 más 0, igual a 5. El Bodhisattva estaba recapitulando su primera iniciación de misterios mayores, con esto se le quiso decir que cuando recibiera su quinta iniciación de mayores, seria sano. A ese Bodhisattva cuando llegó a la quinta iniciación se le dijo: Ya habéis sufrido mucho tres años, ahora os vestiréis mejor. Tres es nuestro Triuno espíritu.
Ese Bodhisattva había sufrido espiritualmente mucho porque estaba caído. Al levantarse se le devolvió su túnica de púrpura y se vistió espiritualmente mejor.
Samael Aun Weor
Los Misterios Mayores
«Capitulo 13 Los Negocios»
Anubis, el Jefe de los Arcontes del destino
l-Dice Nu triunfador:
“Soy el Chacal de los Chacales, y aire obtengo de la presencia del Dios de la Luz, y lo conduzco los limites del firmamento, y a los confines de la Tierra, y a las fronteras de los extremos del vuelo del ave Neben. Así se otorgue aire a estos jóvenes Seres divinos” (Cap. LIX de «El Libro de los Muertos»).
2-El Chacal de Chacales es el Jefe de los Arcontes del destino, es Anubis, el Dios de cabeza de Chacal.
3-Anubis lleva los libros del Karma, en el submundo.
4-El templo de Anubis es el templo de los señores del Karma.
5-Cada, ser humano tiene su libro de negocio.
6-Aquellos que aprenden a manejar su Ka, (el cuerpo Astral), pueden visitar el templo del chacal de Chacales, para consultar su libro y hacer sus negocios.
7-El que tiene con qué pagar, paga y sale bien en los negocios.
8-El que no tiene con qué pagar, tiene que pagar con dolor.
9-Haz buenas obras, para que pagues tus deudas.
10-También se pueden solicitar créditos a los Señores del Karma.
11-Todo crédito hay que pagarlo.
12-Cuando el Logos del Sistema Solar me entregó la túnica y el manto de Hierofante de Misterios Mayores, me dijo: “Aquí te pago lo que te debo, por las prácticas que habéis enseñado”.
13-El que quiere luz debe dar luz, para que reciba su pago.
14-El Chacal de Chacales conduce la luz por todos los limites del firmamento, y llega hasta las fronteras del ave Nebeh, la enorme Serpiente, uno de los cuarenta y dos jueces de Maat en el juicio.
15-Ese Gran Juez es LOGOS del Sistema Solar.
16-El Chacal de Chacales trabaja bajo las órdenes de este gran Juez.
17-Estos jóvenes seres divinos que trabajan con Anubis, son los Señores del Karma.
18-El alquimista debe aprender a manejar su Ka, para visitar el templo del Chacal de Chacales y arreglar sus negocios.
19-En nuestro trabajo con la Piedra Bendita, es indispensable aprender a manejar conscientemente nuestros negocios.
Samael Aun Weor
Tratado de Alquimia Sexual
«Capítulo VIII Capítulo sobre dar Aire en el Submundo»
8 - La Justicia (Cheth)
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Cuando una Ley inferior es trascendida por una Ley superior, la Ley superior lava a la Ley inferior.
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Al León de la Ley se le combate con la Balanza.
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Haz buenas obras para que pagues tus deudas.
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Nuestros discípulos deben aprender a viajar en Cuerpo Astral.
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Nuestros discípulos deben aprender a trasladarse en Cuerpo Astral a las oficinas de los Señores del Karma.
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Nuestros discípulos deben aprender a manejar sus negocios (los negocios del Karma), personalmente.
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Hay cuarenta y dos Jueces del Karma.
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Los Señores del Karma conceden crédito a quien lo pide, pero todo crédito, hay que pagarlo trabajando en la gran obra del PADRE.
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Cuando nuestros discípulos quieren pedir auxilio a los Señores del Karma, pintan una Estrella de seis puntas en el suelo, abren los brazos en forma de balanza.
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Y mueven los brazos en forma de Balanza, hacia arriba y hacia abajo, teniendo la mente concentrada en ANUBIS, que es el Jefe de los Señores del Karma.
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Entonces podemos pedir mentalmente a los Señores del Karma el servicio deseado.
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Al mover los brazos en forma de Balanza, vocalícense las sílabas: “NI, NE, NO, NU, NA“.
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Así es como podemos pedir auxilio a los Señores del Karma, en los momentos de peligro o necesidad.
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Empero os digo que lo mejor es viajar en Cuerpo Astral a las Oficinas del Karma, para hablar personalmente con los Jueces de la Ley.
Samael Aun Weor
Manual de Magia Practica
«8 - La Justicia (Cheth)»
Los Negocios con el Jerarca Anubis
Me vienen a la memoria en estos instantes, escenas de una pasada reencarnación mía en la edad media.
Vivía en Austria de acuerdo con las costumbres de la época; era miembro de una ilustre familia de rancia aristocracia. En aquella edad mis gentes, mi estirpe, presumían demasiado con aquello de la sangre azul, los difíciles ascendientes y notables abolengos. Hasta pena me da confesarlo, pero, y eso es lo grave, yo también estaba metido entre esa botella de prejuicios sociales; ¡Cosas de la época!.
Un día cualquiera, no importa cual, una hermana mía se enamoró de un hombre muy pobre y es claro, esto fue el escándalo del siglo; las damas de la nobleza y sus necios caballeretes, pisaverdes, currutacos, lechuguinos y gomosos, desollaron vivo al prójimo, hicieron escarnio de la infeliz. Decían de ella que había manchado el honor de la familia, que había podido casarse mejor, etc. No tardó en quedar, viuda la pobre y el resultado de su amor, es claro, un niño.
¿Si hubiera querido regresar al seno de la familia?. Empero esto no fue posible, ella ya conocía demasiado la lengua viperina de las damas elegantes, sus fastidiosos contrapuntos, sus desaires, y prefirió la vida independiente.
¿Qué yo ayudé a la viuda?, Sería absurdo negarlo. ¿Qué me apiadé de mi sobrino?, Eso fue verdad. Desafortunadamente hay veces en que por no faltar uno a la piedad, puede volverse despiadado.
Ese fue mi caso. Compadecido del niño le interné en un colegio (dizque para que recibiera una robusta, firme y vigorosa educación) sin importarme un comino los sentimientos de su madre y hasta cometí el error de prohibir a la sufrida mujer visitar a su hijo; pensaba que así mi sobrino no recibiría perjuicios de ninguna especie y podría ser alguien más tarde, llegar a ser un gran señor, etc.
El camino que conduce al abismo está empedrado con buenas intenciones. ¿VERDAD?, Así es. ¡Cuántas veces queriendo uno hacer el bien hace el mal!. Mis intenciones eran buenas pero el procedimiento equivocado; sin embargo, yo creía firmemente que estaba haciendo lo correcto.
Mi hermana sufría demasiado por la ausencia de su hijo, no podía verle en el colegio, le estaba prohibido. A todas luces resalta que hubo de mi parte, amor para mi sobrino y crueldad para mi hermana; sin embargo yo creía que ayudando al hijo ayudaba también a su madre.
Afortunadamente dentro de cada uno de nosotros, en esas regiones íntimas donde falta AMOR, surge como por encanto el policía del KARMA, el KAOM. No es posible huir de los agentes del KARMA, dentro de cada uno de nosotros está el policía que inevitablemente nos conduce ante los tribunales. Han pasado ya muchos siglos, desde aquella época; todos los personajes de aquel drama envejecimos y morimos. Empero, la ley de RECURRENCIA es terrible y todo se repite tal como sucedió, más, sus consecuencias.
Siglo XX. Nos hemos reencontrado todos los actores de esa escena. Todo ha sido repetido en cierta forma, pero es claro, con sus consecuencias. Esta vez tuve que ser yo el repudiado por la familia, así es la ley. Mi hermana halló otra vez a su marido; a mí no me pesa haberme vuelto a unir a mi antigua esposa sacerdotisa conocida con el nombre de LITELANTES.
El sobrino aquel tan amado y discutido, renació esta vez con cuerpo femenino; es una niña muy hermosa por cierto; su rostro parece una noche deliciosa y en sus ojos resplandecen las estrellas.
En un tiempo cualquiera, no importa la fecha, vivíamos cerca al mar; la niña, (el antiguo sobrino), no podía jugar, estaba grandemente enferma, tenía una infección intestinal.
El caso era muy delicado, varios niños de su edad murieron en aquella época por la misma causa. ¿Porqué habría de ser mi hija una excepción?.
Los innúmeros remedios que se le aplicaron, fueron francamente inútiles; en su rostro infantil ya comenzaba a dibujarse con horror ese perfil inconfundible de la muerte.
A todas luces resaltaba el fracaso, el caso estaba francamente perdido y no me quedaba más remedio que visitar al DRAGÓN DE LA LEY, a ese genio terrible del KARMA cuyo nombre es ANUBIS.
Afortunadamente ¡Gracias a Dios! LITELANTES y yo sabemos viajar consciente y positivamente en CUERPO ASTRAL.
Así pues, presentarnos juntos en el palacio del GRAN ARCONTE, en el universo paralelo de la quinta dimensión, no era para nosotros un problema.
Aquel templo del KARMA resulta impresionable, majestuoso, grandioso.
Allí estaba el JERARCA, sentado en su trono, imponente, terriblemente divino; cualquiera se espantaría al verle oficiar con esa máscara sagrada de chacal, tal como aparece en muchos bajorrelieves del antiguo Egipto Faraónico.
Al fin se me dio la oportunidad de hablarle y es claro que no la dejé pasar tan fácilmente: Tú me debes una deuda —le dije—, ¿Cuál? Me replicó como asombrado. Entonces plenamente satisfecho conmigo mismo le presenté a un hombre que en otro tiempo fue un perverso demonio; me refiero a ASTAROTH, el Gran Duque.
Este era un hijo perdido para el PADRE —continué diciéndole— y sin embargo le salvé, le mostré la senda de la luz, le saqué de la LOGIA NEGRA, ahora es discípulo de la BLANCA HERMANDAD, y tú no me habéis pagado esa deuda.
El caso es que aquella niña debía morir de acuerdo con la LEY y que su alma debía penetrar en el vientre de mi hermana para formarse un nuevo cuerpo físico. Así lo entendía y por ello fue que añadí: “pido que vaya ASTAROTH al vientre de mi hermana en vez del alma de mi hija”.
La respuesta solemne del JERARCA fue definitiva: “Concedido que vaya ASTAROTH al vientre de tu hermana y que tu hija sea sana”.
Sobra decir que aquella niña (mi antiguo sobrino), fue sanada milagrosamente y mi hermana concibió entonces a un niño varón.
Tenía con qué pagar esa deuda, contaba con capital cósmico. La LEY DEL KARMA no es una mecánica ciega como suponen muchos PSEUDO-ESOTERISTAS y PSEUDO-OCULTISTAS.
Como estaban las cosas, resulta evidente y fácil de comprender que con la muerte posible de mi hija, tendría que sentir el mismo dolor del desprendimiento, aquella amargura que en épocas antiguas sentía mi hermana por la pérdida de su hijo.
Así mediante la GRAN LEY quedaría compensado el daño, se repetirían escenas semejantes pero esta vez la víctima sería yo mismo.
Afortunadamente el KARMA es negociable, no es esa mecánica ciega de los Astrólogos y Quirománticos de feria.
Tuve capital cósmico y pagué esa deuda vieja; así gracias a Dios, me fue posible evitar la amargura que me aguardaba.
¿Cuándo comprenderán las gentes todos los misterios de la RUNA RITA?. Ciertamente esta es la RUNA de la LEY.
RITA viene a recordarnos las palabras Razón, Rueda, Religión, Retch (Justo, equitativo, en inglés).
El Derecho romano tiene como símbolos de la justicia, la balanza y la espada. No es pues extraño que en el palacio de ANUBIS, el GRAN ARCONTE de la Ley, se vea por doquiera balanzas y espadas.
El GRAN JUEZ está asesorado en su trabajo por los cuarenta y dos Jueces de la Ley.
Nunca faltan ante los Tribunales del KARMA ilustres abogados de la GRAN LEY que nos defienden cuando tenemos capital cósmico suficiente como para cancelar las deudas viejas.
Es también posible conseguir créditos con los Señores de la Ley o ARCHIVEROS del Destino, pero hay que pagarlos con buenas obras trabajando por la humanidad o a base de supremo dolor.
No solamente se paga KARMA por el mal que se hace, sino también por el bien que se deja de hacer, pudiéndose hacer.
Samael Aun Weor
Magia de las Runas
«Capitulo 31 Runa Rita»
Runa Not
Es urgente, indispensable, necesario, que en este «MENSAJE DE NAVIDAD 1968-1969», estudiemos de verdad, muy a fondo, la famosa RUNA NOT.
Continuemos estudiando la cuestión del KARMA, escuchadme querido lector: Un día cualquiera, no importa cual, regresábamos RAFAEL RUIZ OCHOA y mi insignificante persona, de la pintoresca ciudad de TAXCO, Guerrero, República de México.
Veníamos hacia el Distrito Federal en un destartalado vehículo que debido al peso insoportable de los años, rugía espantosamente en forma estentórea con mucho bochinche y estrépito.
Resultaba curioso ver aquel anciano y carcamal vehículo en plena marcha, se recalentaba horripilante y pavoroso como algo dantesco y mi amigo RAFAEL tenia la paciencia de lidiar con él.
De cuando en cuando nos deteníamos a la sombra de algún árbol del camino para echarle agua y enfriarle un poco.
Esta era una faena de mi amigo RAFAEL, yo prefería aprovechar esos instantes para sumergirme en profunda meditación.
Recuerdo ahora algo muy interesante. Sentado a la vera del camino fuera de aquel curioso vejestorio, vi algunas insignificantes hormigas que hacendosas y diligentes circulaban por doquiera.
De pronto resolví poner orden en mi mente y concentrar la atención exclusivamente en una de ellas.
Después pasé a la Meditación y por último sobrevino el ÉXTASIS, el SAMADHI, eso que en el BUDDHISMO ZEN se denomina SATORI.
Lo que experimenté fue extraordinario, maravilloso, formidable; pude verificar la intima relación existente entre la HORMIGA y eso que LEIBNIZ llamaría la MÓNADA.
Resulta obvio comprender en forma íntegra que tal MONADA directriz no está ciertamente ENCARNADA, metida entre el cuerpo de la hormiga; es claro que vive fuera de su cuerpo físico, empero está conectada a su vehículo denso por medio del cordón de plata.
Tal cordón es el hilo de la vida, el ANTAKARANA séptuplo de los INDOSTANÍES, algo magnético y sutil que tiene el poder de extenderse o alargarse infinitamente.
Aquella MONADA de la insignificante hormiga por mí observada tan detenidamente, parecía en verdad una hermosa niña de doce años; vestía con una bella túnica blanca y llevaba sobre sus hombros una pequeña capa de color azul oscuro.
Mucho se ha hablado sobre MARGARITA GAUTIER, pero esta niña resultó ser más inefable y bella. Ojos de evocadora, gesto de profetisa, en ella hay la sagrada frecuencia del altar; su risa inocente es como la de la MONA LISA, con unos labios que nadie en los cielos ni en la tierra se atrevería a besar.
¿Y qué dijo la niña? Cosas terribles. Me habló de su KARMA, horrible por cierto. Platicamos detenidamente dentro del carruaje; ella misma entró en él y sentándose me invitó a la conversación. Yo me senté humildemente a su lado.
“Nosotras las hormigas —dijo— hemos sido castigadas por los señores del KARMA y sufrimos mucho”.
Conviene ahora recordar oportunamente las leyendas de hormigas gigantescas del TÍBET que refieren HERÓDOTO y PLINIO (Heródoto, Historiam Libro XI; Plinio, Historia Natural, Libro III).
Desde luego, ¡Oh Dios mío! Sería difícil de primer intento imaginar a LUCIFER como una abeja, o a los TITANES como hormigas, pero es claro que estas criaturas también tuvieron su caída y esta en si misma fue de la misma naturaleza que el error cometido por ADAM.
Muchos siglos antes de que apareciera sobre la faz de la tierra la primera raza humana, vivían en este mundo esas criaturas no humanas que hoy se llaman hormigas y abejas.
Estas criaturas conocían a fondo lo bueno de lo malo y lo malo de lo bueno; ciertamente y en nombre de la VERDAD tengo que decir que eran ALMAS VIEJAS, habían EVOLUCIONADO muchísimo pero jamás en la vida se habían metido por el camino de la REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA.
Es obvio que la EVOLUCIÓN jamás puede conducir a nadie hasta la AUTO-REALIZACIÓN INTIMA.
Es apenas normal que a toda EVOLUCIÓN le sigue inevitablemente una INVOLUCIÓN, a toda subida le viene una bajada, a todo ascenso un descenso.
Estas criaturas renunciaron a la idea del conocimiento superior y del círculo ESOTÉRICO de la vida y asentaron su FE en una “JERGA” de tipo MARXISTA-LENINISTA como el de la UNIÓN SOVIÉTICA.
Su modo de entender fue indudablemente más equivocado y más grave que el de ADAM y el resultado, está a la vista de todo el mundo.
Esas son las hormigas y abejas, criaturas INVOLUCIONANTES, retardatarias, regresivas.
Esos seres alteraron su propio organismo, lo modificaron horriblemente, lo hicieron retroceder en el tiempo hasta llegar al estado actual en que se encuentran.
MAETERLINCK hablando sobre la “CIVILIZACIÓN DE LOS TERMES” dice textualmente: “Su civilización, que es la más antigua de todas, es la más curiosa, la más inteligente, la más compleja, y en un sentido, la más lógica y la más adaptada a las dificultades de la existencia, de todas las que han aparecido antes que la nuestra sobre el globo. Desde muchos puntos de vista, esta civilización, aun cuando cruel, siniestra, y a menudo repulsiva es superior a la de la abeja, a la de la hormiga común y corriente y a la del hombre mismo”.
“En el TERMITERO (o nido de las hormigas blancas), los dioses del COMUNISMO se convierten en insaciables MOLOCHS. Mientras más se les da más piden; y persisten en sus demandas hasta que el individuo es aniquilado y su miseria es completa. Esta espantosa tiranía no tiene paralelo en la humanidad, ya que entre nosotros al menos se benefician unos cuantos, pero en el termitero nadie se beneficia”.
“La disciplina es más feroz que la de las CARMELITAS o TRAPENSES, y la sumisión voluntaria a leyes o reglamentos que proceden quien sabe de donde, es tal que no tiene par en ninguna sociedad humana. Una nueva forma de fatalidad, quizá la más cruel de todas, la fatalidad social a la que nosotros mismos nos encaminamos, ha sido adicionada a las que ya conocíamos y que nos han preocupado ya suficientemente: No hay descanso excepto en el ultimo de los sueños; la enfermedad no se tolera, y la debilidad lleva consigo su propia sentencia de muerte. El COMUNISMO es llevado a los límites del canibalismo y la coprofagía”.
“Exigiendo el sacrificio y la miseria de los muchos para el beneficio y la felicidad de nadie, y todo esto con el objeto de que una especie de desesperación universal pueda ser continuada, renovada y multiplicada en tanto que viva el mundo. Estas ciudades de insectos, que aparecieron antes que nosotros, podrían servir casi como una caricatura a nosotros mismos, como una parodia del Paraíso terrenal al cual tiende la mayor parte de los pueblos civilizados”.
(Maeterlinck demuestra en forma evidente cual es el precio de este régimen de tipo MARXISTA-LENINISTA).
“Solían tener alas, no las tienen más. Tenían ojos, han renunciado a ellos. Tenían un sexo, lo han sacrificado”.
A esto sólo nos cabe ahora añadir que antes de sacrificar las alas, la vista y el sexo, las hormigas blancas (y todas en general), tuvieron que sacrificar su inteligencia.
Si en principio se necesitó una dictadura de hierro para establecer su comunismo abominable, después todo se volvió automático y la inteligencia se fue atrofiando poco a poco desplazada por la mecanicidad.
Hoy nos asombramos al contemplar un panal de abejas o una colmena de hormigas, sólo lamentamos que ya allí no exista inteligencia y que todo se haya vuelta mecanicidad.
Hablemos ahora sobre el PERDÓN DE LOS PECADOS. ¿Puede acaso ser perdonado el KARMA?
Nosotros decimos que el KARMA es perdonable. Cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, esta última, en si misma tiene fuera de toda duda el poder extraordinario de lavar a la primera.
Empero hay casos perdidos tales como el de hormigas y abejas, dichas criaturas después de ser personalidades normales, involucionaron, se deformaron y empequeñecieron hasta llegar al estado actual.
Yo debía KARMA de vidas anteriores y fui perdonado; Ya se me había anunciado un encuentro especial con mi DIVINA MADRE KUNDALINI; sabía muy bien que al llegar a determinado grado ESOTÉRICO, sería llevado a su presencia.
Y ciertamente llegó el ansiado día y fui llevado ante ella; un ADEPTO muy exaltado me condujo ante el SANTUARIO.
Y allí ¡Oh Dios! Clamé… oré… invoqué a mi adorable. El EVENTO CÓSMICO fue extraordinario.
Vino a mí ella, mi MADRE ADORABLE. Imposible explicar lo que sentí, en ella estaban representadas todas aquellas madrecitas que había tenido en distintas reencarnaciones.
Empero ella iba más lejos… mi MADRE sí, pero perfecta, inefable, terriblemente divina.
El PADRE había depositado en ella toda la GRACIA de su sabiduría; el CRISTO la había saturado con su amor. El ESPÍRITU SANTO le había conferido terribles poderes ígneos.
Pude comprender que en mi MADRE se expresaban vivamente la SABIDURÍA, el AMOR y el PODER.
Nos sentamos frente a frente, ella en una silla, yo en otra, y platicamos deliciosamente como MADRE e HIJO.
¡Qué dichoso! ¡Qué feliz me sentí! Platicando con mi MADRE DIVINA. Algo tenía que decir y hablé con una voz que me asombró a mí mismo.
“Te pido que me perdones todos mis delitos cometidos en vidas anteriores, por que tú sabes que yo hoy en día sería incapaz de caer en esos mismos errores”.
“Lo sé hijo mío”, respondió mi MADRE con una voz de paraíso llena de infinito amor.
“Ni por un millón de dólares volvería yo a cometer esos errores” continué diciendo a mi DIVINA MADRE KUNDALINI.
“¿Qué es eso de dólares, hijo mío? ¿Por qué dices eso? ¿Por qué hablas así?”.
Entonces, ¡Oh Dios! Me sentí apenado conmigo mismo, confundido, avergonzado y lleno de dolor contesté: “Dispensadme MADRE MÍA, lo que sucede es que allá en ese mundo físico, vano e ilusorio donde vivo, se habla así.
“Comprendo HIJO MÍO… respondió mi MADRE”. Estas palabras de la adorable me devolvieron la tranquilidad y la paz.
“Ahora si, madre mía, te pido que me bendigas y perdones”. Así hablé lleno de éxtasis.
Terrible fue aquel momento en que mi madre de rodillas, hincada pues con infinita humildad y llena de SABIDURÍA y AMOR y PODER, me bendijo diciendo: “HIJO MÍO, ESTÁIS PERDONADO”.
“Permíteme que bese tus pies, madre mía, exclamé”. Entonces, ¡Oh DIOS! al depositar mi ósculo místico en sus plantas sagradas, ella me instruyo con cierto símbolo, recordándome el lavatorio de pies en la cena del Señor.
Todo lo entendí y comprendí a fondo. Ya había disuelto el YO PLURALIZADO en las regiones minerales, en los MUNDOS-INFIERNOS de la naturaleza, pero necesitaba quemar las semillas satánicas en el MUNDO MOLECULAR INFERIOR, REGIÓN PURGATORIAL y después bañarme en el LETEO y en el EUNOE para borrar las memorias del mal y fortificar las virtudes antes de poder ser confirmado en la luz.
Más tarde, me vi metido en una escena muy dolorosa de mi pasada vida donde yo había cometido un lamentable error, y cuando estuve a punto de ser atropellado por un carro dentro del Distrito Federal, Ciudad Capital de México, evidencié totalmente hasta la saciedad que ya estaba libre de KARMA.
Estudié mi propio libro del KARMA en los MUNDOS SUPERIORES y hallé sus páginas en blanco, sólo encontré escrita en una de sus hojas el nombre de una montaña, comprendí que más tarde tendría que vivir allí.
¿Es algún KARMA? Pregunté a los Señores de la Ley. “No es KARMA —se me respondió— irás a vivir allí para bien de la GRAN CAUSA.
Empero es claro que esto no será obligatorio para mí, se me concede la libre elección.
Ya no debo KARMA pero tengo que pagar impuestos a los SEÑORES de la LEY. Todo tiene un precio y el derecho a vivir en este mundo hay que pagarlo; yo pago con buenas obras.
He presentado pues a la consideración de mis amados lectores dos casos, el KARMA irremediable como el de hormigas y abejas, y el KARMA perdonable. Hablemos ahora de NEGOCIOS.
Vamos a concretar con la RUNA NOT. En MASONERÍA sólo se enseña este símbolo a los Maestros, jamás a los aprendices.
Recordemos el signo de socorro del grado tercero o sea de MAESTRO. Se ponen las manos entrelazadas sobre la cabeza, a la altura de la frente con las palmas hacia afuera, pronunciando al mismo tiempo: ¡A mí los hijos de la viuda! En Hebreo, “ELAI B’ NE AL’ MANAH”.
A este grito deben acudir a socorrer al hermano en desgracia, todos los masones y prestarle su protección en todos los casos y circunstancias de la vida.
En MASONERÍA se practica la RUNA NOT con la cabeza y ha sido y será siempre un S.O.S., un signo de socorro.
NOT en si misma significa de hecho PELIGRO, pero es obvio que dentro de la misma RUNA está el poder de evadirlo inteligentemente.
Aquellos que transitan por la SENDA DEL FILO DE LA NAVAJA son combatidos incesantemente por los tenebrosos, sufren lo indecible pero pueden y deben defenderse con la RUNA NOT.
Con la RUNA NOT podemos implorar auxilio, pedirle a ANUBIS y sus cuarenta y dos jueces del KARMA, acepten negociaciones.
No debemos quejarnos del KARMA, este es negociable. Quien tiene capital de buenas obras puede pagar sin necesidad de dolor.
Practicas
Las prácticas con la RUNA NOT nos llevan al PRANAYAMA, a la sabia e inteligente combinación de átomos SOLARES y LUNARES.
Inhálese profundamente el aire vital, el PRANA, la vida, por la fosa nasal derecha y exhálese por la izquierda contando mentalmente hasta doce y luego inhálese por la izquierda y exhálese por la derecha y viceversa. Continúese este ejercicio por diez minutos (CON LOS DEDOS ÍNDICE Y PULGAR SE CONTROLAN LAS FOSAS NASALES PARA ESTA PRACTICA).
Luego, siéntese el estudiante GNÓSTICO o acuéstese en decúbito dorsal (boca arriba, de espaldas) con el cuerpo relajado, concéntrese y trate de recordar sus vidas pasadas.
Práctica
En caso de necesitar asistencia de ANUBIS, si se hace urgente negociar con él, abra los brazos y una vez así forme una RUNA abriendo un brazo que forme un ángulo que tenga 135 grados y el otro solo 45.
Luego el brazo que forma el ángulo de 45 pasará a formarlo de 135 y este en sí mismo formará el de 45.
Durante el ejercicio se cantarán los MANTRAMS, NA, NE, NI, NO, NU, teniendo la mente concentrada en ANUBIS el JEFE DEL KARMA, suplicándole el negocio que deseáis, pidiendo la ayuda urgente.
(Observad bien la forma de la RUNA NOT imitando con los brazos este signo, derecho e izquierdo se alternan en su movimiento).
Samael Aun Weor
Magia de las Runas - Mensaje de Navidad 1968-1969
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